Clásicos según el teatro de Cristián Plana

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por Mariana y punto

Después de tres meses de lecturas, referentes y de armar puesta en escena, montaje, dispositivos técnicos, y más un mes y medio de ensayos con los actores, el director de teatro Cristián Plana estrenará su obra Paso del Norte en el ciclo Teatro Hoy de la Fundación Teatro a Mil.

Cuando estaba como en cuarto medio, Cristián Plana vio una puesta en escena de Alfredo Castro, y se motivó a estudiar teatro. “Se me abrió una mirada distinta, única sobre el teatro, sobre la representación, yo tenía una idea gastada del teatro, pero en él vi algo más atractivo, único, una poética interesante que nunca había visto. No tenía ganas de ser actor, pero sí me interesaba el fenómeno del teatro, y la única forma de estudiarlo era entrando a actuación”.

Después de ese montaje de Alfredo Castro, ¿qué otros trabajos te han marcado?
Me han impresionado Rodrigo Pérez con Provincia señalada, me parece que es notable su montaje; Griffero con Brunch, la puesta en escena de Rodrigo Bazaes, varios montajes de los años 99-2000, esa época en que Fernando González dirigió el Teatro Nacional que echamos mucho de menos, ahí vi obras que me marcaron, grandes puestas en escena.

¿Qué referentes no necesariamente teatrales tienes?
Del cine, Bergman me gusta mucho, Haneke, ahora último me he metido en el documental y he visto cosas del hijo de Juan Rulfo que es bien interesante; y la música también ha estado siempre muy presente, desde la música clásica hasta contemporánea, y por ejemplo ahora último cantos populares mexicanos… los referentes van variando de acuerdo a cada uno de los proyectos, siempre aparecen referentes, autores, en general no me gusta poner mis gustos, me interesa que cada proyecto me vaya llevando a lugares, me vaya haciendo descubrir cosas nuevas, y ahí uno se va maravillando con cosas que desconocías que te abren la cabeza, te iluminan, te inspiran.

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Has hecho obras de autores como Strindberg, Ibsen y ahora a Juan Rulfo. ¿Qué es lo que te llama la atención de los autores más clásicos?
Nunca va a dejar de ser fascinante meterse en un autor de la envergadura de Strindberg, Ibsen o Chéjov, porque el ejercicio es contar esta historia particular que tomaste y también es meterte en la mente de ese autor, en una forma de pensar, de mirar el teatro, una mirada; es un desafío, un acto de humildad subordinarse a una mente tan potente como la de estos creadores emblemáticos, e intentar dentro de eso la mirada propia sobre este material, que se configure una autoría propia sobre estos textos, pero tratando siempre de leerlos muy bien y comprenderlos en su espíritu y fondo. Es una gran excusa para sumergime en ellos y aprender mucho.

¿Cuál dirías que es tu sello en esas interpretaciones?
Lo que trato de hacer con los textos es leerlos muy bien y detectar los lugares donde puedo torcer el material, o pervertirlo como digo yo, para hacerlo mas cercano a mí, a lo que yo soy, mi punto de vista sobre los temas que estan ahí. También en la lectura de esos materiales, que corresponden a otro contexto artístico, intentar traducir escénicamente las cosas que están en el texto, y traducirlos en una acción que se vuelva potente y contemporánea. Entiendo volverlo contemporáneo con encontrar los lugares donde sucede lo imprevisto, no está en volverlo a la actualidad, sino en encontrar los lugares del texto que tienen vigencia hoy.

¿Por qué escogiste a Juan Rulfo para tu nueva obra?
Me reencontré con ese libro que había leído alguna vez en el colegio, Pedro Páramo, lo tenía ahí, tenía este recuerdo escolar, una idea vaga, y luego tomé el libro y venía El llano en llamas, que es donde están los cuentos de Rulfo, que nunca había leído. Lo tomé como una lectura de vacaciones y aparecieron varios que me encantaron, y uno de esos era Paso del Norte, que me pareció interesante por la estructura: está escrito como diálogo, no hay narración prácticamente, es muy escénico. Está dividido en dos partes; la primera parte del hijo avisándole a su padre que va a cruzar la frontera, y la segunda parte en que vuelve y cuenta que los mataron a todos, el regreso del hijo muerto y que más encima dejó todo. Podría ser cualquier cuento de rulfo pero sentí que era el que tenía más potencial escénico. Lo que he hecho ahora con el trabajo es tratar de meter todo el imaginario de Rulfo y los tópicos que se repiten de un texto a otro: la muerte, el silencio, la soledad, nutrido por la lectura de toda su obra, y además la obra de su hijo documentalista, Juan Carlos Rulfo, que yo siento que sigue la liíea de su padre, pero en lo audiovisual. Eso me ha servido mucho para entenderlo desde hoy.

Protagonizada por Rodrigo Pérez, Moisés Angulo, Felipe Vásquez y Soledad Bórquez, y basada en un cuento de Juan Rulfo, la obra Paso del Norte estará en cartelera en el Teatro La Memoria (Bellavista 0503 / Metro Salvador / Estacionamientos pagados en Clínica Santa María) del sábado 21 de junio al 23 de agosto, los días miércoles, jueves, viernes y sábado a las 21 horas. La entrada cuesta 6 mil pesos general, 4.800 pesos para socios del Club La Tercera, 4 mil tercera edad y 3 mil estudiantes; se pueden comprar en www.fitam.cl y en la Boletería Teatral del Costanera Center.

Fotos: Fundación Teatro a Mil

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