El mito de dormir en pareja

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sockless
por Gilda

Perdí la cuenta de cuántas veces he visto reportajes del tipo “dime cómo duermes con tu pareja y te diré qué tipo de relación tienes”.

Pero desde que me casé defiendo la idea de que dormir es una experiencia personal. Me carga dormir abrazaditos, haciendo cucharita. Ok, en el post sexo es de lo más rico, o incluso cuando tienes una primera noche con alguien.

Pero me refiero al día a día, a la rutina.

No me vengan con el cuento de que si duermo lejos de mi marido es porque tengo una mala relación. Que necesariamente hay que dormir tocándose. Para mí, lo máximo que puedo admitir es entrelazar mis pies con los suyos, porque siempre tengo las patas heladas y él es justo al revés.

Pero esa imagen romántica que nos venden en películas o revistas, ¡no me la compro! Y puedo garantizar con total seguridad que la calidad del matrimonio no va por ahí. Para mí el sueño es momento de descanso, no de regaloneo. Prefiero dormir una noche de sueño tranquila y cómoda y, al día siguiente, disfrutar de mi pareja de muchas otras maneras.

Foto: Craig Sunter vía Flickr con licencia Creative Commons

2 COMENTARIOS

  1. Con mi marido los primeros minutos nos abrazamos, hacemos cucharitas o entrelazamos los pies como para regalonear, pero después cada uno a su lado. A menos que haga mucho frío y ahí dormimos más juntitos.
    Nunca había escuchado ese dicho. es una lesera no más.

    A veces en las siestas de la tarde dormimos cuchara o yo apoyada en él. Pero aparte de esos momentos, el dormir es más individual que compartido.

  2. si ambos están de acuerdo en cierta forma de dormir, todo genial, pero si a uno le gusta hacer cucharita y al otro no igual es tema. Mi pololo ama dormir abrazados y estar cerca de mi, yo por el contrario no soporto sentir que me abrazan mientras voy a dormir, siento que me asfixio. Hemos charlado mil veces sobre el asunto y siempre hemos llegado a acuerdos que no convencen a ninguno de los dos, es que él es un “romático empedernido” y yo soy todo lo lo contrario, tanto asi que yo le digo “empalagoso” y el a mi “corazón congelado” (en buena) DE bo aclarar que no vivimos juntos, asi que no nos toca el asunto del día a día como rutina. Pero cuando hemos hablado de mudarnos juntos ese un tema gigante, y es que en serio necesito mi propia cama, mia persona individual.

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