El invierno y la contaminación: ¿hasta cuándo?

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esmog
por lucy

Hoy hay alerta ambiental en Rancagua y Curicó, preemergencia en Talca, Chillán, Valdivia y Osorno, y emergencia en Temuco y en la capital.

Yo he vivido toda mi vida en Santiago, lo que implica que todo el tiempo -y más aún durante el invierno- he sobrevivido bajo una intensa capa de esmog y contaminación, provocada por las industrias y por nosotros mismos.

Es fácil quejarse. Culpar al gobierno de turno como si fueran ellos los que echan humo sobre la ciudad, o como si con una varita mágica se pudiera quitar el esmog, o como si Chile fuera el único lugar contaminado del mundo. Culpar a los autos si es que andas en transporte público, culpar a las micros si es que andas en auto, quejarse por Twitter pero no dejar de prender estufas a leña ni de fumar ni de barrer la vereda.

La contaminación la generamos nosotros mismos; y ya es hora de que en vez de puro quejarnos en los días de preemergencia y emergencia (sin saber lo que eso significa y desconocer datos como que ahora las medidas son el doble de exigentes que antes, lo que significa por ejemplo que la emergencia de hoy en Santiago no es lo mismo que las de los años 90; o la mala suerte de que no haya llovido lo que a estas alturas del año se promedia y que este año sea el más seco desde 1967), nos preocupemos también de ver en qué podemos aportar.

Asumir que dejar el auto en la casa y subirse al transporte público como la mayoría de los chilenos no es lo peor que te puede pasar; aprovechar que esta semana ha estado cálida en Santiago para evitar todo lo que eche humo; aguantarse más de alguno de los cigarrillos habituales. Ojalá que llueva, claro, eso siempre ha sido una ayuda, pero hay que entender que la culpa de la contaminación ambiental es nuestra, y que aunque las autoridades son las que diseñan planes de contaminación, cada uno de nosotros puede aportar todos los días a que nuestras ciudades sean más respirables.

2 COMENTARIOS

  1. qe los futboleros la corten con los asaitos, el viernes era una humareda iagulita a la que habia cuando vivia en Osorno, con la diferencia que en vez de olor a estufa a leña era puro olor a carne asada.
    y las autoridades tiene mucho, mucho de responsabilidad es impresentable que en Renca haya dos termoelectricas a diesel y se quedan calladitos con las fuentes fijas que bien podrian incentivar a que se vayan a otro lado.

  2. La última Encuesta Origen y Destino señala que la mitad de la población chilena anda en auto privado y la otra en transporte público, por tanto la frase “dejar el auto en la casa y subirse al transporte público como la mayoría de los chilenos” no es tan correcta, ya que no es la mayoría de los santiaguinos los que andan en transporte público, sino que la mitad, al igual que los automovilistas, por tanto se hace urgente un cambio en el uso de los medios de transporte en Santiago, diversificándolos y mezclándolos (intermodalidad)!!

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