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por J. Major y C. Atria

El martes 8 de noviembre, los estadounidenses rechazaron rotundamente la presidencia de Barack Obama. El mandatario sacó al país de la recesión económica de 2008, instauró un sistema de salud para proteger a millones de nuevos afiliados, trabajó con China para lograr acuerdos sobre el Cambio Climático, mejoró la imagen de EEUU a ojos del resto del mundo con diplomacia y no fuerza, intentó normalizar las relaciones con Cuba e Irán, y terminar conflictos en el Medio Oriente, evitando involucrarse en nuevas disputas. Para una mitad del país, el primer presidente negro de EEUU, de segundo nombre Hussein, que se alzó a favor de la equidad racial y social y del Sueño Americano, fracasó en su trabajo.

La gran ola furiosa de blancos iletrados sintió durante 8 años que su país les había sido secuestrado por un otro elitista; un hombre negro nacido en Hawai, hijo de un keniano musulmán, criado en Indonesia y educado en Columbia y Harvard. Este hombre era completamente ajeno a ellos y, por tanto, una amenaza. Así, llegaron a las mesas de votación en cantidades inesperadas para rechazar la visión que él había tenido para EEUU y que Hillary Clinton continuaría. La frustración y la impotencia de las clases bajas y agrarias de los suburbios fue mucho mayor de lo que imaginaron los expertos. La “silenciosa mayoría” de Donald Trump esperaba en las sombras el día de la elección para cambiar la dirección del país de forma drástica; terminando con el progreso que el país había visto en los 8 años de Obama. Se sobreestimó el apoyo de los jóvenes, las minorías raciales y las mujeres y se subestimó el fervor y la pasión de los votantes blancos quienes prefirieron darle el poder a un candidato sin experiencia, vulgar, mezquino, ignorante, clasista, sexista y racista.

Clinton fue el contrapunto perfecto para Trump. El estado de ánimo era anti-sistema político y Clinton era la candidata del sistema. El estado de ánimo era anti-Obama y Clinton estaba ligada a su legado, al haber participado en la construcción de sus políticas de gobierno. La mitad del país quería una demostración nacional, internacional e interpersonal de poder y fuerza para redimir los padecimientos propios. Esto sólo podría conseguirse con un candidato como Trump, que representa la conquista de lo inalcanzable liderando el retorno a un país tradicional, conservador, de banderas y armas, altamente agresivo y masculinizado, y donde reina el privilegio de los blancos.

El eslogan “Make America Great Again” (“Haz de EEUU un gran país de nuevo”) marcó la pauta, siendo el punto esencial que el país ya no era fuerte y que iba en la dirección equivocada. No importaron los indicadores económicos positivos. Para el estadounidense pobre pero racialmente privilegiado la vida iba mal. Su poder económico se vio reducido por la globalización y se intensificó al tener que compartir lo que le quedaba con minorías raciales y de género que habían estado ganando terreno desde los movimientos de los derechos civiles de los 60. Por tanto, el rechazo al presidente demócrata y su posible sucesora era lógico para la mitad del país.

Lo que viene ahora es lo que tiene nerviosos a la otra mitad, la que ganó el voto popular y apoyó a Clinton, sobre todo considerando que los republicanos controlarán ambas cámaras y eligirán a al menos un juez de la Corte Suprema. ¿Cumplirá Trump con la promesa de deportar a millones de personas indocumentadas? De ser así, ¿cómo? ¿Desechará el sistema de salud (Obamacare) dejando a millones sin cobertura y creando caos en la industria? ¿Se retractará EEUU de los acuerdos para frenar el cambio climático? ¿Incrementará el presupuesto militar y bajarán los impuestos a los más ricos del país aumentando así la deuda nacional y con ella la posibilidad de otra crisis financiera? ¿Se eliminarán los avances en los derechos de las mujeres?

Desde que se publicaron los resultados se ha iniciado una serie de protestas masivas en contra de Trump y su movimiento. La mitad diversa del país habla de organizarse, boicotear, mantener la unidad, y trabajar de manera local para conseguir cambios importantes a nivel nacional. Es muy temprano aún para entender las consecuencias de esta elección. Lo que está claro es que el resultado del martes 8 ha creado una nueva realidad y con ella, quizás se haya dado paso a un nuevo movimiento.

Foto: Portada del 9 de noviembre de Excelsior, uno de los diarios de mayor circulación en México.

11 COMENTARIOS

  1. Ni voy a comenzar a decir que estoy en contra de Trump pero me parece que si un país tiene gente iletrada, agraria es también consecuencia de tu gestión, Obama no era solo presidente de algunos habitantes sino de los millones que lo votaron dos veces, te parece poco? cuántos pueden decir lo mismo? es normal que los países quieren un cambio y Hillary traía más de lo mismo, ese fue el error. Criticar a la gente que lo votó es ridículo, y este diario que es mexicano obvio va a tirar contra Trump porque él fue muy duro contra ellos, pero es contra cualquier nación que tenga ilegales en USA, solo que no se sabe los nombres de todos. No me parece tan grave como quieren pintarlo, porque lo votaron, grave sería que fueran una elección manipulada como en Venezuela o Bielorrusia, eso es de terror. La gente blanca sin estudios tiene el mismo derecho que estrellas de Hollywood a votar, es lo mismo que pasó con el Brexit.-

  2. En total acuerdo con el post. Se estaban creando un nuevo EEUU, integrador y para todos. Los red neck se sintieron dejados de lado ya que no serian los privilegiados.

    Me da rabia que los blancos hablen de que tanto inmigrante llegue a “su” país siendo que USA es un país integrados de puros inmigrantes.

    Ganó el descontento de gente que solo piensa en el petroleo para el auto, comprarse una nueva arma, y de los que piensan los verdaderos gringos son los blancos. Mal.

    Me duele que gane Trump.

  3. Yo lo que no entiendo es que para algunos la democracia vale solo cuando a ellos les acomoda lo que elige la mayoría… la mayoría eligió a Trump y aunque a uno le parezca bien o le parezca matado hay que respetar la desición de la mayoría, de lo contrario estamos dando validación a las dictaduras, a los golpes de estado….

    Si los habitantes de ese país son iletrados e ignorantes (red necks o white trash) pues tienen exactamente el representante que ellos quieren y esa es la base de la democracia. Eso se respeta.

  4. Le pregunté familiares que llevan 3 años allá de forma legal y me dijeron que los latinos legales estan contentos ya qqe la economía esta decadente y ven en trump la esperanza en mejorar ese aspecto.
    Los que estan con el poto en la mano son los indocumentados pero ese es otro cuento. Los ilegales si son un problema en todos los paises pues ocupan salud y educacion sin pagar impuestos ni fonasa. Bienvenidoa los extranjeros pero legales

  5. Para mi el menor de los problemas de Trump es lo que piensa de los inmigrantes ilegales, por que efectivamente son un problema no solo allá, acá también lo son en cosas que pasan tan inadvertidas como la TBC. Para mi lo que mas asusta es que su discurso se parece demasiado al del nieto perdido de Hitler, ese donde solo es valido el hombre blanco heterosexual de mediana edad (inculto de preferencia) y todos los demás quedan fuera. Este tipo saco a relucir lo mas bajo de esa sociedad, el homero simpson, todos esos que sentían que estaban siendo ignorados y que su forma de hacer las cosas ya no era LA forma de hacer las cosas, blancos sin educación y de bajos recursos, los que se creen verdaderos americanos. KKK, puede haber algo mas vergonzoso que esa gente? y ese es el tipo de gente que apoya a Trump y que ahora probablemente se va a sentir muy envalentonada con este triunfo y la vuelta a ser lo que eran. Y la verdad me daría lo mismo, porque cada pueblo tiene los gobernantes que se merecen, pero USA influye demasiado en el resto del mundo.
    Aunque tengo fe de que sera mucho ruido y pocas nueces.

  6. Lamentable para USA, pero allà sòlo vale la plata, la democracia hace rato que no se ve por esos lados, Beyonce no va a dejar de ganar muuucho dinero porque ganò Trump. Como todo en USA un show al que todos compramos entradas.

  7. Pucha USA. Bienvenido a Latinoámerica.

    Tienen un sistema peor que el binominal, por lo tanto, tienen derecho a estar indignados, porque el que ganó no salió electo, porque hay estados donde literalmente NO IMPORTA EL VOTO y el colegio electoral puede escoger quien gana sin pedirle la opinión a la gente.

    Los latinos, legales o no, están aterrados, en 1 día, ya han atacado gente en las calles, en los colegios han ‘jugado’ a hacer la pared, han escrito citaciones para deportarlos con lápices de colores, legales o no, el blanco ignorante no ve la diferencia.

    Lo peor peor peor es que se considere que la cagaita de los correos de hillary es más grave y condenable que andar agarrando mujeres por la vagina, evadir impuestos por casi 20 años y vanagloriarse de ello. Y tiene acusaciones pendientes de fraude y si no me equivoco 17 denuncias por acoso sexual, incluyendo el de una niña de 13 años (ahora mayor). Pero la información clasificada obvio que es éticamente peor. OBVIO.

    Lo segundo peor peor peor es tener latinos, no residentes en usa, que se creen blancos, apoyando esta wea. Qué chucha, sororidad con las mujeres de cualquier color. Solidaridad con el asustado. Empatía con los niños que van a quedar en foster care cuando deporten a sus papás.

    Pero en fin, como todo tiene su lado positivo, al menos ahora sabemos que el racismo sigue y que el machismo no es un invento feminazi.

    Si bien la Hillary se vendió cuando dejó de ser Rodham y se volvió Clinton (y con eso apoyó hartas basuras), estaba harto más capacitada que Trump para el cargo… pero, ninguna novedad. Que un hombre menos calificado consiga el trabajo sólo por ser hombre es pan de cada día.

    Eso. Y prohibido quejarse de trump si ud. anda compartiendo cadenas de supuestos inmigrantes que secuestran niños.

  8. Yo no soy fan de la Hillary pero me da pena porque ella es una mujer educada que ha dedicado su vida a la política y que tanta gente haya votado por Trump que primero que nada no está capacitado para ser presidente, que es machista, misógino y racista. Me aterra la wea porque si salió él es porque hay mucha gente que se sintió representada por este ser tan nefasto, la mayoría white trash red necks que se sienten afectados y humillados por el actual sistema. Pero que latinos residentes y mujeres hayan votado por él me parece horrible quizás peor. La ultra derecha está ganando en varios lugares porque la gente quiere cambios y no les importa que venga de la mano de personas tan nefastos como este. Y por ahí leí que el vicepresidente es peor D:

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