La sobresensibilidad en internet

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zancadaindignada

por Eleonora

Probablemente un montón de gente va a leer el título de este post y va a pensar “no se dice sobresensibilidad, se dice hipersensibilidad”, y quizás mucha de esa gente habría comentado eso mismo, indignados por el pobre uso de nuestro idioma en un post de un blog. Y estarían bien, seguro que sí. Todo el contenido que tiramos día a día a la www está ahí, libre para ser juzgado, criticado, admirado o ignorado. Es la gracia. (Y aparte sólo es un ejemplo, hay que escribir bien, lo sé).

Sin embargo últimamente he visto, especialmente en redes sociales, un comportamiento que me tiene un poco aburrida. Y es la sensibilidad extrema y la sobre reacción sobre ciertas situaciones o actitudes. Ahora todo pareciera ser una oportunidad para abanderarse por alguna posición, crear un hashtag al respecto y declarar enardecidamente nuestras opiniones, desde la comodidad (y muchas veces el anonimato) del teclado.

Y no me malentiendan, yo encuentro que está súper bien expresar las opiniones, tener cosas por las que luchar, ponerse la camiseta y todo lo demás. Pero ¿está bien hacerlo por CUALQUIER cosa? Y ¿está bien hacerlo de una manera tan efímera, tan poco comprometida, como un tuit o un comentario en Facebook? O incluso ¿un post en un blog? (como yo misma lo estoy haciendo ahora).

Lo planteo como pregunta porque quién soy yo para decidir lo que está bien o lo que está mal, pero lo tengo en la mente hace rato. Y cada vez que leo un post indignado sobre algún tema que hace un par de años (cuando nadie tenía plataformas públicas en las cuales expresar nuestras indignaciones) hubiera parecido poco importante, la pregunta vuelve a mi cabeza.

Vivo en la Alameda, y me toca ver constantemente a gente marchando por lo que quieren. Mucha gente caminando, banderas en alto, carteles en mano, cantando canciones que piden y reclaman y desahogan. Cada vez que los veo, me conmueven. También me toca ver constantemente a gente en redes sociales reclamando todos los días por todo tipo de cosas. Ojalá nunca dejemos de marchar por postear. Porque para marchar se necesitan grandes causas, y para postear se necesita casi nada.

Así que por lo menos yo me propuse pensar antes de postear: ¿vale realmente mi indignación? ¿es algo por lo que yo saldría a marchar a la calle? Y la mayoría de las veces la respuesta es no. Porque hay cosas que no son tan importantes no más. No todo es una gran causa.

#Notodoesunhashtag.

11 COMENTARIOS

  1. Internet da tribuna a todo y a todos. Si antes lo que escribimos en cualquier red social sólo lo manifestábamos entre cuatro paredes o en nuestra mente, hoy ya es de conocimiento público. A mi entender, la gente no tiene pudor en las redes, aunque tenga a 500 amigos o 1000 seguidores. Tiran cualquier pachotada, comentan leseras que a nadie le importa -si es que a alguna persona le interesa que le duele un codo o que vio un enanito verde en sus casa-, y comparten de manera indiscriminada lo que sea -incluidas fotografías con gente y animales muertos, maltratados, lo que sea-. No sé si me molesta la mayoría del día, pero si he llegado a invisibilizar en Facebook, por ejemplo, a amigas que las quiero pero detesto sus personalidades en Facebook.

    1. Las “diario de vida”. en vez de pensarlo, meditarlo y masticar el tema hasta mencionarlo de forma educada o construtiva, estas personas sueltan toooodo lo que les pasa, hasta lo menos relevante y que quizá ni a ellos les importa.

    2. Los monotemáticos. Son los típicos que sólo comparten y mencionan en sus comentarios contenidos de un sólo tema. Sí! A menos que sean un medio de nicho hecho carne, no me explico que tengan que comentar sólo de animales, sólo de música o sólo de deporte. Si lo hicieran una vez al día, pasa, pero ¿hacerlo varias veces al día? NOOOO

    3. Los que se creen una marca. Estos me parecen que son los que me están cayendo peor en el último tiempo y que me parece suelen ser community managers o lo fueron. El asunto es que sus comentarios no son tradicionales, sino que son como si estuvieran promocionando algo. Raros.

    4. Los spam. Se parecen a los montomáticos en que comparten cosas todo el día, pero estos lo hacen de varios temas. El asunto es que no dan su opinión en nada y únicamente comparten, comparten y comparten, tal robot programador de notas. Chicos existe Hootsuit. No sé si les da lata comentar, lo que tampoco me importa, o la idea es hacer presencia.

    5. Los que no están. Estos son chistosos, porque jamás suben nada y menos comentan, pero se saben todas las copuchas de la red. Claro está que son los fisgones de las redes.

    6. Los ONG humanos. Estas personas por una cuestión casi divina son muy buenos (o asi lo aparentan en las redes sociales), pero se adhieren a cuanto movimiento existe pro animal, vegetal, humano, etc. Su perfil parece una ONG. De verdad no sé si odiarlos y amarlos, porque tienen buenas intenciones, pero llega un punto en que nadie le creerá si se la pasa creyéndose la Madre Teresa.

  2. Que buen post. Me pasa exactamente lo mismo; hubo un momento en que me preocupaba cuando veía una causa y no tenia una opinión al respecto, pero ahora me aburrío y descrubrí que hay cosas en las q simplemente no tengo opinión (o no me interesa tenerla jaja) por lo tanto trato de pasar por alto todos los #Hashtag. Además, considero que la gente por redes sociales (y perdon si alguien se siente ofendido) es suuuper grave, basta con ver los comentario en una noticia o en un video youtube pa ver como se pelan todos entre todos.

  3. Me tienen chata. Cada vez es más agotador. Critican todo. Si uno busca un video en youtube que diga: “Gatito feliz bailando”, no faltan los comentarios mala onda o los “no me gusta”. No entiendo, ¿querrán mostrarnos su superioridad criticando, lloriqueando o hueviando por todo?. No sé de dónde salieron tantos eruditos, tantos filósofos, que todo lo sobre analizan.

  4. Ayer vi una publicación en facebook sobre un papá que recreaba las fotos que tenía con su esposa fallecida, pero ahora con la hija. Las fotos eran muy bonitas. Lo que no pude creer, fue cuando muchos de los comentarios eran sobre que era un pervertido, que quería transformar a su hija en su esposa, y otra manga de tonteras.

    Ahora todos opinan y reclaman por todo. Ser grave está de moda.

  5. Me pasa lo mismo. Hay veces donde, peor aún, gente se abandera sólo leyendo el hashtag! Sin siquiera entender de lo que se está hablando. Internet nos da la oportunidad única de que la información viaje de manera inmediata de un lado a otro, pero también para que todos juren que su opinión es la única que vale y eso lo demuestran con mucha violencia. Eso sí que me da mucha lata. Alguien da una opinión de lo que sea y les responden “oye qué te pasa conchetu#&#%& te vamos a matar”, y es como yiaaaa si está bien no estar de acuerdo pero… ¿reaccionar así? Mucho.

  6. Las marchas las encuentro igual de inútiles, arman una marcha (y un acto “culturalsh” al cierre) hasta por el peo que se tiró el vecino, todas en la alameda… como herramienta está super chacreada.
    ¿Quiere alegar contra la aplicación de las leyes? hagan algo en el centro de justicia o frente a la corte suprema.
    ¿Quiere alegarle algo a la sra presidenta? Haga la protesta afuera de su casa.
    ¿Quiere alegar contra el abuso de las farmacias? Organicen algo a las puertas de sus casas matrices.

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