Andrea Pirlo: mino

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por Mariana y punto

Paolo Maldini fue uno de mis grandes amores en la niñez. Desde que era un joven que admiré su carrera en el Milan y en la selección italiana; último hombre imparable, que se destacó desde que era un chiquillo hasta que maduró y se convirtió en capitán.

Pero ese amor fue superado con la aparición de Andrea Pirlo. Un hombre brillante y tranquilo, pienso en que es como si el talento del Mago Valdivia fuera constante y más encima inspirara la seguridad y templanza de Claudio Bravo (por siempre mi favorito de la selección chilena). O sea un hombre-jugador ideal.

Fui feliz al verlo como Campeón del Mundo el 2006, me desilusioné mucho cuando no se concretó el amistoso que traería a la selección italiana a enfrentarse con Chile antes de Brasil 2014, y creo que a la persona que más he envidiado en la vida es a la amiga de una amiga que se sacó una foto con él bañándose en una playa de Ibiza o algún lugar por el estilo. Maldita. Y ahora fantaseo absurdamente con que, recién separado, puede que se aparezca por Santiago (junto a otro ídolo: Gianluigi Buffon) para el matrimonio de su nuevo amigo Arturo Vidal.

Gracias a su autobiografía “Pienso, luego juego” que publicó este año, entendí por qué Pirlo se cambió a la Juventus, equipo rival del Milan que lo había hecho famoso; y aunque a sus 35 años no alcanzó a lucirse mucho en el (probablemente su) último Mundial, sigue siendo un jugador vigente, intachablemente seco y un mino con el pelo perfecto.

9 COMENTARIOS

  1. Precisando, de joven y prácticamente toda su carrera, Maldini fue lateral izquierdo, no defenda central, puedto que ocupó ya al final, con más de 34 años.

    Saludos.

  2. Siempre he pensado que la seleccion italiana resulta de un casting, no necesariamente por la calidad de sus jugadores, que pueden ser excelentes, pero por sobretodo un imán para el público femenino. Yo sigo fiel a Maldini, btw.

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