Funciones de Perla en el Centro Arte Alameda

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perla
#ConcursoZancada

No aguantamos las ganas de ver a esta perrita en escena. Ya les mostramos un adelanto en los tráilers de la película de Sergio Castilla, y ahora queremos invitarl@s a que la vean. El estreno es el 21 de mayo.

Si quieres participar por entradas dobles para ver a Perla en el Centro Arte Alameda, déjanos tu comentario contándonos alguna historia con un animal muy querido. ¡Suerte!

Por mientras te dejamos este spot de Perla para poder ver la película tranquilos en el cine:

**CONCURSO CERRADO: Gracias por todas las lindas historias que compartieron! L@s ganador@s son: Alexander Contreras, Pilar Guevara Molina, Amanda Saavedra, Frani Rojas, Cecilia Tapia V. Felicitaciones, nos contactamos vía mail para la entrega del premio.

16 COMENTARIOS

  1. Recuerdo la primera vez que llevamos a nuestra perrita salchicha al mar, estaba aterrada, muerta de miedo al principio, pero luego le encantó. Corría por la orilla y cuando venía la ola, se alejaba. Nos divertimos mucho todos. Participando.

  2. Hace 5 meses adoptamos a Milo, un cachorrito de 1 mes y medio al que estaban abandonando en plena calle. Es el quiltro más lindo que existe, es regalón, tiene ojos de humano que lo ayudan a conseguir todo y una vez que se enfermó de la guata le pusieron penicilina. Saliendo de la consulta, acto seguido el pobre Milo parecía boxeador.. era alérgico! corriendo de nuevo a la clínica para que lo salvasen, el pobre quedó todo inflado, como si lo picase una abeja. Al final llegamos a la casa y le dimos pollo con arroz. Desde ese día se convirtió en el fan nº 1 de esa comida y desde ahí que siempre que estamos cocinando se para al lado nuestro esperando que le demos un platito de pollo con arroz.
    Saludos!

  3. No sabria que historia contar, desde que soy chica siempre he tenido perritos en mi casa, la mayoria rescatados. Pero bueno contaré la historia de Mia, una perrita boxer albina ultramegatierna jaja.
    Para mis papas es sagrado tener que sacar a pasear a los perros(mañana y tarde, ultimamente mi gata se suma al paseo o.O) es algo asi como su hobbie, cuando no estan en la casa los saco yo, me ven tomar la correa y cachan altiro.
    Un día mi papá saco a pasear a mis perros y en un descuido perdio a la Mía, creyó que se había caido a un canal que pasaba por ahí cerca 🙁 la buscamos como 1 semana y nada… un día sabado en la mañana llegó una amiga de mi mamá a la casa diciendo que habia visto a la mia en un puesto de la feria…fue mi viejo, encaró al tipo y le quito a la perrita…ese mismo dia en la noche fui a la casa de una amiga, que vive a unas cuantas cuadras y que no habia visto durante la semana por trabajo y estudios, cuando le conte la historia su respuesta fue: “una perrita blanca? con un ojo celeste y collar rosado? wna esa perrita mi hermano se la compro a un tipo para mi sobrino y estuvo acá toda la semanaaa, incluso dormia en la cama con el Martín” jajajaja lo mejor de todo fue saber que siempre estuvo bien cuidada y que tiene un segundo nombre “Nieve”.
    En fin, invite a mi mamá al cine el Jueves para ver Perla pero si me gano las entradas no me vendria nada mal (:

  4. En enero de 2014 adopté a un gato negro con mi pololo, estaba un poco enfermo de la guata, pero fue amor a primera vista. Desde ese día le hemos dado todo el amor del mundo, ha estado dos veces a punto de estirar la pata por diversas enfermedades (una intestinal y otra neurologica) pero es lo máximo, mi ahora marido no puede entender cuanto lo quiere y lo importante que es en la dinámica familiar, no podía imaginarlo ! Ahora somos unos animaloverz y l cada vez que vemos animales los queremos adoptar a todos !

    Saludos y feliz de ir a ver la película porque mi mama es mas conocida como madre perla jajaja

  5. Pusha habia escrito la historia y no se posteo, aquí voy denuevo.
    Desde chica en mi casa han habido perritos, sólo una la compraron, la Reina Marcela jaja que ahora esta en el cielo. Podria contar mil historias pero voy a contar la de una perrita que tenemos actualmente, Mía Marina (mi papá les pone segundo nombre jaja)
    Para mis viejos es sagrado sacar a pasear a mis perros mañana y tarde, es como su hobbie y cuando no estan los saco yo, me ven agarrar la correa y cachan altiro.
    Un día que salió, se descuido por un momento de la Mia y se le perdio, creyó que se habia caido a un canal qe pasaba por ahí cerca, la buscamos durante una semana y nada…la dimos por perdida.
    El día sabado de esa semana, llegó en la mañana una amiga de mi mamá (otra doglover que le da comida a los perritos de mi villa) y le dijo qe habia visto a la Mía en la feria, fué mi papá, encaró al tipo y le quitó a la Mía po, todos felices en mi casa que la habiamos recuperado. Ese sabado en la noche fui donde una amiga que vive a unas cuadras de mi casa, y mientras tomabamos algo le conte la historia, su respuesta fue: “una boxer blanca? con un ojo celeste y collar rosado?? weona esa perrita estuvo en mi casa toda la semana, mi hermano se la compro a un wn qe la vendia por 10 lks para mi sobrino, dormia hasta en la cama de él” jaja claro el hermano fue a la feria ese día y le dejó encargada la perrita a uno de sus amigos que tenia un puesto y ahí fue cuando la amiga de mi mamá la reconoció, yo no le habia contado a mi amiga porque esa semana no la habia visto ni habiamos hablado mucho, entonces obvio no sabia que era de mi casa po, lo mejor fue que al fin y al cabo estuvo bien cuidada todo el tiempo que no estuvo en mi casa. Ahora es gigante y cabezona y la amo jajaj bueno a los 4 perros que tengo.
    En fin, invité a mi mamá al cine el Jueves, pero si me gano las entraditas no me vendria nada mal (:

  6. Me da tanta emoción ver esto. Mi perrita de toda la infancia se llamaba Perla Soltera, y se parece tanto a la linda de la película. Siento que debo armarme de valor si decido verla, porque de verdad me estremeció mucho ver otra vez a mi Perlis.

  7. Lo apodaban el “Jhonny”, un pequeño gatito recién nacido, blanco con machitas plomas. Llegó a mi casa un día de invierno, mi hermana lo había rescatado de una despiadada dueña que quería deshacerse de él tirándolo al canal.

    Cuando llegó parecía estar confundido, un poco tímido y distante. Lo miré por curiosidad, porque jamás he sido muy fan de los gatos. Pero, me apiadé y lo empecé a cuidar, a enseñarle modales, entregarle cariño, etc, a los meses ya dormía conmigo y se acurrucaba junto a mí cuando estaba triste o tenía frío.

    Se convirtió en mi adoración, en mi compañía, fue creciendo y creciendo, hasta convertirse en un gato casero, tranquilo, educadito y muy respetado por los otros animales del vecindario.
    Un día, después de haber pasado un fin de semana entero en la playa, llegué a mi casa y mi papá parecía un poco preocupado, al parecer “Jhonny” se sentía mal, había llegado ese día de la calle con su cuello ensangrentado… ¿Qué pasaba? No entendía.

    Así que nos fuimos directamente al veterinario y ahí nos contaron que cuando las gatas estaban en celo pasaban este tipo de cosas, totalmente normal. Perdón dije ¿gata? ¿O sea que es gata, no gato? ¡Plop! Claro, me respondió el doctor es una gatita, pero ahora estará sana.

    La adormecieron, la curaron y la llevamos a casa. Me fui confundida, pero feliz mi amiga se llamaría Trinidad y seguiría siendo mi mejor compañía de siempre <3

  8. Un día a mi papá salió con mi hno y dijo q traeria una sorpresa. Yo me imaginé algo súper bacán. No sabía qué, pero algo bueno tenía que ser. Error. De pronto lo vi llegando con un perro enano, aunque se suponía que era adulto. Adulta, para ser exactos. Me decepcioné. Esperaba algo de verdad bueno y en cambio, era una mascota y, ¿para qué necesitábamos una mascota? Ni mi mamá ni yo la quisimos, pero como venia el fds había que esperar al lunes para ir a devolverla. Al dia sgte. salimos a caminar xq la noche anterior había llorado extrañando su casa, y ahí, entre saltos y correas supe que seriamos amigas para siempre. No sé qué pasó, pero de ahí en adelante, la Donna pasó a ser una integrante mas en la familia. Me acompañó en los momentos mas difíciles, viajamos, la extrañé en otros viajes, hasta celebramos su cumpleaños, comiendo carne y yendo a su parque favorito.
    Han pasado 14 años desde que cruzó el umbral de la puerta. Ya habido cambios, gente que ha pasado o llegado, pero ella siempre ya estado ahí, con sus ojitos tiernos. Y aunque su pelo ya no es tan amarillo, sino un poco blanco y ya no es capaz de hacer todo el trayecto hasta el parque favorito, sigue siendo una de las compañías mas leales, la que puede entregar la tranquilidad necesaria después de un día dificil. El mejor panorama sigue siendo estasrven el sillón regaloneando.
    Ahora está un poquito enferma y todos en la casa sufrimos por ella. Como está viejita, no sabemos bien qué pasará. Lo único que tengo claro, es que, a pesar de que ahora lloro, debo agradecer a la vida por haber tenido la posibilidad de conocer este tipo de amor. Este amor que tal vez sea mas honesto que ninguno. El amor animal.

  9. Hola, la verdad no tengo ninguna historia increíble que contar, solo la historia de mi perro llamado Black( un quilterrier) que me ha acompañado gran parte de mi vida.

    Todo comenzó cuando yo tenia 10 años y les compramos un perrito quiltro muy negro y con una manchita blanca que parecía una corbata, a una vecina, a los pocos días le pusimos nombre y lo llame black.
    Justo en aquel momentos pasábamos difíciles momentos familiares y llego este perrito para alegrar la casa y unirnos como familia.
    Desde ese momento esta mascota se ha transformado en mi mejor compañero, en mi confidente, el que solo da amor sin esperar nada a cambio, el que siempre recibe en la puerta de la casa con una colita moviéndose, son innumerables las anécdotas, pero se pueden resumir en que es uno de los seres que mas quiero en este mundo, a pesar que actualmente está en el ocaso de su vida ( ya tiene 14 años y ocupa un carrito ortopédico), lo sigo cuidando como el primer día y el sigue tan alegre como siempre.

  10. Cuando era niña, tenía unos vecinos que tenían varios gatos, pero no se preocupaban de ellos, un día uno de los gatos llegó a mi casa, y aunque mi mamá no le gustaban igual le dio comida, hasta que se quedo con nosotros, resultó que era gata y como le tomamos cariño mi papá le puso nombre: Raquel, por la cumbia que dice vení raquel, vení con los muchachos! jajajaja, el hecho es que la raquel entendía que ese era su nombre y cuando la llamábamos, venía! era como un perro.
    Con el tiempo la Raquel se transformó en mi salvadora, cuando veía grillos grandes o bichos que me asustaban, gritaba Raqueeeeeel!!!! y ella venía corriendo rápido y zas! se los comía. Después se puso viejita la Raquel, y un día la encontramos muerta en su camita en el patio, fue triste pero sé que tuvo una buena vida con nosotros.

  11. Recuerdo a mi primera perrita, “LULú” alias trapito porque cuando chica tenía la guatita arrugada que parecia un trapito, además de maria trapobeige, jajaja este último sobrenombre era porque estaban dando la teleserie de los gitanos donde salia María Jocobé y primero le puse mara trapobé, pero deribó a trapobeige porque ella era de color beige, jeje.
    Ella fue mi fiel compañera durante 16 años, ibamos juntas para todos lados y tenemos muchas historia juntas, como una vez que por perseguir a una gaviota y ladrarle, no vio que venía un canal que desembocaba al mar y se cayó por más que trato de frenar, por suerte solo se mojó, pero fue chistoso verla, porque fue como en los monitos animados, frenaba y frenaba pero al final se cayó igual al agua… con ella conocí el amor incondicional de los perritos. Lulú partió al cielo de los perritos hace tres años pero su legado sigue conmigo, ella me enseño a amar y respetar a todos los seres vivos sin importar raza ni de donde vengan, hoy día tengo 2 perritas que adopté, que fueron rescatadas de la calle , un gato, también rescatado y un cuyi.

  12. Recuerdo a mi primera mascota, era un perro golden hermoso. De pequeño le encantaba subirse a mi cama y con el tiempo se le quedó la costumbre. Ya grande saltaba a recibirme, y no pocas veces me tiró al suelo, pero siempre teminábamos riendo y viendo una película en familia, con Copito incluído.

  13. Cuando tenía 5 años, mis papás nos compraron una catita a mi y a mis hermanas, fue increíble.. Porque adquirimos ese rol y esa “responsabilidad” de cuidadoras, entonces nos sentiamos muy importantes. El único problema es que yo a esa edad pensaba que sólo entraban a la jaula para comer, como nosotras entrábamos del patio a la casa a almorzar.. Asi es que no encontré mejor idea que cuando vi que terminó de comer, “dejarla jugar afuera”. No volvió más!!

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