Nicole Senerman: una tevita en el teatro

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por Mariana y punto

Nicole Senerman vivió cuando chica en Estados Unidos. Eso lo supe cuando vi El año en que nací, donde además de hacer la dirección audivisual, con mucho humor ella relataba episodios de su vida, que de alguna forma había sido paralela al Golpe. Ella y su familia no se fueron de Chile exiliados, ni eran retornados aunque volvieran en democracia.

Ese humor fue lo que le llamó la atención a la directora y dramaturga argentina Lola Arias cuando vio la obra Ernesto, del Teatro de Chile, compañía a la que Nicole pertenecía hasta hace muy poco. Lola la encontró chistosa, y la llamó a un casting para el taller que haría en Chile. Ahí Nicole y sus compañeros aprendieron de forma didáctica cómo se llega la estructura y a la historia en un teatro de docuficción, y terminaron convenciendo a Lola de que esto no fuera sólo un taller, sino de montar la obra El año en que nací. Ya llevan más de 100 funciones en Chile y en otras partes del mundo, y el 29 de mayo vuelve a montarse como parte del ciclo Teatro Hoy.

Desde chica que Nicole veía mucha tele. “En mi familia son enfermos de la tele. En todas las piezas de la casa de mis padres hay un televisor, incluyendo la cocina. Mi mamá, si yo la voy a ver y estoy triste o he tenido una semana muy estresante, ella abre la cama, pone un guatero y me prende la tele”.

¿Ahora que no vives con ellos sigues viendo harta tele?
Veo tele al despertar, porque la tele acompaña. Yo vivo sola, prendo la tele, el matinal y igual… me entero de lo que está pasando, me entero también de las idioteces, pero me entero de lo que está pasando. En el día no, a menos que pase por mi casa, y si paso por mi casa el único programa que me dan ganas de ver es como Sala de Parejas, la doctora Polo, Carmen Gloria Arroyo creo que se llama. Eso me entretiene pero de puro morbo, y de noche las noticias y Secretos en el Jardín.

¿Tienes tele en la pieza?

Sí.

¿Grande?
Sí (risas). En mi casa tengo como 6 teles; tengo una tele en la cocina de esas chiquititas en blanco y negro que tienen radio, y luego tengo 4 teles del mismo tamaño, como las Vega cuadradas redondas, y ahí tenía un tótem y a veces ponía las 4 noticias juntas, los 4 canales a la misma hora, pero ahí era cuando estaba más tevita, ahora ya no me dá para 4 canales al mismo tiempo y hacer una comparación.

De adulta, Nicole trabajó en la tele. Después se dedicó a los podcast La repostera del crimen y La vida de los otros, hasta que Manuela Infante la invitó a Amsterdam a hacer un documental de la obra Cristo que estaba escribiendo. Nicole no tenía nada que la atara a Chile. “Entonces me fui, y salió una vida en teatro”. El documental terminó siendo parte de la obra, Nicole fue parte de la compañía Teatro de Chile por más de 6 años, y he podido ver su sello audiovisual en varias de las obras en las que ha trabajado desde entonces.

¿Por qué seguiste en teatro después de experimentar con Cristo?

No lo había pensado antes porque no sabía lo que era el mundo del teatro, no tenía idea realmente de cómo era; uno tiene una idea, pero es muy distinto a esa idea. Me quedé porque me gustó, me gusta ene. Es un enamoramiento con un oficio nuevo; yo no estaba enamorada de la tele, no al nivel del teatro por lo menos: el compromiso, el rigor, tomárselo tan en serio como si fuera lo más importante del mundo aunque sea una obra pequeña, poner todo tu ser en un proyecto me pareció muy hermoso, y también descubrir el proceso del teatro, ah esto es, así se trabaja, o por lo menos así se trabaja en esta compañía, y nada, un sentido gigante a la vida en general.

¿Qué es lo que te provoca estar en el escenario?
Provoca como vida nomás, estar muy conciente del presente, de que estai contando algo, de que está sucediendo en el momento, de que estai mirando a tus compañeros, de que hay un lenguaje interno entre chistes, apoyo, errores, que andai acarreando toda la historia de la obra también.

¿Se pone muy repetitivo o hay algo que haga que cada función sea algo nuevo?
Yo tengo un rollo con la repetición, que creo que es muy personal: nosotros hemos hecho más de cien funciones de El año en que nací. Eso es harto, entonces decir que no se vuelve repetitivo sería mentir de mi parte. Ahora, depende también de tu día, de cómo enfrentai la obra, si decides decir los textos un poco distintos o acentuar otros lugares… yo trato de hacerlo, muy no a gusto del equipo de dirección (risas) porque uno se supone que no puede hacer eso, pero sí, igual he modificado algunas cosas, pero más que nada es con quiénes te conectas durante la obra, porque usualmente uno hace como los mismos recorridos: alguien dice algo y tú siempre lo mirai, pero yo trato de mirar a otro compañero, para no tener las mismas respuestas a lo que sucede en el escenario.

Acabas de dirigir “Yo”, tu primera obra. ¿El proceso ha sido muy distinto a lo que te había tocado hacer antes en teatro?
Sí, porque uno descansa en la dirección del resto, de otra persona, uno confía y hace lo que se necesita hacer; también tomai decisiones y todo eso, pero descansas en el hecho de que el director está a cargo y sabe qué hay que hacer y para dónde ir, y tú remai para el mismo lado nomás, y en la parte que a ti te toca aportar aportas con todo, pero no estás a cargo del buque entero, y es súper distinto.

¿Y te gusta?
Yo creo que como por todos los procesos uno pasa por distintos lugares: por miedo, después por pánico, después te vai empoderando, después te cansas, después te sientes satisfecha, después frustrada… me gusta. Ha sido largo, ha sido intenso, he aprendido un montón. Y después estrenai y te dai cuenta de que tampoco es tan grande, tampoco es tan trascendente, que lo que pensabas que iba a ser de una forma termina siendo de otra, es un proceso constante de adaptación porque va cambiando todo el rato, no está fijo, sigue modificándose.

¿Después de Yo y de El año en que nací qué piensas a hacer?

Me pillai en un momento en el que pienso que uno no tiene que proyectar nada pa ni un lado, y vivir un poco como ser capaces de soportar la no certeza. Creo que no sabemos vivir sin certezas. Y la verdad, no tengo ninguna certeza laboral a futuro. Hay cosas que hago; ahora estoy en radio Súbela y ese es sin duda uno de los lenguajes que más me acomodan, me encantaría poder meterme a trabajar en la radio de frentón. Obviamente quiero hacer teatro de nuevo, sobre todo con lo que he aprendido, pero también quiero hacer otra cosa en teatro, y también obviamente tengo ideas. Ahora, del dicho al hecho… pero es loco, la vida del teatro, que ha sido como una vida, yo creo que va cerrando el ciclo. No sé si se va cerrando el ciclo teatral en sí, pero sí va cerrando el ciclo de mí en el teatro como he estado hasta ahora. Trabajé muchos años en el Teatro de Chile y renuncié a la compañía hace muy poco, y eso también ha sido como un ciclo súper grande, y eso no ha sido menor para mí. Eres la primera persona a la que lo cuento. Es dejar un lugar la raja, una certeza.

¿Qué es lo que te gusta de la radio?

La libertad de la radio no tiene comparación; yo creo que la radio para mí no tiene límite. Una de las épocas más felices de mi vida autoral por decirlo así fue cuando hacía los podcast, y era porque podía hacer la hueá que se me ocurriera, y eso es lo máximo, y ahora tengo muchas ganas de hacer eso. Ahora voy a viajar de nuevo con El año en que nací y el viaje dura como dos semanas y yo me quiero quedar más, y mi idea es irme como con un plan de hacer un programa durante todo ese tiempo, poder grabar capítulos de este reality también, de El año en que nací. Me encanta: tú, el micrófono y el mundo. Ese programa que yo tenía, La vida de los otros, es algo que me encantaría volver a hacer. Lo que pasa es que tampoco quiero trabajar gratis, ya estoy vieja…

¿Te gusta ver teatro?

Me gusta ver teatro cuando no estoy haciendo teatro, lo cual es una paradoja. Por ejemplo ahora yo llevo harto tiempo adentro de una sala de teatro, y las salas de teatro no tienen ventanas, son espacios cuadrados oscuros en los cuales uno pasa horas, yo he dormido en la sala, entonces pasa que en los ensayos quedo agotada para estar dos horas más en un teatro. Y durante funciones no podís ir al teatro porque topai con todos, y la verdad yo no he visto mucho teatro por eso, porque estoy en ensayos o en funciones. Me encanta ir al teatro, pero como trabajo en teatro es muy difícil ir al teatro…

En las funciones, como es usual, el equipo llega unas dos horas antes al teatro. Se revisan todos los equipos, todas las cosas técnicas primero. “Después, en el caso de la obra Yo, doy críticas de la función pasada, porque durante la función yo anoto anoto anoto para que la función que viene decirle algo a las actrices de lo que viste, de lo que crees que puede mejorar, de lo que estuvo bien pa que lo sigan haciendo; después las actrices revisan su utilería, se ponen todas las cosas en su lugar, ellas hacen un pequeño training donde repasan la coreografía y hacen como una “italiana” (hacer todos los textos de la obra muy rápido sin pasar por las acciones) de la obra si es que alcanzan. En El año en que nací se llega dos horas antes, se revisa la utilería, se echa la talla con los compañeros… es un reloj muy fino donde todos saben exactamente lo que hay que hacer”.

6 COMENTARIOS

  1. Lejos ella fue una de las personas que más me impresiono cuando vi El Año en que naci, cuando supe que ella estaba a acrgo del tema audiovisual me encantó. Creo que tiene una mirada muy fresca, cercana, innovadora y vintage al mismo tiempo.
    Creo que definitivamente es una artista a quien tener en el radar, se vienen muchas obras o documentales con un sello muy particulas, un aporte para las artes.
    Soy fanatica el Año en que naci, ya la he visto 2 veces y voy por una tercera!!

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