El sonido y carisma de Chini and the Techincians

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chiniZANCADA

por aleyjets, fotos: María Ángeles Vega

Ya no existen los fines de semana en que no podamos ver bandas chilenas en vivo. Los cibernautas nos podemos pasear de banda en banda, en soundcloud o bandcamp, descargar EPs de forma gratuita, y decidir con quién cabeceamos el sábado. Eso tiene un camino, tiene una causa y consecuencias. Los locales para ver bandas han aumentado, y los de siempre se atreven cada vez más con estas bandas, que además suelen acompañarse de una propuesta visual eléctrica y lúdica.

Uno de esos casos es el de Chini and the Technicians, una de esas bandas que se te graban, quizás porque viste el video de su single “Te vienen a ver”, o porque la melódica voz de Chini Ayarza y las guitarras sónicas de Roberto González, o porque durante semanas tocaban en vivo prácticamente todos los días.

Hablamos con ellos en búsqueda de encontrar el origen de su sonido y su carisma.

¿Cuál es su proceso de componer las canciones? ¿De dónde vienen las letras de sus canciones?
Roberto: Por lo general combinamos acordes que se nos ocurren a ambos y también en función de la melodía que saca Chini con las letras, que son hasta ahora todas de ella, además de poemas y textos que encuentra por ahí. Sin embargo todas provienen de procesos y etapas diversas.
“Igual” fue un tema que tenía la Chini desde hace tiempo y que se fue puliendo hasta quedar claros (porque es un tema con distintos tiempos que confunden), con la estructura que tenía.
Chini: Sí, respecto a “Igual” el Diego le preguntó a Tomás Gubbins (ambos de Varios Artistas) que cuáles eran los tiempos, yo estaba empezando a pensar que estaba loca, que me equivocaba todas las veces, pero era más bien que no era en 4/4 todo el tiempo.
Roberto: “Cita a ciegas” la escribió Chini con guitarra y letra, y luego la ensayamos una vez por mucho rato y ahí se introdujo el ukelele y cambió la estructura como también algunas guitarras.
Chini: Teníamos como 5 partes flotando para “Cita a ciegas”, hubo que entrar a picar.
Roberto: “Te vienen a ver” requirió prácticamente dos sesiones, una donde cada uno se pasó una hora pegado a lo suyo, yo en la loopera y Chini con el poema, subiéndonos los dos a lo que hacía cada uno. Después definimos la estructura rápidamente la siguiente vez que la ensayamos. Después cuando llegamos donde Diego de Uva Robot se completaron los arreglos de percusión.
Chini: Sí, esa salió soplada, y fue un ejercicio bacán trabajar con el poema de Juan Santander, da menos vergüenza cambiar la métrica o gritar frente al otro cuando no son tus palabras jajaja.

“Te vienen a ver” fue el single lanzado con un video que encapsula de forma precisa la propuesta visual de la banda.

Roberto: “Porque yo no” es la más fiel a lo que siempre fue; los dos con guitarra y nada más. También es uno de los primeros temas de la Chini; yo me subí doblando y agregando algunos arreglos, y luego la Chini también agregó cosas, eso en un periodo de año y medio tal vez, a medida que íbamos afinando el oído. Hay una versión de ese tema en Youtube que es uno de los registros más antiguos que tenemos juntos.
Chini: Sí, me encanta ese video, como de 2012. Es una canción que me daba mucha vergüenza cantar, incluso frente a Roberto. Ahora cerramos siempre con esa y me conecta con un yo menos cínico o tan crítico, me hace feliz y la disfrutamos mucho como banda también.

En Carlita toman un extracto de una carta del libro “No te mueras por mí”, ¿cómo llegaron a ese proyecto? 
Chini: El libro se encuentra online, alguna amiga o amigo del frente antipatriarcal lo debe haber posteado (no estoy bromeando, yo hablo así). El libro tiene un lado A y un lado B, el lado A son cartas, mails o mensajes de texto de femicidas o perpetradores que intentaban hacer que sus parejas volvieran luego de una paliza. El reverso del libro, o lado B es lo que le pasó a las víctimas cuando retornaron al hogar, confiando en sus parejas. En el caso de Carlita, ella sobrevivió, pero su pareja le ocasionó un aborto “espontáneo” a punta de patadas en el vientre. Las historias de ese libro dan tanta rabia, que no puedo cantarlas o componer con lo que en verdad me producen, probablemente me comportaría como una loca en el escenario. Prefiero tocar una especie de balada naif, que genere identificación con la clásica canción de amor, y que al tornarse más siniestro deje entrever lo que hay detrás de estas alegorías a las relaciones y al amor de pareja por sobre todas las cosas, vale decir cuando este “amor” pasa incluso por sobre la persona y el amor y respeto que uno se debe a sí mismo como individuo. Con suerte alguien (hombre o mujer) se pueda identificar con ese equilibrio respecto a sí mismo, que es esencial para luego poder tener una relación sana o para saber cuándo algo no es sano y se debe partir.

¿Qué se viene ahora para ustedes? ¿Qué nos pueden adelantar de un futuro LP?
Chini: Seremos parte de una sorpresita (ni tan sorpresita) que se dará a conocer en marzo, que involucra a Cristián Heyne y por la cual estamos felices de haber sido considerados, ya que dará a conocer fuera de Chile material que potencia una faceta más etérea de nuestra música. Respecto al LP, creo que mostraremos un aspecto menos “nice”, si bien antes era “música alegre para contar cosas tristes” creo que ahora será como “música enojada para contar cosas deprimentes” jajaja, o sea, se nos fue la ironía al carajo. Ahora en serio, nos cuentan por interno, que suena medio grunge lo que estamos haciendo ahora (cosa que no me molesta en lo absoluto) mientras que hay otros temas medio trópico-bailable gracias a los nuevos Technicians (Gabo en el bajo y Seba en las percusiones) que tocan kilo y medio (onda sudan y sufren en vivo por la cuestión). Ese fue mi adelanto, lleno de contradicciones contradictorias.
Roberto: Para el 2016 seguiremos tocando y mostrando algunos guiños de lo que se viene, verán nuevas producciones audiovisuales, seguiremos promocionando el EP, que ahora está en formato físico gracias al sello internacional PONK, y estamos ya en proceso de grabar y producir nuestro primer LP con el pulento Cristián Heyne, que es nuestro foco principal.

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Hubo semanas en que tocaron casi todos los días, ¿cuál es su etapa favorita de ser una banda, componer, mezclar o tocar en vivo?
Chini: Hay momentos y momentos. No está tan bueno esto de tener que irse con los instrumentos y no poder quedarse a carretear, o estar con la regla un día que hay dos tocatas seguidas, pero todo se compensa cuando viene una parte muy difícil de la canción y sabes que están los otros 3 integrantes completamente conectados con ese momento de dolor/placer y la gente reconoce esa partecita. Por supuesto componer es igualmente gratificante, ensayar también es importante, ya que una canción puede “componerse” y mutar a lo largo de un año, gracias al ensayo. Me gusta mucho maquetear en mi pieza algunas ideas, se las mando al Rob y me llega un feedback bien bonito.
Roberto: Creo que nos sentimos muy bien al tocar, y de a poco eso va mejorando. Con la integración del Gabo en bajo y el Seba en percusión la energía realmente se distribuye de una manera en que se hace más entretenido y único. Sin embargo todo lo que es tocar en vivo se lleva la parte más estresante también, aunque más al principio, cuando recién estábamos tocando porque estábamos aprendiendo a movernos, a entender qué realmente necesitábamos para que sonara decente. También es un tema para mí escuchar lo bacán que suena en ambientes más íntimos lo que tocamos y luego escucharlo amplificado, donde cambia mucho. A veces suena la raja y a veces quisiera desenchufar todo jajaja, aunque no le hago saber eso a nadie porque no es viable. Debo admitir, en ese sentido, que es menos efímera, para mí, la efervescencia que surge al componer y descubrir nuevas canciones. Es como que aparece un nuevo ser en tu vida y lo empiezas a descubrir. Como los pedacitos de demo que me envía la Chini de madrugada, que son como, oro. Aunque la gracia de eso al final es poder exteriorizarlo y compartirlo.

¿Cómo buscan diferenciar su material en vivo del mezclado?
Roberto: Por lo general, más que parecernos a lo mezclado, tratamos en un principio de llenar lo suficiente el formato en vivo para equiparar ciertas cualidades que queda en lo mezclado y que da una consistencia a los temas. Así mismo también hay temas que nos gusta mejorar o potenciar en vivo, hacer más énfasis en ciertos elementos, etc. Ahora que somos 4 en vivo, eso está más estable. Nos encantaría para el futuro lograr establecer un formato en vivo que nos permita hacer todas las posibilidades, desde lo más simple a lo suficientemente complejo, poder abarcar también lo que armamos para el envasado, y no tener que depender tampoco de una orquesta. Los 4 como estamos nos vemos bien jajaja.
Chini: Ese énfasis generalmente tiene que ver con un juego de intensidades. En vivo no utilizamos reverb para la voz, y a veces las guitarras tienen más distorsión. Es un pelo más crudo. Y sí, lo que dice Roberto, queremos establecer modos para en el futuro para poder lanzar esos colchones de voces o guitarras que grabamos a veces, con muchas capas que le dan profundidad a las canciones. En todo caso, ya no tenemos tanto ese problema de “llenar”, que era propio de cuando éramos un dúo, ahora que somos 4 podemos concentrarnos cada uno en lo suyo y en maneras creativas de tocar nuestros instrumentos y trabajando con el opuesto, las pausas o los silencios (después de todo, estudiamos artes visuales).

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¿Con qué músicos o proyectos les gustaría colaborar, o están planeando colaborar en el futuro?
Chini: Estuve grabando unas voces hace poco para el nuevo CD de Felipe Grandón. En el futuro me gustaría colaborar en un proyecto más electrónico que tiene mi amigo Maverick (de Acrobatic), ah bueno y su feat con Beyoncé, obvio. Vamos a tocar como parte del proyecto Feria La Dominical, espacio que busca traer de vuelta a la gente a los parques, con comida, actividades, etc. Ahí estaremos tocando con Carnet de Baile.
Roberto: Yo sigo esperando que toquemos con Varios Artistas, jajaja. Hemos colaborado con Antiplánicos y eso ha sido un agrado y sería lindo avanzar hacia alguna dinámica en conjunto con temas nuevos de por medio.

¿Cuál de sus canciones quieren que suene en la radio futurística de un auto volador en el año 3020?
Roberto: Niña glaciar! (lamentablemente la mayoría no la ha escuchado aún porque sólo la hemos presentado en vivo, pero es una de las favoritas).
Chini: Cita a ciegas! (ojalá entiendan la ironía sí, y no piensen que lo único que quise en mi vida era casarme).

¿Qué música se escuchaba en sus casas cuando eran niños?
Roberto: Era por sección. Por integrante familiar. Mi mamá escuchaba un Greatest Hits de George Michael (que se cortaba en pleno segundo coro de Kissing a Fool), y un disco que se llama Mademoiselle Chante Le Blues de la francesa Patricia Kaas. Mi papá ponía el 1 de los Beatles, un Greatest Hits de Queen, que escuchábamos siempre para Año Nuevo y también un disco clásico de Scorpions, Crazy World, que por algún motivo me recuerda a la ciencia ficción noventera. De mi hermano recuerdo un cassette que tenía un compilado de 2 minutos y por el otro lado el So long and Thanks for all the Shoes de NOFX; el (creo) Black Album de Metallica en cassette y tambien el Have a Ball de Me 1st and The Gimme Gimmes Dude Ranch y Cheshire Cat de Blink 182 también. Mi hermana ponía el cd Unplugged de Alice in Chains, Versus de Pearl Jam en cassette y el Mellon Collie and the Infinite Sadness de The Smashing Pumpkins. También el Sixteen Stone de Bush. Hay más pero es lo que más recuerdo.
Chini: Chuaa que coincidencia! Nosotros también teníamos el Greatest Hits de Queen, mi canción favorita era “Now I’m here”, la ponía mucho en repeat en el living.

Yo también tenía el Greatest Hits! Me gustaba Bicycle Race y hacía coreografías.
Chini: jajaja, también teníamos mucha música brasileña, como Toquinho, y Sergio Méndez; por último, el Grandes Éxitos de Mecano, siempre lo poníamos en el auto y cantábamos “Mujer contra mujer”. Uno de mis hermanos escuchaba Soda Stereo, U2 y Thievery Corporation, mientras que el otro escuchaba a los Red Hot y Blink y en general The Smiths y The Cure. También más chicos escuchábamos el cassette de Cachureos, pero no nos dejaban verlo mucho en la tele, porque mi mamá encontraba aberrante al tío Marcelo, el tiempo da la razón. Pipiripao rules.

¿Cuál fue el primer disco que compraron, o con el que se obsesionaron?
Chini: Las hermanas de mi pololo-ahora-amigo de primero medio, me regalaron “Las Horas” de Saiko y “Kiss and Tell” de Sahara Hot Nights, ambas obras maestras que volaron mi cabeza, sobre todo la canción “Walk on the wire y “Nerves” de Sahara Hotnights y “Lo que mereces” de Saiko. El primer disco con el que me obsesioné mal fue uno de The Darkness, creo que es el del tren en la carátula; aún no sé cómo se llama. Me dieron una copia que decía The Darkness con Sharpie y creo que no confiaba tanto en internet como para informarme más. Me encantaba esa canción que se llama “Love on the Rocks with no Ice”, la podía escuchar mil veces al llegar del colegio, canción harcorita, pero delicada, riffs “complejos” pero articulando frases simples, etc etc etc. El inicio es notable. Entre dejada y priorizando siempre los instrumentos, nunca me he comprado un CD.

Roberto: El primero que me compré fue el Anesthesia, el primer disco de Fun People. Pero con el que me obsesioné, fue el segundo disco que compré, que también era de Fun People. Se llama Golden Hits, donde es sólo Gori de Fantasmagoria y Nekro (bbkid) tocando versiones acústicas en un living, con un poco de reverb y algunos soniditos de naturaleza. Es una joya. Es breve pero es un disco mucho más contemplativo, y eso se lo da Gori yo creo, que viene de una escuela más sicodélica. Es una versión más vulnerable y melancólica de Fun People, pero muy cálida también.

¿Cuál fue el primer concierto al que asistieron?
Chini: La verdad puede haber sido algún concurso de payas en Quilpué. Eran pulentas, les daban un tema como por ejemplo George Bush y la cuestión parecía la escena final de la película de Eminem. Pero creo que el que más me marcó fue el de Los Prisioneros en el Estadio Nacional. Fue como en el 2001, calculo que tenía 10 años. Detrás de nosotros habían unos guatones metaleros sin polera. En esa época no se encendían los celulares, menos encendedores. Los locos estaban incendiando un diario y lanzando bolas de fuego hacia arriba, después fumaban marihuana y nos lanzaban el aire mientras mi viejo decía “No miren” y nosotros pasamos todo el concierto hipnotizados con ellos. Después a la salida dijo “quiero que prueben esta delicia” y a continuación compró un sándwich de potito. Olía bien mal parece, porque no quisimos probarlo, y nos dijo “Aghh ustedes se lo pierden ilusos”. Creo que la historia termina en que se enfermó de la guata como un mes, que aún nos reímos de eso y que fue el mejor concierto de mi vida.
Roberto: Gilberto Gil en Estación Mapocho, con mi familia. Eso fue como el 2003 creo. Ese fue el primero. No cachaba ninguna canción, o quizás había reconocido alguna pero se me confundía con Toquinho. Fue un lindo concierto, lo que más recuerdo es ver a mis hermanos bailar frente a sus asientos y a Gilberto Gil tocando un birimbao.

¿Querían cuando grandes ser estrellas de rock? ¿Qué querían ser cuando grandes?
Chini: Me encerraba en la pieza a cantar “Killing in the Name Of”, creo que en el fondo sí, pero más que una tontera de fama era como esa apertura total hacia otras personas, cosa que no podía imaginar más allá de mi pieza porque era muy-bien-muy tímida. Admiraba mucho ciertos movimientos y ciertos timbres, que solo pueden venir de la liberación total de la particularidad de cada uno. Cuando chica chica quería ser música, pero también quería ser peregrina (?) y adoptar a mil huerfanitos y vivir en una ruca, así que queda un poco desestimada esa información.
Roberto: Creo que igual soñaba despierto con eso, pero más soñaba con tener buenos amigos jajaja, no recuerdo tener fijación con algo que quisiera ser cuando grande, pero sí quería dibujar mucho, y poder inventar mi propio juego de RPG perfecto, con secuencias en anime megafantásticas (y después sacarle su propia serie) y con modalidades de pelea ultravariadas, y lleno de historias y emotividad.
Creo que querer ser estrella de rock me suena petulante y no lo podría proyectar de esa forma, pero me imaginaba sobre un escenario, tocando los temas que escuchaba en ese entonces. Me emocionaba mucho con la música que escuchaba y más adelante los conciertos se volvieron el momento más intenso y dado para bailar y corear las canciones con todo. Por eso no paro de ir a conciertos. Es en lo que más he invertido dinero en la vida jaja.

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Si pudieran viajar en el tiempo ¿a qué edad volverían?
Roberto: Volvería a los 9 meses, o al año de edad, para recordar algo de donde nací (Grenoble, Francia). No recuerdo nada. Me trajeron muy pronto a Chile. Todos hablan francés menos yo. A los 8 cuando tenía mis báculos, experimentos, flechas y pociones inventadas.
Chini: A los 15 cuando personas de cursos superiores al mío me humillaron públicamente por ser sexualmente activa. Me diría a mi misma “Tranquila, vengo del futuro, y estas personas son gusanos treintones en la suela de tu zapato, algunos escuchan tu música y encima se dignan a poner likes y comentar cositas”.

¿Qué disco les hubiese gustado componer? (así como, por qué eso no se me ocurrió a mí!)
Roberto: “Agaetis Byrjun” de Sigur Rós. Tiene todo. Es un alma. El tema con el mismo nombre, “Agaetis Byrjun”, creo que es como sentirse al principio y al final de la vida. Me sorprendió ver la traducción de la letra de esa canción por lo mismo.
Chini: El EP “Day Sleeper” de Kaki King, lloremos todos. (En especial la canción “I burst”) El LP “Until we felt red” de Kaki King, en especial la canción “Gay sons of lesbian mothers ”. Es decir. Todo. Todo Kaki King.

Chini and the Technicians lanzaron su primer EP En el fondo todo va bien el año pasado con Uva Robot, producido por Diego Lorenzini y que pueden escuchar y descargar gratis desde la página de Uva Robot (donde hay muchos otros proyectos interesantes a los que ponerles atención.

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