image
por @carodu

Durante las transmisiones de los Juegos Olímpicos, que ya se acaban, habitualmente escucho a los comentaristas resaltar la importancia de que existan referentes para las nuevas generaciones. Viendo a sus ídolos competir, los niños se pueden entusiasmar con comenzar a practicar deporte desde chicos.

Pero la motivación deportiva no solo se aplica para los bajitos del hogar. A los adultos también nos pueden inspirar para ponernos las zapatillas y retomar nuestro deporte de infancia o probar con alguno nuevo.

Ver a los deportistas de distintas disciplinas, que muestran en segundos los frutos de años de entrenamiento, me produce emoción, y también ganas de ser un poco como ellos. De esforzarme e ir mejorando en cada entrenamiento.

Me gusta correr, y en las últimas dos semanas me han dado más ganas de ponerme las zapatillas y salir. Y también me ha picado el bichito de hacer otras cosas. De hecho, ya agendé un partido de tenis con mi hermano. Hace más de un año que no juego, pero ver a Del Potro, Nadal y Djokovic, entre otros, hizo que quisiera volver a agarrar la raqueta.

Soy una deportista aficionada, pero me tomo cada salida como un momento que requiere compromiso y cariño, y mientras estoy ahí avanzando a mi ritmo pienso en el sacrificio de los profesionales, que le dedican horas todos los días a su disciplina. Eso me hace querer seguir y hasta disfrutar el cansancio. Espero que el empujón que me dejan los Juegos Olímpicos me alcance para los cuatro años que siguen.

¿Qué les produce este evento deportivo? ¿Se han motivado con la actividad física o lo disfrutan de otra manera?

Foto: www.olympic.org

1 COMENTARIO

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here