VERONA
por Mariana y punto

Conocimos virtualmente a Verónica Tapia hace mucho tiempo, cuando con el seudónimo Bree escribía comentarios y colaboraciones en los primeros años Zancada; nos alegró mucho saber que acaba de publicar su primer libro, Carnaval humano, una selección de microcuentos.

Este viernes 5 de agosto es el lanzamiento del libro en Espacio Ñuñoa (Jorge Washington 116, Plaza Ñuñoa), donde habrá venta y firma de libros, y a propósito del cual aprovechamos de hacerle a Verónica algunas preguntas de nuestro cuestionario Zancada y otras sobre sus hábitos de vida, de lectora y de flamante escritora.

¿Cómo es un día normal para ti?
Mi día normal parte tipo 8:30 cuando prendo el computador para ver qué me toca hacer mientras me tomo un té verde con miel. Soy periodista, pero trabajo en proyectos (mayormente de educación) desde casa hace 2 años, cuando decidí que no me gustaba tanto la idea de tener un jefe… Así que básicamente el día se arma solo entre lo que debo entregar y lo que se me ocurre crear entre medio.

¿Cuándo decidiste lanzarte a escribir?
Escribo desde siempre pero la cosa se puso más seria cuando entré al taller de escritura “Punto de Giro”, donde la mayoría de los que estamos ahí hemos ido concretando proyectos literarios a lo largo de nuestra estadía.
Casi todos los relatos de este libro provienen de ejercicios creativos del taller y algunos otros se arrastran desde años pasados, pero la suma del libro se podría decir que es un gran ejercicio de expansión mental más bien poco pudorosa, jajajaja.

¿Cómo fue el proceso de escritura y edición de tu libro “Carnaval humano”?
Lo primero fue ordenar un poco el material existente bajo distintos criterios o etiquetas. Qué tipo de cuento es este, a qué categoría pertenece, etc. Luego de categorizarlos, traté de homogenizar la cantidad de cuentos por criterio. El resultado final fue:
1. (Des) Orden Mental: selección de cuentos inspirados en algunas enfermedades mentales, estados de psicosis, y otras varias locuras.
2. La Vida me Mata: cómo lidiar con la vida son volverse loco y a veces volviéndose loco también.
3. Corto Circuito: peladas de cable variadas sin necesariamente estar loco.
4. Del Amor y otros (E) (Ho) rrores: cuentos de amor y desamor de todos los tipos.

¿Cuál fue el primer libro que no pudiste soltar?
“100 años de soledad”… seguidito por “Historias de Cronopios y Famas”.

¿Qué mujeres de la literatura (autoras o personajes) han influido en tu vida?
Me gusta la Isabel Allende, aunque la pelen y digan lo que quieran, uno de los primeros libros suyos que llegó a mis manos fueron “Eva Luna”, “Cuentos de Luz y de Sombra”, “La Casa de los Espíritus” y eso sin duda me marcó porque era muy joven y no tenía idea que se podía escribir así en Chile. También me gusta harto la María Luisa Bombal con toda su onda dark saiko, es total. Poldy Bird también llegó a mis manos joven. Louisa May Alcott me dejó mal. ¡Quería puro ser Jo! jajaja

¿Qué género o formato literario crees que habría que reivindicar?
El terror, sin duda. Creo que faltan libros de terror chileno. Uno de mis super best seller es Stephen King y al menos hasta ahora no he pillado nada así en nuestro país. Puede ser que me falte leer, pero pienso que nunca se termina de leer tampoco. Así que ojalá me tope con algo de ese estilo pronto.

¿Dónde y cómo ordenas los libros de tu biblioteca personal?
¡Me tuve que mandar a hacer un mueble especial de libros! Tengo miles, me encantan. No tiene un orden particular, aunque confieso que en la entrada tengo un librero de honor con los que más me gustan. Respecto de los libros, aunque tengo un Kindle, nada supera el placer de pasar las páginas. El mueble lo conseguí en Maderística que hacen unos libreros preciosos y gigantes. ¡Lo recomiendo!

¿Dónde y cómo te gusta leer?
Tenía por costumbre desde muy chica leer en las vacaciones, mis papás siempre me regalaban libros para las vacaciones, así que se me hizo costumbre y los disfruto mucho así porque les doy más atención. Cuando tengo que hacer trámites, como ir al banco o esperar, también siempre llevo uno en la cartera.

¿Tienes libros en tu velador?
Siempre, por más que los ordeno. Ahora me llegó para mi cumpleaños uno nuevo que tengo muchas ganas de empezar a leer. Se llama “Mira tú”, es una guía para perderse en Chile. También tengo algunos más livianos como “Linda, regia y estupenda”, otro regalito cumpleañero que de vez en cuando agarro y otros más pesados como “La Ancestrología”. Pero la verdad es que me cuesta leer en Santiago, hay mucha distracción.

¿Cuál es tu mejor manera de perder el tiempo?
Me encantan las historias. Veo hartas series por lo mismo, aunque la mayoría son de misterio o crímenes. Tengo que reconocer una fascinación con eso. Con deducir y con imaginar teorías… También me gusta ver documentales de música o de moda. Vicio seguro.

Nombra un (o más) objeto indispensable.
Mi teléfono. Por terrible que sea, es mi conexión al mundo no sólo por internet, sino también porque lo ocupo mucho para sacar fotos. Soy fotógrafa repimida, así que está siempre en mi mano cuando algo me llama la atención. Y por la música, tengo Spotify así que estoy conectada todo el tiempo. ¡Es como si anduviera con banda sonora!

¿Cuál es tu lugar preferido de la ciudad en que vives?
Aunque al principio patalié bastante antes de venirme a vivir a Ñuñoa, porque vivía en el centro y todo me quedaba cerca, tengo que reconocer que me gusta caminar y perderme por las calles cercanas a mi departamento. Hay unas casas hermosas, antiguas, con mucho arte. Antes de eso, mi lugar favorito en el mundo era el Parque Forestal. Horas de mi vida dedicadas a pasearme por ahí con fonos. Me sigue encantando su magia.

Danos una buena picada/dato.
Para ir a comer: Una picada sería Salaam Rajam, en barrio Italia, comida india deliciosa a buen precio. También recomiendo El Camino, un restaurante de estilo texano BBQ. Todo lo que he pedido ahí siempre ha sido increíblemente sabroso. No es muy picada en precio pero vale totalmente la pena.

¿De dónde viene tu antiguo seudónimo “Bree”?
Por ese tiempo estaba impactada con el personaje de Bree, de Desperate Houswifes. Es que la encontraba tan compleja. Más que el resto. Su fachada de perfección absoluta y por dentro pedazos rotos de una persona intentando.

invitacion 50

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