tejidoanotar
por Mariana y punto, foto: @patyleiva

Una de las muchas cosas que he aprendido en los miércoles del taller RDG Lana Lab, es que no sólo es útil, sino necesario, tener un cuaderno o carpeta de tejido donde ir anotando TODO.

Así, el registro de tejido se convierte en un diario de vida, pero al mismo tiempo sirve como guía para trabajos futuros: si vuelves a tejer una lana igual o similar a la que ocupaste en el pasado, puedes revisar qué lana era, dónde la compraste, el grosor de los palillos que usaste, cuántos puntos equivalen a 10 cm, la cantidad de puntos que urdiste para empezar, la cantidad de puntos que disminuiste, la forma de cuello y mangas, etc., los errores que podrías corregir para una próxima vez… Todo.

He visto incluso a las tejedoras más experimentadas guiarse por patrones y revistas al momento de tejer, y a mí me encanta la idea de mantener un registro de tejidos: me parece que es algo muy obvio y necesario como herramienta para perder menos tiempo en próximos chalecos, gorros, bufandas o lo que sea que se me ocurra tejer.

Mejor todavía si se pega un pedacito de muestra de lana y se dibuja el boceto, para que quede lindo y claro, y sea como una publicación personal a la cual recurrir si quizás no encuentras o no te gustan las revistas, libros y diseños actuales.

1 COMENTARIO

  1. Nunca lo había hecho, pero me hace todo el sentido: Es súper similar a las recetas de cocina. Cuando inventas algo y lo dejas anotado (medidas, ingredientes, tiempos de cocción, etc), luego puedes corregir, volver a hacerlo igual o variar lo que te parece según la ocasión. Bacán tip!

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here