Ingrid Isensee y Cristián Jiménez: Química y cinefilia

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ingrid
por María José Viera-Gallo

Quizás el Nuevo Cine Chileno no tenga grandes parejas, pero sí grandes ex. Es el caso de Cristián Jiménez quien dirige a Ingrid Isensee en la delicada película La Voz en Off. A ella le gusta Ben Stiller (es tan gracioso que llega a convertirse en mino, dice). A él Lena Dunham (la encuentro seca y me cae bien). A ella alguna vez le gustó él. A él también le gustó ella.

La química empezó el 2005, durante la filmación del corto XX. Uno de los directores más singulares del entonces recién nacido Nuevo Cine Chileno se enamora de una de las actrices más hipnóticas y bellas (en el sentido pálido de la palabra) de su clase. Cristián Jiménez (40) e Ingrid Isensee (41) empiezan a protagonizar una relación que durará seis años. Juntos, comparten la misma almohada, platos vegetarianos, tardes de cine, y escenas de una intimidad que nunca veremos. No en este post al menos. Entre medio, él filma el manifiesto literario de su generación: Bonsái de Alejandro Zambra. Ella –lejos de esa máquina sin sabor que son las teleseries chilenas- se convierte en una musa de culto del cine de terror bajo la dirección de Pablo Illanes en Baby shower y su versión “aritos de perlas” en El bosque de Karadima de Matías Lira.

La pareja soñada del Novísimo Cine Chileno despliega todo su charme en la alfombra roja de Cannes para el estreno de Bonsái. De vuelta a Chile, cranean proyectos en piyama. Se ríen y mucho. Siguiendo al pie de la letra esa profecía de Truffaut (“todas las historias de amor terminan mal”), se separan pero sigue el cine y la amistad.

La Voz en off, actualmente en cartelera, los junta, a él como director, a ella el rol de Sofía, una mujer en problemas. Todos los grandes directores alguna vez han dirigido a sus parejas actrices. Pienso en Michelangelo Antonioni y Monica Vitti; Jean Luc Godard y Anna Karina; Quentin Tarantino y Uma Thurman y un largo etcétera…

¿Cómo fue para ustedes trabajar juntos?
I: Trabajar con él es súper fácil, porque nos conocemos tan bien, que no hay que explicar tanto las cosas. Cuando Cristián da una instrucción sé altiro hacia dónde va. Por otro lado, hay una confianza que emerge mas allá de los protocolos… echamos tallas todo el tiempo en el set.
C: Es un plus conocerse. Hay un registro de posibilidades que uno sabe que existen, hay harta confianza y complicidad, y nos conocemos los gustos. Tampoco te imagines que tenemos un diálogo plagado de referencias. Pero nos reímos de cosas parecidas y hay películas que nos gustan harto a los dos: todo de Kaurismaki, Fassbinder, Seinfeld.

¿A ver de qué se ríen en el set?
I: De cualquier cosa, somos algo infantiles.

¿Alguna desventaja de que tu jefe sea tu ex?
I: Puede ser que al haber demasiada confianza el trabajo no termina en el set y nos llamamos para hablar a cualquier hora. Pero no sé si eso es una desventaja… Como que hay un tipo de relación ya construida y de cierta manera permanece en el tiempo y el set.

Son amigos…
I y C: Sí, somos amigos.

Ciertos ex a veces suelen tratarse entre sí como si siguieran juntos. ¿Ustedes no se ponen demasiado “en confianza” en el rodaje, en el sentido de opinantes o demandantes, tipo “te conozco mosco”?
I: Soy obediente como actriz, porque además pensamos parecido en el set. Creo que una sola vez me tomé la libertad de “alegarle” por una escena que encontré que no estaba bien por razones externas (de producción) y me paró el carro. Eso es algo que no me pasa con otra gente, uno como que se come lo que no le pareció.

¿Por qué Ingrid tuvo que ser ex para protagonizar una de las pelis de Jiménez?
I: !Jajaja! Igual el proyecto se gestó cuando todavía éramos pareja.
C: Desde bien temprano ya tenía claro que quería que lo hiciera Ingrid. Y fuera de eso, siempre cambio de elenco en mis películas, no me gusta repetir. No soy de musas.
Es como un chiste esto de dirigir a un ex en una historia. No te pude dirigir en mi vida, no pude hacer que dijeras tal o cual cosa, ¡pero sí detrás de la cámara!
I: Que hable él…
C: jajajaja. Sí, es como de Woody Allen esa idea o de Martín Rejtman, aunque en Rejtamn no hay un deseo muy fuerte de controlar nada y eso me fascina. Encuentro que se parece más a la vida. Volviendo a lo de “dirigir” al ex claro, quizás como exorcismo funciona… me encanta la idea, no lo había pensado y vale para amigos, papás, y hasta para uno mismo.

Filmar a una actriz es como amarla un poco. Amar sus gestos, su cara, su voz. ¿Qué amas de Ingrid, Cristián?
C: Lo que me gusta de la Ingrid es que la encuentro muy actriz de cine. No necesita hacer demasiado en cámara le basta con estar ahí y ya se transmite un montón de cosas. Una mirada puede ser suficiente. No hay necesidad de subrayar mucho o buscar gestos. Ponle para La voz en off nunca me preocupé tanto del famoso ángulo… quería que hubiese una sensación domestica, cotidiana.

Ingrid ¿eres Isabelle Adjani, como dijo una vez Pablo Illanes?
I: Halago nivel… ocho mil. Creo que construyo harto desde el interior. Me gusta que los personajes estén llenos, muy llenos y que eso se comunique sutilmente.

Una actriz de corte más francés que gringa…
C: No sé si sea francesa…creo que tiene más que ver con estilos, con una manera de pensar las actuaciones que puede ser chilena, francesa o argentina. Permitir q se configure un misterio.

ingrid y CJ

¿Que debe suceder para que un hombre conozca a una mujer?
I: ¿Cómo así? ¿En qué plano?

En un plano general… o cerrado mejor.
I: Uy, como que me dio plancha la entrevista (risas). En el plano “laboral” digamos que pasa esto… por ejemplo, a un director nunca le preguntaría algo del trabajo desde un lugar personal. Cuando trabajo con otros directores me como la inseguridad y si tengo algún rollo me lo trago. Con Cristián, en cambio, si algo me inseguriza, lo hablo… se lo pregunto desde esa fragilidad.

Los personajes femeninos de La Voz en Off están muy bien logrados, desde la abuela a la nieta, pasando por la madre a las hermanas. ¿Conocer a las mujeres en la vida real, convivir con ellas, entenderlas, te hace un mejor director del mundo femenino?
C: Mira, sí creo que conocer a las mujeres, reflexionar o vivir con atención ayudar a dirigir pero también puedes dirigir a alguien que no conoces de nada y puede salir algo bueno. Con esta película quería de alguna manera entrar en un mundo de mujeres, toda la trama casi ocurre entre mujeres y los hombres son un tema, más que una presencia o una presencia muy activa.

Los hombres de tu peli… ¿pecan de inmadurez emocional?
C: No sé si lo describiría sólo como inmadurez pero hay un tema con hablar que creo que nos afecta harto a los hombres como que las mujeres verbalizan por ellas y por nosotros. También creo que la película ilustra el lugar que tiene la palabra en una familia o en una comunidad cualquiera.

¿Cuánto de Ingrid hay en Sofía..? Da la sensación que sabes/piensas más de lo que dices.
I: Sí, Sofía dice menos de lo que está viviendo. Puede que yo sea un poco así. Siempre estoy con muchos pensamientos y emociones, pero no digo mucho o no a cualquiera. Es divertido eso, porque sólo los que me conocen bien saben dónde estoy realmente.
C: Están ocurriendo cosas a su alrededor que la confunden y la hacen contradecirse. En general, me gusta que un personaje se presente en forma directa, con algunos rasgos fuertes de entrada. Eso es bien Ingrid.

Lo que es bien de director de cine, es esa manía por observarlo todo.
Sipo, somos voyeristas profesionales… pero no como que llevamos una cámara que lo registra todo…es algo más vagabundo que eso, de mirar no más.

Me decían que los une el humor y el cine. ¿Qué tan determinantes es tener los mismos gustos para sobrevivir como pareja?
C: No creo que sea determinante. Puede serlo a la hora de entender tu vida de pareja quizás. Hay una canción no me acuerdo de quién ahora, en que un tipo deja a su novia porque no sabe quién es Joe Strummer. Y creo que hay algo de verdad en esa letra… no solo en relación a Joe Strummer.

¿Si su relación fuera una peli, ¿cual sería? ¿ Vivre sa vie?
No, ya vamos como en Los Guantes mágicos.

¿Antes del atardecer?
Más bien.

Foto: Facebook de La voz en off

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