Olguita Marina: el ícono de una generación

1957

olguitamarina
por Kapin*

Desde muy chica que vengo escuchando el término “Olguita Marina”, y al principio pensé que sólo era yo la que me identificaba con este inestable personaje de la teleserie “Sucupira”, que se emitió en nuestro país en el año 1996 (cuando yo apenas tenía 5 años). Sin embargo, bastó con saber atisbos de su historia, ver una de sus famosas fotografías tapándose la boca, o ver un video de Segundo Fabregas (su esposo) apenado y sufriendo por los “ahogos” de la Olga, para que fuera mucho más que un personaje, sino más bien un sentimiento.

He leído varios artículos sobre el “Síndrome Olguita Marina” que hace alusión a querer escaparse de la pareja, al sentirnos ahogados sin que eso signifique que somos infelices o algo por el estilo. Yo lo quiero posicionar en el siguiente plano: independientemente si estamos en pareja o no, el síndrome Olguita Marina se da al estar mucho tiempo en un lugar, mucho tiempo en una situación, o mucho tiempo nada más. Esa necesidad de estar moviéndonos constantemente, descubriéndonos, desconectándonos y alejándonos ha marcado a muchas mujeres que hoy intentan abrirse al mundo por sus propios medios.

No creo que los hombres entiendan a la Olguita Marina como nosotras lo hacemos. Eso de querer escapar muchas veces sin motivos fuertes, sólo por el querer viajar y sin importar mucho si lo hacemos solas o acompañadas. Incluso escapar con la pareja o con un@ buen@ amig@ está bien. Además, los hombres siempre –siempre me refiero a todos los siglos- han tenido la oportunidad de escapar sin dar explicaciones, desde épocas inmemoriales. Este es nuestro tiempo.

Creo que no soy la única que, atrapada en la ciudad por pega o estudios, he tenido inmensas ganas de salir pero no lo he podido hacer, y mi única salida es publicar una foto de la Olguita, la que es comentada por mujeres que se sienten en tu misma situación. Es una especie de insignia, un ícono que marca un estado emocional.

Lo he visto, lo he hecho. He comentado y he compartido. Todas somos Olguita Marina tratando de huir, no porque seamos infelices o porque tengamos problemas; por el mero placer de movernos por nuestros propios medios, independiente, libres; Felices. Yo me siento parte de la generación Olguita Marina, la que no da explicaciones si quiere retirarse hacia lugares misteriosos.

Foto: YouTube Mujeres Primero

*Si quieres escribir en Zancada, tienes que mandar tu texto con título y nombre con el que quieres firmar a contacto@zancada.com en un mail titulado TEXTO. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

10 COMENTARIOS

  1. yo me siento olguit amarina, pero tanto de la lugares como la vida
    de repente tengo esa necesidad de arrancar de mi casa, arrancar de la u, arrancar de la pega, de arrancar de mi vida
    es una necesidad de salir corriendo que nadie entiende
    usualmente corro/troto para liberar la tensión, y me funciona, pero llega un punto en que exploto y tengo que correr lejos de mi vida, al menos por un día

  2. He escuchado ese nombre muchas veces y jamas cache que personaje era, leyendote encuentro super natural lo que te ocurre y muchas amigas o amigos han tenido la misma sensacion, jamas he creido que una mujer no puede llegar y partir, jamas he creido que para nosotros es mas facil (tenemos arraigo, tenemos miedo a tomar decisiones, tenemos problemas de plata, miedo a asaltos, etc) Creo que es super natural y me llama la atencion que para algo tan normal se recurra a un personaje de ficcion y no simplemente llegar y vivirlo, ya pues estamos en el 2014, como es posible aun que si alguien quiere llegar y hacer algo en completa libertad alguien o algo pueda impedirlo solo por que genero tiene ¿?

  3. Me sentí vieja al leer desde muy chica …jaja, yo a la Olguita la conocí ya grande, aunque no veía la novela este personaje trascendió tanto para gente que siguió la novela para quienes no lo hicimos. Y sí, creo que todas nos sentimos Olguita Marina en ciertos momentos de la vida.

    Me encantaba ese personaje…le daban unos ahogos y debía salir a vivir, pero siempre volvía a los brazos de su paciente marido. Linda historia.

  4. jajaja para mi mamá yo siempre he sido la Olguita Marina, desde que crecí y pude arrancarme lo he hecho jajajaja ahora estoy casada, espero que no me den los ahogos

  5. Todas somos Olguita Marina. En este mismo instante me está dando un “olguita marina” argggg.
    Amaba la canción que le ponían, algo así como “veleta loca” jaja maestra.

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