Entrevista a Sylvie Simmons: la periodista del rock

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por aleyjets

Sylvie Simmons es una fan. Amar la música es un ejercicio inconsciente y Sylvie no sabría apuntar el momento en que empezó a amar la música. Sabe que a los 5 años se aprendía todas las canciones que sonaban en la radio y sabe que cuando decidió ser escritora, escribir sobre música era indiscutible.

Se fue de Londres a Los Ángeles buscando el sol y revistas de música que la dejaran colaborar a pesar de ser, en esa época, un territorio dominado por hombres. Pero Sylvie jamás dudó de que ese era su territorio y que ella lo iba a poder manejar.

“Creo que fue mi absoluto amor a la música, que es algo que amo desde antes de que tengo memoria, creo que siempre he estado vuelta loca por la música y desde que era muy pequeña me aprendía todas las canciones de la radio, cuando tenía 5 ó 6 años estaba sobre el escenario bailando tap, y creo que mi familia siempre me acercó a cosas así, entonces la música siempre estuvo allí. Decidí que quería ser escritora y lo que más me fascinaba era la música, entonces fue obvio.
Cuando era pequeña y estaban de moda Los Beatles yo les escribía cartas que enviaba a las compañías de discos preguntándoles sobre su música, no quería que me firmaran nada, ¡solo quería saber sobre su música!
Entonces fue algo que simplemente me salió así”.

Sus entrevistas y relatos llamaron de inmediato la atención de revistas como Sounds y Creem. Sylvie lograba algo que los demás no, una intimidad sencilla y un relato vivo.

“Mi técnica para hacer entrevistas era aprender lo que más pudiera sobre la persona antes de entrevistarlos, cosa que ya sabía todo lo que creía que se podía saber, no todo es cierto obviamente, pero ver si podía lograr que me dijeran algo un poco diferente, algo motivacional. Pienso que en el principio, incluso cuando era difícil ser una de las únicas mujeres que escribían de rock, al mismo tiempo siento que tenía sus ventajas, porque cuando los músicos hacen entrevistas, o por lo menos como lo hacían cuando yo partí, solían tener un solo día en que hacían todas las entrevistas entonces estaban en la pieza de un hotel y tu tenías 30 a 40 minutos y eso era todo, y luego seguían con el próximo periodista, y en esa época eran todos hombres muy bien vestidos y de repente llegaba yo, que era pequeña y me sabía su música al revés y al derecho y les preguntaba cosas que el resto no les estaba preguntando, entonces siento que el factor de novedad de que una mujer los estuviera entrevistando ayudaba para que se abrieran un poco más”.

“Creo que mi parte favorita de entrevistar músicos es ir pelando las capas, cuando uno entrevista partes con algo que el artista quiere decirte, o lo que su disquera quiere que digan cuando están promocionando un disco por ejemplo, y ellos generalmente están ok con hablar sólo de eso, pero siempre intento de ir un poco más allá y calar más hondo para saber qué los motiva, dónde se origina su pasión”.

La búsqueda por el origen de la creación musical siempre ha fascinado a Sylvie, cuenta que cuando estaban de moda los Beatles ella les escribía cartas que enviaba a la disquera, pero no para declararles su amor o pedir autógrafos, Sylvie se preguntaba qué los motivaba. Qué y cómo lograban hacer lo que hacían.

“Dónde se origina su pasión. De dónde viene todo esto y cómo lo hacen, pero creo que ahora si alguien me lo preguntase no tendría idea qué responder, creo que sale del espacio exterior sin aviso”.

Sylvie Simmons publicó el 2014 su disco debut Sylvie, donde acompaña su ukelele con cantando melodías frágiles de historias suspendidas en el tiempo.

“Mi disco en estos momentos es como mi bebé, estoy muy interesada en esta nueva vida, porque es muy nueva para mí, estuve cantando las canciones de Leonard Cohen en la gira de mi libro durante el año, pero para lograr hacer pública mi propia música, me costó varias décadas”.

Como cualquier profundo amante de la música, siempre está viva esa sensación de querer crear algo propio, y al mismo tiempo la dificultad de sacudirse de todas las influencias musicales que a uno lo acompañan, pero Sylvie logra crear un disco que suena realmente personal.

“Fue una cosa muy del momento, cuando volví de la gira del libro de Leonard Cohen, lo que pasó fue que el libro tomó una eternidad en escribirse, es un libro muy largo, tiene muchos detalles, y si ves fotos de mí en esa época estaba tan delgada! Ahora soy pequeña, estaba a la mitad de mi porte, me estaba convirtiendo en un pedacito de cuerda o algo, me di cuenta que tenía que empezar a comer más y mejor, mejor que los m&m’s y los burritos que era lo que comía mientras estaba escribiendo, me di cuenta que necesitaba salir de esa pieza, necesitaba salir, porque mi cabeza estaba llena de Leonard Cohen y nada más. Así que me fui de gira con el libro, que duró un poco más de un año, y creo que ahí fue cuando superé mi completo pánico escénico que había sido lo que me había paralizado cuando era adolescente de cumplir mi sueño de ser cantante, como había planeado, pero eso fue hace mucho tiempo.
Entonces llamé a Howie Gelb, que es un músico muy talentoso y respetado, y el llevaba mucho tiempo persuadiéndome para que yo hiciera un álbum con mis canciones, que yo continuaba escribiendo durante mis giras, entonces lo llamé y le dije “¿aún quieres hacer un álbum conmigo? Pues hagámoslo” y él arrendó de inmediato un estudio por tres días para que yo no me fuera a arrepentir. Fue algo que hice para mí misma, sentí que era algo que tenía que hacer, y fue bueno, como que no podía parar de escribirlas”.

¿Cómo haces para sacudir todas las influencias de las infinitas bandas que has escuchado y crear algo único?
Creo que lo que pasa es que tienes que apagar el resto de tu vida, si me pongo a pensar en la cantidad de discos que he escuchado a lo largo de mi vida, tienen que ser miles, dentro de los 40 años en que he escrito sobre música, estaría tan paralizada, ¿por qué habría yo de escribir un disco cuando ya hay tantos que son increíbles? Entonces lo que hago es suspender todo tipo de juicio, suspender a mi crítico interior, que es obviamente difícil para mí, por ejemplo cuando salgo a comer con amigos y la música que está sonando es mala, me siento ahí de muy mala cara, haciendo sonar mis dedos sobre la mesa o buscando alguna excusa para salir afuera, que me es cada vez más difícil ya que dejé de fumar. Quizás me ponga a fumar de nuevo para poder escaparme de esas situaciones. Pero cuando estoy haciendo mi propia música es como que entro en este estado meditativo, no es que me cruce de piernas con un incienso prendido, pero sabes, pero estás sosteniendo este instrumento, que es solo tuyo y de alguna forma llegas a este lugar donde las palabras y la música salen sin mucho esfuerzo, todo lo que tengo que hacer después es recordarlas y arreglarlo un poco, para que quizás dejen de ser personales, sobre todo si son sobre algún mal hombre con el que estuve que no quiero que sepa que estoy hablando de él.

Si pudieses viajar en el tiempo, ¿Qué le dirías a ti misma de 15 años?
Más que nada me daría una gran advertencia sobre todos los malos hombres con los que me voy a cruzar, eso sería lo único que le diría a mí misma de 15, también que vas a tener una aventura tras otra y que volarás en clase turista por el resto de tu vida, y que por favor no te acuestes con ese, ni ese otro, y quiero aclarar que no fueron rockstars.

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