Sandía en la calle: verano para llevar

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por Mariana y punto

La primera sandía que comí este año fue en la calle. El 2015, como nunca había visto antes, se han multiplicado los carritos que venden fruta veraniega, particularmente sandía, a luca el vaso grande.

Desde hace algunos años que he visto cada vez más ensaladas de frutas en quioscos, y carros con jugo de naranjas recién exprimidos que venden oportunamente temprano en las mañanas a la salida del metro, y los días domingo al borde de la CicloRecreoVía. Pero fue el verano pasado cuando me encontré por primera vez con un carrito con sandía.

Amo las sandías, para mí significan verano, pero como vivo sola es difícil que compre una sandía entera y que no termine echándose a perder. Por eso, gracias a tener la posibilidad de comprarla picada en vasos en la calle, ya he comido más sandía que cualquier verano a estas alturas.

Además son especialmente salvadores los carritos de sandía en días como éstos, en los que con el ajetreo de fin de año muchas veces no alcanzo a estar fija en un lugar para la hora de almuerzo, pero necesito algo de comida (¡mejor si es refrescante!) para no fatigarme con el calor.

5 COMENTARIOS

  1. Si, esto se lo debemos en gran parte a los extranjeros (sobre todo peruanos) que han hecho proliferar los carritos con jugos naturales y colaciones saludables.

  2. me encantan los carritos de fruta, lamentablemente en Providencia pasan los Carabineros y la seguridad de la comuna y los sacan. Da lata y pena porque no le hacen daño a nadie, todo lo contrario! nos permiten comer un postre rico y saludable después de almuerzo.

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