La magia del orden de Marie Kondo

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por @patyleiva

Gracias a las recomendaciones de dos amigos, me sumergí en el mundo del orden de Marie Kondo, una japonesa que se gana la vida asesorando a personas para que comprendan el placer de ordenar, organizando más que sus objetos –según ella–, sus vidas. Su libro “La magia del orden” (2015), y su “Spark Joy: an illustrated master class on the Art of Organizing and Tidying Up” publicado en enero son un éxito rotundo.

Me parece muy entretenido todo esto, especialmente porque desde hace varios años que trabajo en mi casa, lo que ha hecho de mi departamento un hogar y una oficina a la vez y, por la velocidad de la vida diaria al dedicarme al trabajo y la familia, puedo decir que me siento rebalsada de cosas que no están en el lugar que yo quisiera, y que la insatisfacción de poner las cosas en orden es un tema que me molesta a diario.

Sé que hay personas secas como mi amiga Bárbara que no necesitan que nadie le diga cómo ordenar porque optimizar y organizar está en su naturaleza, y que hay otras que no hacen tanto desorden, o bien viven cómodos con sus cosas y el orden no es un tema; pero para mí, que en algún momento fui maniática del orden y me sentía eficiente frente a la organización del espacio, es algo muy importante. Con el tiempo siento que perdí esa habilidad que para mí era (es) tan relevante, por lo que seguir estos pasos para, de alguna manera recuperarla, ha sido una experiencia enriquecedora. Reconozco que la organización funcional es emocionante para mí y seguir un plan era algo que realmente necesitaba.

Algo (feliz) pasa en mi cabeza cuando logro organizar algo con un sistema, porque eso hace que el tiempo y la energía invertida perdure en el tiempo se convierta en tiempo que economizarás cuando encuentres las cosas más fácilmente y además vivas en un lugar que realmente te guste me hace comprar la idea porque, al final el tiempo es el bien más preciado.

Les escribo este resumen de lo que leí advirtiéndoles que la gracia de este método es entregarse a la filosofía de su autora, porque es, creo, la única manera de que resulte (es decir, les escribo totalmente engrupida y entusiasmada, porque veo que funciona). ¿No les hace feliz hacer un check en la lista de cosas terminadas? A mí demasiado.

LA MAGIA DEL ORDEN (THE LIFE CHANGING MAGIC OF TIDYING UP)

lamagiadelorden
“Vivir en un espacio sólo con cosas que me traen alegría al corazón”.

Marie habla con mucho cariño y respeto a los objetos (les advierto porque se nota en varias cosas que dirá más adelante). Dice que ordenar cambia tu futuro. Cuando pones tu casa en orden, pones tus asuntos y tu pasado en orden también. Como resultado, ves con claridad lo que necesitas en la vida y lo que no; lo que debes y lo que no debes hacer y te rodeas sólo de cosas que amas. Suena obvio pero, ¿lo hacemos?

Nadie puede –realmente– ordenar las cosas de otro. Para que perdure, el verdadero orden es necesaria la perspectiva de cada uno, y no puedes poner orden si no sabes cómo. “Uno no le enseña los niños a ordenar, los mandamos a ordenar pero no les decimos cómo”. Y como adultos muchas veces tampoco sabemos. Eso es lo que tenemos que aprender y para eso necesitamos la estructura de un método.

Está en contra de la costumbre de almacenar en bodega organizadamente, dice que es sólo una ilusión de orden que en realidad es acumulación.

HACER TODO DE UNA
No sirve hacerlo de a poco, cuando uno dice voy a ordenar un ratito mi escritorio y sigo cuando pueda, la realidad es que no vas a terminar nunca (porque vas a seguir desordenando a la vez). En este caso, el éxito depende de los resultados inmediatos. Si lo haces de una, estarás cambiando tu manera de pensar. Eso asegura que no recaigas. Te reseteas.

Yo tuve miedo de no poder entregar días enteros al orden, pero mi solución fue ver que se ordenan las cosas por categorías, entonces vi que sí puedo dedicar una tarde o un fin de semana a empezar y terminar una categoría, y eso me hace sentir que cumplí una meta y logro ver resultados gratificantes, una categoría a la vez.

ORDENAR POR CATEGORIA, NO POR LUGAR
Organiza por categoría, no por ubicación. Muchas veces en las casas almacenamos el mismo tipo de cosas en distintos lugares. Entonces, en lugar de decir: hoy ordeno el baño (una ubicación), decide: hoy ordeno el ítem cremas (o ropa, o libros…).
Cuesta mucho ordenar realmente porque a veces acumulamos muchas cosas (más de las que creemos), y no saber qué cosas tenemos, nos hace no terminar nunca de manejarlas.

NO ADAPTAR EL MÉTODO A NUESTRA PERSONALIDAD
Según KonMari, los tipos de personalidad que no mantienen el orden son:
– Los que no pueden botar las cosas
– Los que no pueden devolver las cosas a su lugar
– Una mezcla de ambos
Pero en verdad todos parten con el “no puedo botar cosas” porque si nos llenamos de cosas, probablemente nos vamos a rebalsar y de esa manera no podemos devolver las cosas a su lugar, por eso hay que ser disciplinados.

ORDENAR ES UN EVENTO ESPECIAL
Poner las cosas en orden debe ser un evento especial, no lo hagas todos los días, debe ser completado en un espacio especifico de tiempo. El trabajo de hormiga no vale acá.

Ordenar se convertirá después en el acto automático tan simple como DEVOLVER LAS COSAS A SU LUGAR. Suena obvio y simple, pero muchas veces no hacemos consciente ese acto.
Sólo necesitas llegar a ese punto para lograr el orden. Lo que necesitas es sentarte y analizar cada objeto que tienes, decidir si lo quieres conservar o no y luego botar o decidir dónde lo vas a poner.
Este logro transforma comportamientos.

LO PRIMERO ES DESECHAR
No puedes ponerte a ordenar si aún no te deshaces de todo lo que no te sirve (todo de una).
No es un trabajo rápido porque debes examinar todo lo que tienes, primero con el criterio básico del estado de las cosas, o si está pasado de moda o ya no lo ocupas, pero la pregunta clave de este sistema es: “ESTE OBJETO ME TRAE ALEGRÍA?” o en el caso de cosas como el escritorio de trabajo “ESTE OBJETO ME AYUDA A HACER MEJOR LAS COSAS?”.

Hay 3 cosas que nos hacen asignarle valor a nuestras pertenencias:
– funcionalidad
– información
– lazo afectivo

Imagínate viviendo en un lugar rodeada de cosas que te traen felicidad. Parece mentira pero a veces acarreamos incluso en más de una mudanza objetos que no nos hacen ni una gracia, o incluso nos estorban o traen un mal recuerdo. Aquí es cuando hay que despedirse.

LA SECUENCIA IDEAL PARA ORDENAR
Esto es muy importante (lo más importante para poder lograrlo, diría yo): empezar por cosas en las que no cuesta tanto decidir, o sea, partir con las que no estás emocionalmente vinculado. Parte por lo fácil. Así, cuando llegues a lo difícil tendrás mayores habilidades. Por eso es importante seguir el orden sugerido:

1. ROPA (puedes subdividir en categorías como: pantalones, vestidos, etc.)
2. LIBROS
3. PAPELES
4. KOMONO (palabra japonesa para definir “accesorios pequeños”, es muy amplio)
5. MISCELÁNEO
6. RECUERDOS

Debes traer cada categoría completa frente a ti y definir una por una si la quieres conservar.

Y TE PREGUNTAS PRENDA POR PRENDA, SI TE HACEN FELIZ.

calcetines

RECOMENDACIONES:
– No mostrar lo desechado a tu familia. Entorpece la labor. Yo diría que hay que hacer el proceso solos, pero más que botar a mí me gusta donar a alguien que lo necesite. A lo que se refiere Marie es que si te ve tu mamá, por ejemplo, te puede decir que no botes algo porque te lo regaló no sé quién, o que te va a servir después, etc. Ya cuesta mucho decidir sola, si te hacen dudar con un nuevo criterio, se duplica el trabajo. También dice que si uno le regala cosas a una hermana chica por ejemplo, sólo está traspasando su cachureo a otro, y seguramente la hermana chica se terminará vistiendo con nuestros descartes y no con su propio estilo.

– Cuando hay algo que no “te hace feliz” pero te sirve, entonces piensa en lo que hace por ti. Si te es útil, significa que te hace feliz.

– Después de hacer este orden, uno elige mejor cuando compra cosas nuevas, porque te fijas más en el diseño, la funcionalidad y en si realmente te gusta y vale la pena tenerlo. En el proceso de poner orden nos conocemos más.

– Cuando no puedes decidir si la quieres conservar o no: Mirar las cosas y preguntar cual es su misión en tu vida. Si ya lo cumplió, “despídete con gratitud”. Una vez más aparece la mirada new age de Marie, pero me parece bastante liberadora.

– Si te hace feliz hacer listas, hazlas. Puedes anotar la cantidad de bolsas que haz usado, o las categorías con las que has avanzado. Si ver los √√ te hace sentir bien, hazlo.

– Sacar fotos de antes y después a las piezas y los cajones deja en evidencia el desorden. Si con eso experimentas el placer de la meta cumplida, dale.

– No dejar cosas a la espera a ver si te decides porque después da más culpa botarlas. Hay que verlas para saber. Si no te decides altiro, consérvala. KonMari dice: “no la humilles, no las escondas en una zona gris”.

-Llenar los cajones en una capacidad del un 90%, al punto de que se vean ocupados pero no apretados (si no, vas a sentir un vacío y por naturaleza humana vas a querer llenarlo).

– No hay que usar tantas divisiones, porque ocupan más espacio. Marie está en contra de comprar artículos para almacenar (te estás deshaciendo de cosas, no comprando más). Lo importante es poder abrir y cerrar el cajón y tener todo a la vista.

• ORDENAR LA ROPA
1. DOBLA: Reduce el volumen. Lo que se puede parar se debe ordenar parado no acostado.
2. TODO DE PIE: Para las cosas derechitas, paradas, no acostadas.
3. UN LUGAR POR CATEGORÍA: Almacena una categoría de cosas en un solo lugar (dividir las cosas primero por persona, después por categoría y luego por tipo de material).
4. DIVIDE EL ESPACIO EN COMPARTIMIENTOS CUADRADOS: Porque en la mayoría de las casas, todos los cajones y estantes son cuadrados y sólo necesitas subdividir. Las cajas de zapatos y hasta las cajitas de teléfonos que quizás aún conservas, sirven perfecto para el objetivo.

La ropa se dobla como origami. Todas las ropas pueden terminar siendo un rectángulo, aunque sean asimétricas o irregulares. Ocupa la mano completa, la palma, no la punta de los dedos. Este es como el sello de Marie Kondo:

COSAS FAVORITAS QUE SÓLO TIENEN SENTIDO PARA TI AUNQUE PAREZCAN INUTILES
Si un objeto sólo tiene sentido para ti, y te hace feliz, consérvalo con confianza. Esas son las cosas que debes desplegar y sacar lo mejor de ellas. Puedes enmarcarlas, colgarlas, convertirlas en un adorno, hacer collages que te traen alegría. Si son papeles o pósters que te alegren puedes pegarlos en lugares como el clóset por dentro, usarlas para envolver, etc.

“Si amo un vestido pero no lo uso, lo boto?”. Consérvalo y ocúpalo en casa. Si te trae alegría, úsalo. Agrégale algo extraordinario a lo ordinario. Si te sientes ridícula quizás sí es mejor botarlo. O puedes hacer un rincón de disfraces (esa parte me dio mucha risa).

ARMA TU PROPIO ESPACIO FAVORITO
Según tus necesidades debes hacer que el espacio que más te rodea, tenga las cosas que te hacen feliz. Tu “POWER SPOT”. Tu lugar especial te hará aumentar dramáticamente el goce de tu tiempo en casa. Puede ser una pieza entera, o tu escritorio, lo que más ocupes. En el fondo, tu lugar seguro y confortable.

• ORDENAR LOS LIBROS
Si dejas solo los que te sirven, estás dejando espacio para que nuevos conocimientos lleguen. Ordénalos por tema y no te pongas a leerlos mientras lo haces porque el riesgo de distracción es muy elevado, así que el truco es no abrirlos. Y recuerda, tal como todos los objetos, sólo debes conservar los que te traen alegría.

Las revistas se acumulan, entonces debieras asignarte un límite de cantidad de números para conservar y así vas renovando y botando.

Hemos dicho que los objetos deben almacenarse juntos por categoría, pero en el caso de los libros, está bien separarlos para ponerlos en el lugar en que se ocupan, por ejemplo, los libros de cocina en la cocina, los de diseño en tu taller, etc. Siempre de pie, nunca apilados horizontales.

KonMari dice que los libros deben hablar de ti. Cuando termines de ordenar, da un paso atrás y mira los títulos, revisa si hablan de la persona que quieres ser. Por ejemplo, si dices que eres optimista y quieres ser feliz y los libros títulos trágicos, algo no calza. “Las palabras crean realidades”, y KonMari dice que las palabras que vemos y ocupamos “tienden a atraer eventos de la misma naturaleza”.

librosperros

• ORDENAR PAPELES
Botar todo. En algún momento se deben desechar (entregar donde se recicle papel). La idea es deshacerse de ellos si no ahora, cuando dejen de cumplir su función puntual. Conserva sólo los que tengan un propósito dentro de estas 3 categorías:

– los que estás ocupando ahora
– los que te van a servir por un espacio de tiempo determinado
– los que te sirven indefinidamente

Parte por botar los sobres inútiles como las promociones que no te sirven. (Marie pone tips adorables como “hidrátate y concéntrate”, para seguir trabajando).
Los papeles que necesitan acción se ponen en una caja de “pendientes”. Esas son cosas como las cuentas por pagar.
Lo que ya se puede ejecutar, hazlo altiro.

Apuntes de clases: se guardan para revisarlos, pero, alguna vez los has re-revisado? De hecho, puede ser que el tenerlos ahí “por si acaso”, nos impide poner en práctica lo que aprendimos. KonMari dice: haz el curso y bota los apuntes, si olvidas lo que te enseñaron, haz el curso de nuevo y aplica los conocimientos de inmediato. Personalmente me costaría mucho poner en práctica este consejo, pero el concepto que me gusta es que al no acumular, nos concentramos más en vivir el momento, experimentar lo que aprendemos, en vez de almacenar incluso los conocimientos. Todo es muy new age me decía una chica, y es verdad, hay mucho de zen, de karma y de relación con la vida, pero me gusta dejarme llevar por esa filosofía que en el fondo busca una armonía con el entorno.

Cartolas de tarjetas de crédito: revisar que esté todo bien y después desecharlas. Cambiar a cartolas electrónicas.

Garantías: Expiran. Guardarlas todas juntas. Guarda el recibo con la garantía.

Manuales: Ocupan mucho espacio y a veces se guardan por miedo. Seguro lo encuentras online o con el fabricante. Guarda solo los que aprecias particularmente.

Tarjetas de saludo: Su objetivo es saludar. Ya cumplieron su objetivo: saludar en ese momento específico. Su trabajo está hecho. Guarda solo las que te traen alegría.

Recortes: Si hoy no te traen alegría bótalos. Los que quieras guardar, almacénalos en un scrapbook o en una carpeta de hojas plásticas.

Cuando termines re-revisa de nuevo la caja de pendientes y verás la paz que sientes al resolver los que están esperando tomar acción para ser desechados. La caja disminuirá sustancialmente.

PAPELES DE LA OFICINA
Parte por tu escritrio antes que nada y hazlo de una sola vez. El orden es:
1. Libros
2. Papeles
3. Artículos de oficina
4. Otros

Cada día perdemos entre 30 minutos y dos horas buscando cosas. Si resuelves eso, con el tiempo de orden serás más eficiente. Parte temprano en la mañana. No te puedes rendir a la mitad.

sparkjoy

• ORDENAR EL KOMONO
Es misceláneo, es difícil de ordenar, es demasiado variado.
Ver la cantidad de esas cosas que tienes puede marearte. La clave es identificar tus categorías.

1. Junta todos los objetos a la vez para ordenar
2. Elige sólo las que te hacen feliz
3. Almacena por categoría

KonMari le habla a los objetos, les da las gracias y les habla para revisar si son útiles o hacen cosas por ti. Si entras en ese juego los verás de otra manera. Si lo haces y no tienes nada bueno que decirles, entonces diles adiós.

CDs y DVDs: Es fácil saber qué contenidos te traen alegría y cuales no. Si ya tienes digitalizado el contenido, deja las cajas en la caja de pendientes, si te gusta la carátula y mirarla te hace feliz, consérvala. Si sólo te traen nostalgia, disfruta ese momento, déjalo ir con gratitud y sigue adelante. NO TE PONGAS A ESCUCHAR MÚSICA NI A VER LOS DVDS.

Artículos electrónicos, baterías, tarjetas, cámaras, celulares: saca las fotos y deséchalos. Los cables, identifícalos y si no sabes a qué corresponden, chao.

Cremas: Úsalas antes de que expiren. Si tienes muchas, guárdalas en el baño, si tienes poquitos puedes guardarlos todos juntos en algún otro lado.

Maquillaje: Deben ir separados de las cremas (las cremas son líquidas, la mayoría del maquillaje debe evitar la humedad. Bota todos los cosméticos viejos o que ya no te gusten. Una forma de guardarlos es dividirlos por categoría (como todo!) y dejar que todo se vea a la primera y esté paradito. Con divisiones cuadrados puedes lograrlo. Divide en dos equipos, el de diario y el otro de maquillaje especial (si es que haces esa diferencia en la vida). Los labiales duran como un año, bótalos cuando empiezan a oler raro. “Nada te obliga a usar maquillaje, si ya lo quieres hacer, hazlo motivada”, dice.

Remedios: Botar todo lo que esté vencido o lo que no sabes para qué era.

Cosas de valor: Junta en una categoría todo lo que tiene que ver con plata: monedas, chequeras, tarjetas de crédito, billeteras de viaje y gift cards. Acá no vale la felicidad sino lo práctico.

Costurero: Despeja lo que nunca vas a usar. Botones que nunca pegaste.

Herramientas: Conserva lo esencial.

Hobbies: Si ya no te divierten chao (obvio regálalos a alguien que sí los aprecie, pero sácalos de tu casa).

Cosas que coleccionas: Revisar (como todo) las que te hacen feliz, revísalo dos veces y con lo que te gusta haz un muro como collage.

Cosas que juntaste quién sabe por qué: Son cosas que no están en ninguna categoría y por eso se ven despreciables pero quizás solo les falta un lugar.

Ropa de cama: Para revisarlas no sólo tócalas, también huélelas. Revisa cojines, sábanas, frazadas y guárdalas en un clóset.

Toallas: Si no puedes guardarlas cerca del baño, guárdalas en un cajón en el clóset.

Peluches: Están rodeados de sentimentalismo, por eso muchas veces cuesta deshacerse de ellos. Acá dice que eso se debe a que parecieran tener vida, y recomienda una técnica muy freak que es taparles los ojos (!), así se convierten en objetos y no en seres que uno quiere (miedito). No sé si podría hacerlo, me sentiría como el Tony Soprano de Toy Story.

Objetos de recreación: Pelotas, canastas de picnic, Quédate con confianza todo lo que te haga feliz aunque lo ocupes poco. No los guardes en bolsas plásticas, se verán como basura. Si tienes que guardarlos en bolsa, que sea una bonita que te guste.

Ítems de estación: Navidad, Halloween, etc, guárdalos separados por tema y sólo los que sabes que querrás usar en la próxima temporada, etiquetados y ocúpalos apenas empiece su temporada.

Objetos de seguridad: Kits de emergencia, hay que tenerlo cerca de la salida y que todos los habitantes de la casa sepan donde está. Revisar que no haya cosas descompuestas y mantenerlo vigente (para que en verdad salve en el momento necesario).

Lluvia: Revisar que los paraguas sirvan. Sólo es necesario tener uno por integrante de la casa, no más.

LA COCINA:
Lo más importante es limpiar toda la grasa y el agua. De hecho, lo más importante no es tener todo al alcance e la mano, sino guardar todo y TENER DESPEJADOS LOS MESONES. La cocina ideal es la que es fácil de limpiar.

Para cocinar eficiente recomienda sacar todos los ingredientes que vas a usar de una vez antes de empezar a cocinar para evitar todo movimiento innecesario durante el proceso, y limpiar inmediatamente los restos de aceite con agua caliente apenas la ocupe.

Vacía los estantes por completo y separar lo que conservarás y lo que no. Ahí recién empiezas a guardar. Pon en los estantes de arriba las cosas que más ocupas.

Vajilla: La loza lujosa guardada para una ocasión especial guardada en una caja no hace feliz a nadie. Ocúpala. Separa vasos y platos.

Cubiertos: Puedes ponerlos en un cajón con los tipicos organizadores de cubiertos. “Trátalo con respeto, va más veces a tu boca que un cepillo de dientes.”

Individuales y manteles: Pueden ir en un cajón estirados o enrollados.

Utensilios de cocina: Espátulas, cucharones. Se pueden colgar pero donde no les salte grasa. Se pueden guardar directo en el cajón sueltos, porque son muy solitarios, o en un vaso ancho que los soporte sin caerse. No colgar tijeras o cuchillos cerca tuyo, porque aunque no te des cuenta, te dará nervio que te caigan encima.

Contenedores: Júntalos según la similitud de sus formas y uno dentro de otro. Si separas las tapas y las juntas en otro lugar ganarás mucho espacio. Y si tienes más de los que necesitas, deséchalos.

Electrodomésticos: Recoléctalos y míralos. Guárdalos adentro de un cajón o estante, no los dejes encima. Sacarlos cada vez que los necesites te puede parecer molesto al principio pero una vez que decides qué lugar es para cada cosa, se hará muy fácil, además que el espacio libre ganado en el mesón hace que valga la pena.

Utensilios de repostería: No guardarlos en una bolsa, no se ven y menos los vas a usar. Guárdalos en un cajón o en una cajita especial para moldes de repostería donde se puedan ver. La repostería es más bien un hobby para la mayoría de la gente.

Desechables: Guardar todos juntos y botar lo que no vas a usar. No pidas si no necesitas.
Bolsas plásticas: doblarlas como ropa en una cajita no más grande que una caja de pañuelos desechables. Si no tienes tiempo de doblarlas, guárdalas en un contenedor pequeño en el que las bolsas no puedan expandir su tamaño.

Herramientas/accesorios: Si tienes dos abridores, quedate sólo con uno. El diseño que más te guste. No necesitas más de uno. Quédate con lo que te alegre. Guardarlos en un cajón con divisiones.

Consumibles: Puedes juntarlos todos (alusa, alumino, toalla nova) fuera de sus cajas, y ojalá no queden a la vista.

Materiales de aseo: Mantenerlos en una canasta guardada. No dejar ni el detergente ni la esponja al lado del lavaplatos, exprimirla cada vez para secarla antes de guardarla. El objetivo es evitar cualquier elemento que “chorree” en la superficie de la cocina.

En la cocina no es necesario reducirse tanto ni exagerar en la simplicidad porque es demasiado difícil guardar tantas cosas en los espacios reales de almacenamiento, así que si los estantes se siguen viendo un poco llenos no importa.

COMIDA
Botar lo vencido (siempre hay algo) y almacenar por categorías. Si algo vencerá pronto, consúmelo.
En el refri deberíamos tener desocupado un 30% para guardar cosas de rápido uso como la sopa que sobró de anoche por ejemplo. Ahí también la comida debe estar ordenada por grupos.

COSAS DEL BAÑO
– Bota cosas viejas o que ya no usas.
– Guarda las cosas paradas.
– Dejar una toalla específicamente para secar el mueble del lavamanos todas las veces que sea necesaria durante el día.
– Decorar.
– El papel confort de repuesto queda bien en una canasta.

ORDENAR LOS OBJETOS SENTIMENTALES
– Ordenar los objetos sentimentales es poner en orden el pasado.

– En este punto, ya has desarrollado tus habilidades.

– No mandes tus cosas a casa de sus papás. Ellos nunca podrán avanzar en su orden con estas cajas cerradas.

– Confía en tus instintos y si realmente quieres quedarte con algo, quédatelo.

– Si te cuesta desechar tus notas escolares, guarda sólo la que te haya dejado la mejor impresión, pero Marie obvio invita a botarlas todas.

– Poner amores del pasado en orden. Si quieres iniciar una nueva relación, deberías deshacerte de todos esos recuerdos, regalos y fotos, pero si guardas alguna, que sea porque te trae alegría, no rabia o pena. Lo más recomendable es decir adiós con gratitud hacia el buen momento vivido (habla de la sal de purificación para evitar karma…).

– Dibujos de tus niños: Puedes sacarles foto a las cosas antes de botarlas, o decidir un mínimo de cantidad que mantener e ir renovando constantemente. Si no puedes botarlos no te apures. Si vas a conservarlos, desígnales un lugar donde puedas disfrutar de ellos (en mi caso tengo una galería de dibujos con cordeles y perritos de ropa en la cocina) y cuando ya los hayas disfrutado lo suficiente, agradéceles el haber acompañado a los niños en su desarrollo y déjalos ir sin culpa.

– Recuerdos de momentos: Con recuerdos de viajes puedes hacer un álbum y así juntar todo en un sólo lugar y los puedas volver a disfrutar. De las agendas, deshecharlas o si no quieres, guarda sólo algún año que haya sido particularmente especial. Lo mismo con el diario. Cuenta que uno de sus clientes usó el criterio de botar todo lo que le daría plancha que alguien leyera después de su muerte.

– Cartas: Dice que botes todas las que cumplieron su propósito pero que las pongas adentro de un sobre o bolsa de papel en señal de respeto (recuerden que es japonesa). Conserva las cartas que te vuelven a traer alegría o inspiración y guárdalas en un lugar lejano a la humedad, ventilado y si quieres, en una caja linda.

– Las fotos son el último paso y el más difícil. No tienes que desarmar álbumes que te gustan como un todo, pero sí revisar una a una las que tienen sueltas o en cajas. Como siempre, bota las que no te traen alegría, las que son iguales o las que no recuerdas ni de qué son. En este punto ya eres un master del descarte. Las que conserves debes ordenarlas por año y darles un lugar para poder realmente disfrutarlas.

– KonMari cuenta que para revisar las fotos familiares que tenía, se juntó con sus papás y lo pasó chancho revisando y comentando con toda la calma del mundo cada foto que entre todos tenían.

Terminó haciéndole un álbum de regalo a sus papás y lo recomienda a sus clientes. Si los papás ya no viven, es lindo hacer un álbum de recuerdo. Yo recuerdo haber hecho eso varias veces durante la vida, como regalo a mis papás, y tiene razón en que uno ahora solo mira las fotos digitales que toma una sola vez. Es lindo detenerse y registrar la vida.

KonMari asegura que esto del orden es mucho más que organizar objetos, dice que lograr ese orden trae otras cosas buenas, como el conocerse mejor a uno mismo (todo este tiempo estuviste definiendo qué te gusta y qué no), agarras confianza, te conoces y te gustas…

¿Creen que la relación que tenemos con nuestras cosas tiene algo que ver con nuestras relaciones con las personas?

Puedes seguir a Marie Kondo en su sitio tidyingup.com y en los múltiples videos donde enseña sus simples y claras técnicas.

17 COMENTARIOS

  1. Tremendo post!!!! En este momento no creo poder leer el libro pero siento que con el post ya tengo mucha información y muy entretenida!
    Muchas gracias 🙂

    • Yo tengo el mismo problema y encima es armario compartido pero aplicando el método me di cuenta que aunque tengo oquisimas cosas y no me considero nada desordenada resulta que si tenía cosas innecesarias, algunas prendas y de vestir y muchisimos papeles. Si lo pruebas, es posible que te des cuenta de que hay un par de cosas que sobran y que doblar la ropa como ella nos menciona deja todo a la vista y es más fácil sacarlo para usarlo.

  2. Felicitaciones por el artículo. Muy completo e informativo.
    Yo ordeno cuando puedo y he botado muchas cosas para hacer orden. Igual, siempre está todo desordenado. Por lo mismo ahora he decidido ser minimalista y sacar todo lo que no sea mi cama de la pieza (escritorio, repisas, velador, etc.)

  3. tengo algunas normas de orden; algunas que caen en el TOC y otras que con el tiempo he adoptado, por ejemplo:

    cuando me compro algo nuevo desecho lo mas antiguo de lo mismo; si tengo 5 pantalones y me compro un sexto el primero lo regalo, o boto, o le doy otro uso. NUNCA dejo todo en el closet. Esta norma corre para todo; zapatos, abrigos, poleras, ropa interior, etc.

    cada cierto tiempo ordeno el closet (tengo uno enorme x lo que no necesito hacer cambio de ropa de temporada) y saco todo lo que no me he puesto en más de una temporada, por ejemplo, hay un abrigo que lleva colgado ahí dos inviernos?? al tercero lo saco y lo regalo. Nada que no me haya puesto en mas de dos temporadas iguales me lo volveré a poner por lo que sale del closet para siempre

    mis TOC: ordeno por zona como sale acá, pero además en degrade de colores (que horror) En el closet y en los estantes está todo así. de lo mas oscuro a lo más claro. Los zapatos están todos en sus cajas.

    Los libros: también los ordeno por color y tengo en un estatne mis favoritos, y en otro mas lejano todos los demás.

    los cables: todos juntos en un mismo cajón (cargadores varios, usb, enchufes, etc)

    uuff podrá decir tantas cosas de mi orden jajajaja que daría para un post

  4. Estoy en el momento donde cambio de la vida universitaria a la vida laboral, en el limbo realmente.
    Tu post me viene perfecto para hacer un nuevo orden de la casa y hacer espacio para las nuevas experiencias, para desprenderme de los cartones y otros materiales que había acumulado para mis maquetas.

    Hermosas ideas.
    Gracias.

  5. Hace poco compré este libro y estoy buscando alguna caja para convertir los compartimientos de mi closet en cajoneras, pero aparte de eso quiero felicitarte por el buen articulo.
    Por lo general en Zancada los artículos no dicen mucho más que “Existe este método, me gustaría intentarlo, qué opinan?” Tu fuiste mucho más allá, hablaste de la experiencia real en detalle y eso es lo que uno espera de portales como este.

    Gracias y saludos

  6. Terminé el libro hace como un mes y me encantó, pero se va al chancho a veces, no podría botar fotos por ejemplo. Ahora estoy terminando de ordenar estilo Konmari pero hay cosas q simplemente no pude botar aunque ya no me den taaaanta felicidad como regalos hechos a mano o las fotos, pero me gustó mucho en general, sobre todo cuando me di cuenta cuánta ropa tenía q no me ponía y q jamás me iba a volver a poner!

  7. Quiero felicitarte por tu artículo. Realmente es un artículo útil, claro y súper bien escrito y estructurado. En cuanto al tema: QUE MIEDO lo de los peluches! Me dió como una corriente cuando lo leí jaja. Definitivamente bajaré el libro.
    Saludos !

  8. Mi mamá era konmari, me crié con la máxima de que una casa desordenada se ve cochina y así me sigue pareciendo cuando visito los hogares de mis amigas……

  9. Al fin un post entretenido, bueno , largo, completo e interesante! gracias! soy desordenada total y me entusiasmé ene con el libro!!!
    gracias Paty leiva por darte el tiempo de escribir algo entretenido, original y completo!

  10. Justo ahora q me cambio de casa y tengo que dejar el depto…..comenzar a deshacerse de tantas cosas es caotico. Lo encontré genial! Muy buena nota 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻😘😘

  11. Ya estoy poniendo en práctica este método, espero aplicarlo por completo este mes, va muy bien, nunca había organizado teniendo en cuenta lo que me hace feliz y da muy buenos resultados, e gustarón mucho sus ideas para doblar la ropa.

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