marraquetaschicomarquez
por Mariana y punto

La marraqueta es uno de los panes más populares de Chile; no sé si es mi favorito absoluto (la competencia no es fácil con existencia de otras maravillas como la hallulla y la dobladita), pero pensar en una marraqueta tostada con mantequilla me remonta a uno de los placeres más grandes y simples que he disfrutado desde que era una niña mañosa.

Hablo de la marraqueta en pasado porque mi preocupación respecto a este maravilloso tipo de pan viene de mucho antes que de la polémica de esta semana: hace años, quizás décadas, que no logro encontrar marraquetas de verdad de forma habitual. Las que encuentro son demasiado esponjosas, con un sabor plástico que más se parece a un pan de hot-dog, y que ni tostadas sobreviven al día siguiente.

Mientras la hallulla es un pan que todavía se encuentra rico y tal como es incluso en supermercados, la marraqueta me parece una especie en extinción, tanto así que incluso en panaderías de barrio (he buscado y probado en muchas) he visto malas copias de ese pan que tanto disfrutaba cuando chica y que en mis años mozos encontraba a la vuelta de la esquina en cualquier barrio.

Pero ahora que he visto tantos lamentos con la amenaza de prohibición del Minsal, me pregunto ¿dónde encuentran marraquetas de verdad? ¿De veras creen que se parecen a lo que eran? Yo hace tiempo perdí la fe, y ahora mi única esperanza es el taller de pan que hará nuestro Chico Márquez para la Fábrica Zancada, donde entre otras cosas enseñará la marraqueta de verdad (como las de la foto que, por cierto, es un pan que no puede más de sano, porque sólo se prepara con poca harina y agua).

9 COMENTARIOS

  1. Con toda la polémica del pan francés le dije a mi marido que me trajiera uno de estos ricos panes ( me antojé). Compró en el santa isabel y eran horriblemente maaaaalos. Eran duros, chicos y medios plomos.

    Cerca de la casa de mi abuela, hay una panaderia que hace los mejores panes franceses que he probado. Está en Concepción en el perimetro de laguna redonda y la panaderia pertenece a la familia de los Cole. Al menos así lo llama mi abuela cuando me dice q vaya a comprar: anda a comprar pancito donde el Cole.

  2. El pan del OK Market
    O comprarlo congelado de la marca Breden Master
    Lejos la mejor marraqueta.
    La del Lider y en particular la del Jumbo son intragables.

  3. En Rancagua, cerca de la casa de mi mamá, acá en Stgo no he encontrado “de rial guan”, prefiero pan de molde que el pan francés de supermercado!! (no mentira, pan de molde jamás, mejor purissima.cl que me lo lleva a la casa)

  4. En Valparaíso el mejor pan batido está en la panadería La Playanchina (en el cerro Playa Ancha). Además en la panadería Guria y la Tahona, ambas en el sector de Bellavista

  5. LAS TOP 10 del 2015: “Además de la panadería Oberena (la Granja), que obtuvo el primer lugar, en segundo lugar fue premiada la panadería San José, de San Ramón, y el tercer lugar fue para La Plaza, de Renca.

    Dentro de los primeros diez puestos también estuvieron las panaderías Santa Teresa de Independencia; Las Palmeras de El Bosque; La Reina de San Joaquín; San Ramón de San Miguel; Argentina Ltda. de San Ramón; Pan-Pan de San Miguel; y Las Delicias de San Ramón.”
    Fuente: http://www.latercera.com/noticia/nacional/2015/10/680-651664-9-premio-a-la-mejor-marraqueta-de-2015-fue-para-panaderia-de-la-granja.shtml

  6. Parte 2: “La clave está en el horno, que debe ser de piso (ese profundo) y de ladrillos refractarios. “Es el clásico de las panaderías de barrio y los que le dan esa base durita, crocante, al pan”, (…). La otra clave es la doble fermentación. Para eso se debe dejar reposar la masa recién hecha por una hora; luego, se le da la forma y se le vuelve a dejar en reposo y envuelta en paños. Ese proceso hace que la miga sea más aireada y la costra más dorada, lo que le da doble sabor a la marraqueta.
    Fuente: http://finde.latercera.com/2016/06/10/comer-beber/detras-del-pan-de-barrio/

  7. Valparaíso tiene muchas panaderías por km cuadrado, con variedades de pan y masas dulces para la once a precios económicos, tales como el clásico e incombustible “erizo” (bizcocho redondo relleno de manjar y cubierto de virutas de chocolate). En Santiago esto se perdió hace rato.

  8. Cualquier panadería de barrio de comunas de nivel Ñuñoa para abajo. Todas las de supermercado son esos horribles pre-cocidos congelados de Breden Master que definitivamente perjudicaron la calidad, no tienen prácticamente corteza.
    Yo compro solo en almacenes que se abastecen de panaderías de barrio, y solo cuando no tengo alternativa compro algún baguette que salva un poco pero tampoco se compara a los que probé alguna vez en Uriarte y Garmendia cerca de Alameda hace unos 40 años, pero definitivamente las generaciones actuales se perdieron la oportunidad de probar una hallulla de panadería tradicional, las de supermercado tampoco se le acercan para nada.

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