Pole dance: mi enésima vez haciendo deporte

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pole dancing
por NicoNut*

Hace un par de semanas ya estaba un poco aburrida de hacer ejercicios con puros hombres (iba al Parque Bustamante y nada de mujeres) por lo que me fui alejando y con ello las consecuencias de comer más y gastar menos se hicieron notar a la brevedad, y que me picó el bichito de hacer Pole dance; una amiga publicó en Facebook que necesitaba un grupo para empezar Pole y yo sin pensarlo dije SÍ (debo reconocer que me lo cuestioné cuando ya había respondido).

Fui a la primera clase y me sorprendió que fuera un hombre el instructor, pero eso ya daba lo mismo porque éramos todas minas, con short y poleras súper sexys, hasta que llevábamos alrededor de 10 minutos y estábamos sudando como cerdos y todo lo sexy se fue a las pailas jajaja.

El instructor es seco y giraba como un pajarito en el caño, hasta que tocó mi turno… un poco tiesa, temerosa y ya estaba tan cansada que mis piernas no respondían a nada. Fue la clase más sudada de la vida (ni en mi vida escolar) y provechosa, me fui contentísima al departamento, como si me hubiera tomado un shot de felicidad, llegué a contarte a mi pareja lo bien que me fue y que estaba muy entusiasmada de seguir.

Al siguiente día juraba que me iba a sentir tan bien como me fue esa tarde, sin embargo al levantarme en la mañana me dolía hasta el pelo y las piernas estaban cultivando moretones; mi pareja se rió de mí, pero estaba tan contenta aun que me fui feliz a trabajar y ya voy por mi tercera clase.

Foto: Philipp vía Flickr con licencia Creative Commons

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4 COMENTARIOS

  1. Yo fui el año pasado a una clase de prueba y no me gustó mucho para mí (ojo para mí), porque encontré que había que tener demasiada paciencia y el ritmo es lento, sobre todo si estás recién empezando. Haré una breve lista:

    1. El calentamiento es como el típico que se hace en todos lados, sólo que como la sala está llena de caños hay poco espacio para correr y esas cosas, así que los ejercicios son más estáticos.

    2. Luego viene la práctica. Con una amiga nos integramos a un grupo que llevaba más tiempo, no tengo idea de cuánto, pero hacían más cosas que nosotros. Como las dos éramos nuevas, la profe nos hizo hacer cosas simples, como girar en el caño o intentar colgarnos. Como obviamente no teníamos experiencia en esto, hicimos lo que pudimos y estábamos feliz, pero esa era (una hora haciendo tres truquitos). Yo por eso me anduve aburriendo algo, pero dije que volvería, y nunca lo hice.

    3. Al otro día teníamos moretones en los brazos y la parte superior del pie.

    En mi caso no me reencantó tanto, pero no descarto volver, para las que llevan más tiempo debe ser más entretenido porque haces más cosas y tienes más desafíos. Suerte!!!

  2. Yo tome clases por dos años, lo pasaba increíble cada clase y uno termina pareciendo artista del cirque du solei, haces cosas que ni te imaginabas que tu cuerpo era capaz de hacer, se los recomiendo! ah! y nunca en la vida he estado mas regia que cuando hacia Pole dance.

  3. Me pasó lo mismo en la primera clase, ni tenía claro si iba a volver, pero de a poco el gustito por el desafío me ganó, considerando mi edad si bien ya no seré acróbata me siento cada vez mas empoderada con mi cuerpo; ahora voy con mi hija de 12 años y estamos felices.

  4. Oigans, cuántas veces a la semana se supone que se debiera entrenar pole dance para hacer piruetas. Quiero inscribirme pero creo que quizá dos días no sea suficiente, lo sigo porque también he hecho Crossfit y los resultados los vi cuando empecé a ir con harta regularidad, con dos días no avanzaba nada.

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