closetsustentable
por Magdalena Serrano

Hace un par de meses vi el documental The True Cost en Netflix y quedé choqueada. La película muestra el impacto social/ambiental que tiene la industria textil en el mundo y es para quedarse helada con las cifras de contaminación y residuos que genera este mercado. Y para qué decir la pena (y vergüenza) que da ver los testimonios de las personas que trabajan detrás de esta industria en condiciones deplorables y una pobreza extrema.

No exagero que después de verlo miré mi ropa con otros ojos y con pena… mucha pena e impotencia, pero ¿qué puede hacer una? ¿negarse a comprar? ¿andar pilucha?

Es por eso que me llamó tanto la atención el taller Clóset sustentable de Ale Cuevas que partió ayer y al cual tuve la suerte de asistir gracias a Fábrica Zancada. Me dio la esperanza de que se puede hacer algo más que mirar medio avergonzada el vestido nuevo (y absolutamente innecesario) que te acabas de comprar y generar un cambio aunque sea a partir de la casa… o del clóset propio.

La primera sesión fue un escáner bastante profundo del mundo del retail donde la Ale trabajó por más de 10 años. Además de conocer más en profundidad los daños que causa a nivel global, me hizo darme cuenta del fuerte cambio que ha tenido la industria de la moda en un tiempo muy corto y cómo esto estaba afectando mi vida sin que yo fuera 100 por ciento consciente de eso.

En mi caso, soy 6ta de 7 hermanos y mi mamá cose bastante bien, por lo que rara vez me compraron ropa. En mi clóset (que nunca fue mío 100 por ciento) todo era heredado, re-confeccionado o elaborado por mi propia madre. De chica esto me daba un poco de lata y cuando tuve el poder adquisitivo y la autonomía para poder comprar mi propia ropa sentí un placer enorme, una sensación que hasta el día de hoy me acompaña cuando voy de shopping, y más felicidad sentía cada vez que una tienda nueva llegaba a Chile.

Lo que nunca creí es que mi experiencia no era única, sino que todos estamos siendo partícipes de una “democratización de la moda” y de un fenómeno llamado “Fast Fashion” que básicamente se trata de generar una oferta ilimitada de productos a precios muy bajos. Por eso, en general, a todas se nos está haciendo mucho más fácil llenar el clóset sin pensar en las consecuencias que esto tiene a nivel global.

Yo sé que estas realidades a veces producen ansiedad y frustración, ya que una no sabe qué hacer ni por dónde empezar y generalmente sentimos que no se puede hacer nada. En ese sentido soy una fiel creyente que menos es mucho! Y que por medio de acciones pequeñas, positivas y que nos hagan sentido, una puede generar grandes cambios en su entorno. La primera tarea fue informarse y a lo largo del taller iremos viendo cómo hacer algunas diferencias en el futuro lo cual que me tiene inmensamente entusiasmada… Veremos cómo nos va.

3 COMENTARIOS

  1. Gracias a este post vi el documental True Cost, y lo amé! muy realista e inspirador, hasta casi esperanzador desde mi punto de vista de diseñadora, Saludos!

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