Las películas más importantes que he visto en Valdivia

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por Mariana y punto

Estos días previos al FICValdivia he estado reconstruyendo los grandes hitos de las versiones anteriores a las que he ido.

No tengo la cuenta clara de los años consecutivos en los que he ido, pero sí creo recordar las películas más importantes que he visto, y que han terminado siendo fundamentales no sólo en la decisión de seguir yendo a Valdivia, sino en la vida y en el gusto por las películas.

Nadar solo, 2003
Fue la película que vimos la primera vez que fuimos al festival. Era la ópera prima del joven director argentino Ezequiel Acuña, y quedé sorprendida con su acertado y sencillo retrato de la juventud. De todas maneras fue esta película lo que nos ha hecho volver hasta el día de hoy.

En la cama, 2005
El primer recuerdo que tengo de esta película es haber recibido una preciosa postal mucho antes de su estreno, y desde ahí que Matías Bize fue uno de los primeros directores de cine chileno a los que empecé a seguir

Mandrill, 2009
Con esta película descubrí el cine de Ernesto Díaz Espinoza, pude disfrutar de un género cinematográfico que no sigo para nada, y apreciamos la calidad de la proyección en el Aula Magna de la Universidad Austral.

Bonsái, 2011
Este año viajé sola en bus y de día porque quería mucho ver Bonsai, que se estrenaba la primera noche de festival, se basaba en el libro de Zambra, estaba ambientada en Valdivia y resultó ser perfecta.

Silvia Prieto, 2013
Con esta película conocí el cine de Martín Rejtman, quien se transformó rápidamente en uno de mis favoritos, y de quien este año estrenarán su nueva película: Dos Disparos.

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