Los 100 años de historia del sostén

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sostenes
por Lala

Hace un siglo la vida de las mujeres era muy distinta a lo que es hoy, de eso estamos seguras. Y lo que para nosotras hoy es tan normal como elegir un sostén cómodo que combine con el resto de nuestra ropa interior, o incluso que se vea bonito junto a una blusa o un vestido es algo que a finales de 1800 era imposible.

Antes de 1914 las mujeres no usaban sostén o sujetador, sino que usaban un corsé que se comenzó a popularizar en el siglo XVI, entre la aristocracia. Ya en 1886 se comenzaron a crear algunas prendas de cable y seda que buscaban afirmar el busto, pero de todos modos el corsé era la prenda más utilizada, sosteniendo el busto por debajo y marcando la cintura.

Si bien hubo algunos intentos previos, fue Mary Phelps-Jacobs quien pasaría a la historia como la creadora del sostén. Se cuenta que, a los 19 años, estaba en una fiesta usando un corsé muy apretado que la incomodaba muchísimo, así que tomó un par de pañuelos que unió al corsé y lo demás es historia. Se popularizó entre sus amigas, luego patentó su invento y lo vendió a una gran compañía.

Las guerras mundiales también tuvieron un papel en el uso de esta prenda, ya que con la incorporación de las mujeres a distintas labores, el corsé fue cada vez menos utilizado al ser incómodo y rígido. De igual forma, se privilegió el uso del metal en armamento, municiones, entre otras cosas, por lo que ya no estuvo disponible para su uso en la corsetería.

En Chile esta historia tiene a lo menos 70 años, y propósito del centenario del sostén en el mundo, de la marca Flores nos invitaron a conocer las reliquias que guardan en sus oficinas. Nos reunimos con Arnaldo Flores, uno de los directores de la empresa, y María Urra, funcionaria con más de 30 años en la firma.

Sobre la mesa hay una serie de fajas, corsés, sostenes llenos de costuras, ganchos metálicos y telas rígidas. Los inicios de la prenda en Chile son similares al registrado en países como Estados Unidos: un corsé que comenzaba bajo el busto, con cintura. Hecho de telas como la popelina, reforzado con barbas de ballena en su interior (sí, de ballena). Se confeccionaba un solo tipo de copa, por lo que la mujer compraba lo que había, ni hablar de buscar un buen calce o comodidad. Y como si fuera poco, el sostén no se lavaba: se hervía.
El primer cambio que comenzó a experimentar el sostén fue con respecto a los materiales: se incorporaron los encajes rígidos, forrados por dentro con un nylon delgado y armado en base a cortes y costuras. Con el tiempo apareció la tela elasticada, lo que marca una revolución ya que el sostén podía ser firme sin necesidad de las molestas costuras de antaño.

Este cambio vino de la mano de nuevas máquinas de costura, una de ellas confeccionada especialmente por el papá de Arnaldo. “Él la hizo en Chile porque era muy cara traerla. Con eso pudimos trabajar los primero sostenes pre-hormados (sin costura) y elasticados”. No sé si lo recuerdan, pero hasta hace no tantos años existían los sostenes “con relleno”, una pequeña almohadilla que se ponía en el sostén, el que hoy ha sido reemplazado por el push up.

Los hitos

En un sostén, nos cuenta María Urra, intervienen a lo menos siete tipos de tela distintos. La confección debe ser muy cuidadosa, respetando las características de cada una. La tecnología ha acompañado la búsqueda de funcionalidad, lo que Flores incorporó en prendas como el sostén maternal, en los ’90, y el sostén deportivo.

Con respecto a las chilenas, Arnaldo Flores nos cuenta que “antiguamente los colores más usados eran el blanco, beige, negro y rojo. De estos cuatro, salvo el rojo, todos siguen siendo los básicos, aunque a las mujeres les gusta mucho combinar y usar colores, estampados, encajes, son muy innovadoras”.

La moda internacional, por supuesto, también ha marcado tendencias. Recuerdan que cuando Madonna usó el sostén de cono, todas querían el mismo.

Tips

– Evitar el lavado en máquina. Si de todos modos se usará máquina, echarlo en una bolsa protectora.
– Con los cuidados básicos, la vida útil de un sostén debiera ser de un año.
– El sostén se guarda extendido o doblado una copa sobre la otra, respetando la forma.
– El sostén jamás debe quedar más alto en la espalda. Para eso se deben regular bien los breteles.
– El busto debe quedar por completo en la copa. Si se sale, no es la talla correcta.

1 COMENTARIO

  1. En 100 años más, quizás las mujeres se burlarán de que en la antiguedad creiamos que usar esa prenda era una obligación.

    será que por usarlos por toda la vida el sostén está reemplazando alguna parte de nuestro cuerpo q no está funcionando bien?

    será q nos acostumbramos a no sentir el peso de nuestro cuerpo?

    ahh? ahhhh? 😀

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