Consejos para un clóset funcional

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por Ema en #Zancada8

¿Cuántas veces has mirado tu clóset lleno de ropa y pensado: “¡no tengo NADA que ponerme!”? Mientras tanto, tu clóset está lleno de ropa desbordando de los cajones y amontonándose sobre lo demás. Somos muchas las que tenemos el mismo problema cuando se trata de elegir una tenida de nuestros muy grandes pero no muy funcionales clósets.

La solución es simple: un poco de buena organización. He hablado con muchas amigas sobre el tema y logré acumular algunos consejos útiles que ayudan a maximizar el uso del clóset.

1. Deshazte de lo que no usas

Por mucho que nos cueste deshacernos de la ropa que estamos convencidas que vamos a usar ‘algún día’, es hora de enfrentar la realidad y separarse. La acumulación es el peor enemigo del clóset y aunque tengas muchas cosas, lo más probable es que usarás mucho menos de lo que hay adentro. Deshacerte de lo que de verdad no usas es una gran manera de simplificar tu vida y crear espacio para lo nuevo. Igual como pasamos por ciclos en la vida, también lo hace nuestra ropa. Un buen truco es poner todos los colgadores en tu clóset mirando hacia ti (al revés). Si en un año el colgador no se ha dado vuelta al lado correcto, puedes estar segura de que lo más probable es que nunca usarás esa ropa de nuevo.

2. Pon las cosas donde se puedan ver

Una de las razones principales por las la que no usamos ni la mitad de la ropa que tenemos en nuestros clósets es porque ni siquiera podemos verla, y por lo tanto, nos olvidamos de que está ahí. Tener todo a la vista significa que no tendrás que buscar las prendas y no te olvidarás de lo que tienes. Esto hace que vestirse sea mucho más rápido y asegura que estás usando toda tu ropa. Si no tienes el espacio, colgadores abiertos se ven bien estilosos y cajas de almacenaje transparentes son una gran ayuda. Cuelga todo lo que puedas y guarda los cajones para los artículos específicos como la ropa interior y los cinturones.

3. Crea secciones en tu clóset
Tener toda la ropa mezclada te puede hacer gastar demasiado tiempo. Organiza tu ropa en los ítems que tienes: todos los vestidos colgando juntos, las chaquetas una junto a la otra etc. De esta manera, una vez que hayas elegido tu pieza principal de ropa, puedes combinar el resto de manera mucho más fácil. Nunca estarás preguntándote ¿dónde están esos jeans? Porque puedes ir directamente a la sección de pantalones. También ayuda a que tu clóset se vea súper ordenadito.

4. Compra sólo prendas que adoras

Por último, pero no menos importante, este es uno de los consejos más útiles que he escuchado. Si realmente lo aplico siempre es otra historia, pero sé que cuando no lo hago me arrepiento de la compra y me siento como si fuera un pérdida de plata y espacio en el clóset. A pesar de que suena muy simple, la mayoría de las veces compramos cosas que realmente no nos gustan, sólo porque estaban ahí, con descuento, o porque no encontramos nada mejor. Lo que suele pasar con estas prendas que no nos vuelven locas es que nunca las usamos. Si te las pones no te sientes muy bien en ellas y sólo se van de vuelta al clóset, ocupando espacio valioso. Si empiezas a aplicar esta regla y sólo te permites comprar piezas que absolutamente adoras, ¡tendrías un closet lleno (o no tanto) de puras cosas bacanes!

(Este artículo –y mucho más– fue publicado en la Edición Especial Aniversario Zancada #8: A Color, que puedes ver aquí o en este link).

1 COMENTARIO

  1. Yo leí en una parte y lo encontré súper inteligente (aunque aún no lo he puesto en práctica jaja) el consejo de dividir el clóset en secciones no según el tipo de ropa (vestidos, chaquetas) sino de acuerdo a la ocasión. Así, se pone en un lado la ropa de trabajo y en el otro la ropa de calle y se hace más fácil elegir la roa en la mañana.

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