Regalar tu tiempo a otros

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garrasypatas
por Cami E*

Siempre he pensado que entregar tu tiempo o algunos de tus recursos a un tercero que lo necesite más que tú, es una necesidad casi intrínseca del ser humano. Dar ayuda a otro ser, creo que es uno de las acciones más gratificantes del mundo, ver sonreír a una persona por el solo hecho de ayudarla es maravilloso y en mi caso ver los ojos de un perro o un gato que estaba en situación de abandono y luego de eso verlo feliz porque tiene una familia que lo cuidará, no tiene precio.

Después de salir de la universidad dejé de participar en actividades de tipo social, me alejé de esa esfera y la verdad es que me hacía mucha falta.

Garras y Patas llegó a mi vida hace unos tres años y fue casi un llamado divino. Conversando con mi pareja le dije que me sentía un poco vacía (sin ser mal agradecida ya que tenía una buena vida, un buen trabajo, familia sana… pero algo me hacía falta), él muy tranquilo me miró y me dijo: “entonces busca algo que haga que tu vida esté completa”. Al día siguiente prendí la televisión y ahí estaban tres mujeres contando que ayudaban a perritos y gatos en situación de calle, que los rescataban, los rehabilitaban y finalmente les buscaban un hogar en donde se comprometieran a cuidarlos y amarlos.

Así fue como comenzó mi voluntariado en GYP, hoy en día somos una Fundación con un número importante de voluntarios, todas ellas entregan su tiempo gratis. Hemos evolucionado y perfeccionado nuestro sistema de adopción, logramos auspiciadores, cosa que era impensable hace un tiempo atrás. El año pasado rescatamos y dimos hogar a más de 500 perros y gatos, todos ellos se van esterilizados o con compromiso de esterilización, monitoreamos esto y creamos conciencia de lo importante que es tener educación sobre la tenencia responsable de animales en nuestro país. Sabemos que nuestro esfuerzo no es suficiente para el grave problema que tenemos de abandono de mascotas, pero creemos fielmente que con nuestro esfuerzo muchos animales han tenido una mejor vida.

Es claro que en mi vida ya no siento ese vacío que no podía explicar, ya que ese sentimiento ha sido anulado por las miradas de todos esos perros y gatos que hemos rescatado, sin duda le cambiamos la vida a esos animalitos pero sobre todo esos animalitos me han cambiado la vida a mí.

Entregar un poco de tiempo o recursos, es un acto de amor que llena el corazón; creo que hay que mirar un poco más allá de nuestra nariz y buscar esa acción que hará que seamos más felices.

Las invito a conocer Garras y Patas:
facebook.com/garras.patas
@F_garrasypatas
www.instagram.com/garrasypatas/
www.garrasypatas.cl

*Si quieres escribir en Zancada, tienes que mandar tu texto con título y nombre con el que quieres firmar a contacto@zancada.com en un mail titulado TEXTO. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

3 COMENTARIOS

  1. Tengo mis temas con el voluntariado en general. Tuve una experiencia hace algunos años y terminé súper chata: viajé con un grupo de personas al norte, y la mayoría de ellos pensaba que poco menos que ellos iban a hacerle un favor a la pobre gente poco afortunada, e incluso uno dijo cara dura que su vida no cambiaba en nada y que para él no era un aporte, él iba ‘por los otros’, por hacer un favor. En realidad cuando se hace un voluntariado, muchas veces es uno el que más gana, incluso más que los ‘beneficiarios’. Ahora, cuando trabajas con animales, creo que no se da esa relación mala onda, sino que todo lo contrario. Ver un animal abandonado con un nuevo hogar es una alegría increíble, y el solo contacto con perros y gatos te llena el alma. Qué bonita labor la que hacen <3

    • Entiendo lo que dices… aunque eso de que hay gente que van a “hacer un favor” a los demás es muchísimo mejor que los que van a un voluntariado sólo por el que dirán en sus círculos sociales y por su currículum. He participado en muchos voluntariados y he conocido a muhas personas que van con ese fin egoísta. Luego suben fotos a sus redes sociales y les llegan comentarios de las buenas personas que son. Yo solo repiro profundo tres veces y pienso que , sea el fin que sea por el cual están allí, al menos aportan con su granito de arena

  2. Que bonito la labor que hacen! Los admiro mucho. Mis aportes a las instituciones o grupos de animales siempre va en plata, jamás en tiempo. Así que admiro mucho a la gente que ocupa su vida en esto. Secos totales.

    En la U recuerdo que muchos iban a un Techo para Chile a conocer gente, hacer fiestas o viajar. Pero al menos igual trabajaban. Algo es algo. No eran todos. Pero no faltan los pelusas.

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