El valor de las reacciones espontáneas

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dianetoscana
por Pancha Roldán

Me gusta esa sensación en respuesta a lo inesperado, a lo no planeado, a lo espontáneo, a las sorpresas y las emociones que éstas traen. Las mismas que te produce un regalo imprevisto en un día cualquiera o la visita de un amig@ de quien no sabías hace mucho tiempo.

Los pequeños detalles y las acciones inesperadas generan reacciones espontáneas, momentos que sacan una gran sonrisa, y tienen un efecto inmediato en nuestro ánimo y actuar.

Tengo ese tipo de amigas que me llama y me dice “te paso a buscar en 15 minutos”; “arma tu bolso, nos vamos a la playa”; “vi esto y me acordé de ti”… otros que con un solo whatsapp me sacan de la rutina de la oficina y me invitan un café o a almorzar, o cuando termina el día un “en qué estai? Vamos a tomar algo?”.

Esa espontaneidad nos hace entregarnos a nuestras emociones. Y qué bueno que sea así. Es sabio y necesario actuar desde la razón, pero me hace bien también ceder un espacio amplio a las reacciones sin un “porqué”, a aquellas que solo dicta el corazón. Dejar que fluyan las sorpresas y lo espontáneo y hacer que se conviertan en un acto recíproco, en una rueda sin fin, sólo porque sí.

2 COMENTARIOS

  1. Lo más espontaneo en este momento de mi vida es “mamá necesito una cartulina” a las 10 de la noche o un wasap que me recuerda que tengo reunión de apoderados en media hora… jajajajaja… criar es una pega, pero son chicos tan poquito tiempo que ya en un par de años podre volver a tener vida social espontanea.

    • pero no solo es de vida social…es de hacer cosas espontáneas como abrazar, besar, amar, reir, gritar, decirle a alguien que lo quieres…me refiero a la espontaneidad en las emociones 😉

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