Libro: El hombre de siempre, Shakespeare en el cine de Woody Allen

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por Mariana y punto

Rocío Casas Bulnes conoce a Shakespeare desde que tiene memoria. “Como todos nosotros, representé algunas obras suyas en el colegio y la universidad. Pero cuando realmente entré en él como lectora fue en el Seminario Shakespeare el poeta Kurt Folch, quien sabe una barbaridad sobre el tema. Fue en ese momento cuando me volví asidua a Shakespeare, en español y luego en inglés. Creo que al leerlo se le conoce mucho mejor, pues para montarlo en el teatro normalmente se hacen adaptaciones que dejan bastante a desear. Suele decirse exageradamente que cualquier escenario le queda chico. Y como sucede con algunas exageraciones, ésta tiene mucho de verdad”.

A Woody Allen lo conoció cuando vio Migthy Aphrodite por casualidad. “Pocas cosas me han hecho reír tanto como la escena en que un coro de tragedia griega llama a Zeus exclamando hacia el cielo, y quien responde es una voz en una grabadora de teléfono diciendo que está ocupado y dejen un mensaje. Luego de eso vi Annie Hall, así que supongo que tuve suerte con mis primeras experiencias con Woody Allen. De inmediato se despertó mi interés por revisarlo bien”.

Después de leerlos y mirarlos mucho respectivamente, se dio cuenta de que Woody Allen le debe mucho a otros trabajos literarios y cinematográficos, “y sin duda está consciente de eso porque los cita a muchos niveles. No sólo a Shakespeare, también a clásicos como Dostoyevski, los trágicos griegos, Bergman o Gruocho Marx”.

Y así nació su inquietud que terminó con el libro de ensayos “El hombre de siempre: Shakespeare en el cine de Woody Allen” publicado por la editorial Hueders gracias al apoyo de la Universidad Chileno-Británica de Cultura, y que se lanzará hoy jueves 6 de marzo. “Cuando vi los cruces que surgían entre uno y otro me di cuenta que ahí había una investigación de la que sería bueno hacerse cargo”.

¿Siempre pensaste en publicar un libro o en algún momento éste fue un ensayo en otro formato?

Sí, desde el comienzo. Trabajé en él como parte de mi proyecto de titulación en Literatura Creativa, donde teníamos esa opción. Primero me dediqué a ordenar un tiempo el material reunido y eso sí implicó un trabajo académico, pero la etapa de escritura fue pensada de forma literaria. La idea era, justamente, que el resultado no fuera academicista sino accesible y publicable. No un artículo ni una tesis, sino un libro.

¿Para escribir tu libro te repetiste muchas veces películas y obras de Woody Allen y William Shakespeare?
Obsesivamente. Me suele pasar cuando algo me interesa, y no es una buena costumbre porque llego a hasta agotarlo incluso. Eso me pasó con Allen, aunque siempre respetaré su trabajo. Con Shakespeare, sin embargo, no sucedió eso. Cada vez que leo una de sus obras, aunque me la sepa bien, me transforma como ser humano. Creo que uno podría leerlo durante toda la vida sin tocar fondo. Pocos llegan a eso, pero existen.

¿Tienes una obra favorita de cada uno?
En el caso de Shakespeare en este momento es La tempestad, aunque hay muchísimas otras que están a la misma altura y el día de mañana esta preferencia puede cambiar. Me encanta por ejemplo la traducción de Nicanor Parra Rey Lear, Lear Rey & Mendigo.
Para Woody Allen se trata más bien de un grupo. Me parece magistral cuando trabaja comedia y tragedia en una misma película. Annie Hall, Manhattan, Crimes and Misdemeanors, Husbands and Wives, Deconstructing Harry.

El lanzamiento de hoy es a las 19.30 en la Biblioteca Nicanor Parra de la Universidad Diego Portales (Vergara 324, Santiago), y presentarán el libro el escritor Álvaro Bisama y la académica Carolina Pizarro; es abierto a todo público y la entrada es liberada.

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