Dar el asiento y la empatía en el transporte

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cicloviapeatones
por lucy

La rabia y la falta de empatía en el transporte y en las calles es un tema que me abruma día a día. Y el video que hoy se viralizó en redes sociales que mostraba a dos señoras que no le daban el asiento (preferencial, por cierto) a una embarazada de ¡8 meses! es sólo un pequeño ejemplo de lo que pasa todos los días en Santiago.

Yo soy peatona, y desde hace un par de años constantemente sufro casi atropellos por parte de ciclistas que andan rajados en la vereda (te pasan a llevar, no se dan ni cuenta y no alcanzas a decirles nada porque ya se fueron lejos) o en senderos peatonales del Parque Forestal, río Mapocho y cerro San Cristóbal (todos claramente indicados como peatonales, y que muchas veces están AL LADO de una ciclovía), o que cruzan la calle con roja porque quizás piensan que son invisibles o intocables.

Con mucho esfuerzo trato de no generalizar mi frustración por tal falta de educación y empatía hacia TODOS los ciclistas, ya que la bicicleta como medio de transporte es algo que siempre me ha gustado y he defendido. Además, con mucha pena veo también cómo a veces peatones invaden el espacio exclusivo de los ciclistas para trotar, teniendo al lado un sendero por el cual correr legalmente.

Lo que tengo claro es que la falta de otros NO es una justificación para yo invadir a los demás; por mucho que haya pasado riesgos con ciclistas en senderos peatonales, mi reacción no será jamás empezar una guerra absurda al caminar o correr en una ciclovía. Tampoco voy a dejar de pararme a la derecha en una escalera mecánica, aunque esté lleno de personas que no dejen avanzar por la izquierda. Y simplemente no me voy a sentar en un asiento preferencial (no uso ni la caja del preferencial del supermercado aunque esté vacía y todos lo hagan), y si tengo la suerte de estar alguna vez sentada en el transporte público, no voy a dejar que una embarazada esté de pie.

No soy una persona especialmente buena, sólo siento algo llamado empatía, por lo que trato de no hacer a los demás lo que no me gustaría que me hicieran a mí.

13 COMENTARIOS

  1. Es verdad, hay muchos que son muy brutos, así como automovilistas que no respetan a peatones ni ciclistas, peatones que cruzan en cualquier parte arriesgándose a si mismo y a los demás. El punto es que es un colectivo de gente que no se respeta, cosa que ocurre en todas las ciudades y pueblos, grandes y pequeños de nuestro querido Chile jajaj
    Y a propósito de la que no dio el asiento en el metro, o sea, es penca y todo pero francamente encuentro que la funa es de una hipocresía gigante, porque si los que ceden el asiento fueran “mayoría” las embarazadas y gente adulta iría toda sentada y lo cierto es que día a día viajan de pie. Incluso quien sabe si esas mismas mujeres, antes de embarazarse cedían el asiento… con una pequeña estadística calculada al ojo, puedo apostar a que muchas de ellas no lo cedían… como tantos que no lo hacen ni lo harán.

  2. Concuerdo absolutamente en todo contigo. No se trata de ser extremadamente buenos, si no de tener sentido común.
    Cuando vi el video ayer, me dio tanta rabia… además de la señora que de frentón no dio el asiento, también con la pava de al lado que ponía cara de “brigida” mirando fijamente a la cámara.
    Santiago y su “sálvate solo” va en acenso.

  3. Respecto a no usar la caja preferente o evitar sentarse en esos asientos marcados como preferentes en el metro… creo que debemos cachar que la palabra es preferente, entonces yo si ocupo ambas cosas pero atenta, de hecho, prefiero sentarme ahi para estar segura de que si alguna embarazada, persona con movilidad reducida o incluso, mujeres con niños pequeños entran al metro, tendran asegurado su espacio, lo mismo la caja preferente, miro p’atras siempre que la uso … incluso he cedido el puesto a personas mayores en cajas normales, porque no necesito un cartelito que me diga que debo hacer eso, si es tan obvio.
    Respecto a esas mujeres, una lata, pero el metro iba ademas lleno de otras personas sentadas. bleh

  4. Hola, me gustó mucho leerte.

    Sólo para que sepas, las cajas preferentes de los locales y los asientos preferentes de la locales moción colectiva no es lo mismo que los reservados que hay en estacionamientos y transporte interurbano.

    Los reservados no se pueden usar jamás. Deben estar siempre disponibles para ser usados por sus destinatarios cuando sea que los necesiten.

    En cambio que sea preferente significa que puedes usarlos si están disponibles, pero que debes cederlos cuando se precisa su utilización.

  5. El otro día, saliendo de mi trabajo, estaba parada en el semáforo de la esquina de Alameda con Moneda y un imbécil de unos 60 años q

  6. El otro día, saliendo de mi trabajo, estaba parada en el semáforo de la esquina de Alameda con Moneda y un imbécil de unos 60 años que estaba al lado mío levantó su pie y lo puso justo frente a una ciclista que iba pasando por la calle.

    Eran las 7 de la tarde y pasaban muchas micros, ¿Qué hubiera pasado si el viejo no calcula bien y la ciclista choca con su pie y se cae? ¿Qué hubiera pasado si la ciclista se asusta y se cae? Las posibilidades de que la atropellaran eran muchísimas, era hora punta.

    No pude quedarme callada y lo increpé. ¿Cómo puede haber tanta estupidez?

  7. Cuando voy en auto alego contra los ciclistas y peatones, y cuando ando a pata es al revés, al final es un tema de empatía y sentido común, si todos respetamos los espacios del resto al final todo fluye mejor

  8. creo que la prepotencia y falta de empatía está en cualquier tipo de transporte: automovilistas, ciclistas y peatones. Yo soy de este último grupo, camino muchísimo y de acuerdo a mi experiencia cotidiana les puedo decir que me molesta ver a los ciclistas que usan las veredas. Vivo en Providencia y si bien han llenado de ciclovías (por un tema de populismo y no de pensar cómo optimizar mejor la ciudad) muchos siguen prefiriendo la vereda para movilizarse. Es una lata porque como peatón chocas con la bicicleta que adelanta por atrás tuyo o en las esquinas con poca visibilidad hay que tener ojo de que no venga un ciclista que no va a frenar. Además me molesta el empoderamiento de los ciclistas, se están creyendo mucho el cuento de que no contaminan, muchos de ellos son irrespetuosos e irresponsables. Deberían sancionar a los peatones que cruzan en lugares no permitidos, a los ciclistas que andan por la vereda y así…

    • El probelma es que si el ciclista va por la calle, el riesgo de que atropellen es muy alto. Si no hay ciclovias la vereda es una alternativa, bajando la velocidad y cediendo el paso a los peatones. Respeto ante todo!

  9. La otra vez iba en la vereda y escucho un bocina de una bici, era una niña tras de mí que no tenía boca parece porque ni pío dijo y sòlo hizo sonar su chicharrita. Pésimo! Por último que pida permiso como cualquiera.

    Y sobre el metro, yo doy por pérdida cualquier batalla en nombre de ser decente porque todo el mundo piensa solo en si mismo, yo ya me estoy cuestionando si soy demasiado tontona para ponerme en el pellejo del otro ene stos asos, no sentándome jamás, dando la pasada para que puedan bajar (pero resulta que en la manada que baja no todos los hacen y me ‘roban’ el lugar) 🙁

  10. Me identifico 100%, con lo de los ciclistas y por sobre todo con lo del asiento.
    Yo siempre fui de las que hacía pararse a la gente para que cedieran el asiento a las personas que claramente lo necesitaban, me emputece que todos miren para otro lado o se hagan los dormidos.
    Hace un par de años me tocó ser la persona que necesitaba el asiento ya que estaba en quimio. Era super evidente que estaba enferma (con turbante, sin cejas ni pestañas, con mascarilla…) y creo que en los 9 meses sólo una vez me cedieron el asiento voluntariamente. Al final me daba pena y rabia cuando me tocaba andar en micro y nadie se inmutaba, siempre tenía que andar exigiendo el asiento e incluso pelearlo (una vez una tipa de no más de 35 me hizo el mega show porque le pedí uno de los 2 asientos preferenciales que estaba usando junto con su hija) Más de una vez me tocó estar sentada y ser yo la que le daba el asiento a una embarazada o un anciano y sólo ahí alguien atinaba y se paraba (de seguro más por vergüenza que por empatía).
    En fin, son pequeños gestos que no cuestan nada, ser más educado, ver más allá del metro cuadrado y pensar un poquito en los demás.

  11. Pasa aquí y en la quebrá del ají. El otro día subió a una micro de mi ciudad una mujer embarazada, su madre (adulta mayor) y su hija de unos 2 años y nadie, pero NADIE se ofreció a dar el asiento más que yo. Como quedaron la niñita y la señora mayor de pie, le pedí amablemente a un sujeto que ocupaba dos asientos con un niño de unos 4 años que le diera uno a la mujer y me dijo: SI A VOH TE GUSTA DAR EL ASIENTO QUÉDATE CALLADITA. Así no más. Y ahí quedé porque no pensaba hacer show con tantos niños involucrados. Qué rabia.

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