“Paradise: Love”: sexo, realidad y poder

1063

ParadiseLove2
por Erick González*

“Paradise: Love” es la primera película de la trilogía del reconocido director Ulrich Seidl. Tiene como protagonista a Teresa, una mujer que ya ha pasado los 50, de quien podemos intuir, gracias a las primeras y breves escenas de la película, una vida ordenada, sin mucha diversión, sin exaltaciones mayores, sin mucho sexo, sin muchas expectativas…

A contracorriente de este modo de vida, Teresa se va de vacaciones a un hotel “all inclusive” en las playas de Kenia, donde mujeres europeas maduras se entregan al turismo sexual acudiendo a los “beachboys”, jóvenes africanos a menudo extraordinariamente guapos y necesitados de dinero… un posible paraíso exótico.

Pero nuestra “heroína” enfrenta su aventura de manera absolutamente incongruente: Teresa busca amor, busca a alguien “que la mire a través de los ojos, directamente al corazón”, declara ella misma en una escena llena de sarcasmo (no sarcasmo del personaje, sino que sarcasmo del director). Esa premisa, esa contradicción, es el elemento que tensiona todo el relato, que hace que el viaje de Teresa sea inevitablemente una caída al infierno.

Si bien Seidl es conocido por utilizar como punto de partida en sus películas, aspectos de la realidad muy en la superficie (usar a no actores para algunos de los roles, filmar exactamente en los mismos lugares donde ha llevado a cabo al investigación, entre otros), el trabajo formal es impresionantemente meticuloso. El sonido, los encuadres, los colores, el arte de la película, establecen un universo cinematográfico de conjunción milimétrica: todo parece existir en función de las necesidades del relato, pero al mismo tiempo con una naturalidad única… Lo que resulta extraordinario, es que aun asi, esta película, que por supuesto es un drama, está llena de humor. Uno muy singular, pero humor al fin y al cabo.

El tema son las relaciones de poder. No por casualidad Seidl confronta a una mujer blanca y a hombres negros, al mundo desarrollado con el llamado tercer mundo, no por nada el sexo en la película se obtiene por dinero. Género, raza, diferencias sociales, historia de colonizados y colonizadores, todo canalizado a través del sexo. Si a Seidl se le critica cierto grado de morbosidad o de fascinación por la sordidez, habría que hacerse ciertas preguntas: ¿Por qué en toda la película, donde los cuerpos desnudos son explícitos, donde se habla de prostitución, no hay ninguna penetración, ninguna felación en imagen, ningún fluido ? ¿Por qué en “Paradise: Love” nada esta excesivamente dramatizado? ¿Por qué la única escena de llanto es tan pudorosa? Lo que los franceses llaman aquí cine deshumanizado, es en realidad un cine profundamente humano.

*Si quieres escribir en Zancada, tienes que mandar tu texto con título y nombre con el que quieres firmar a contacto@zancada.com en un mail titulado COLABORACIÓN. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

5 COMENTARIOS

  1. Sé que no es tema del post, pero el turismo sexual del tipo descrito es bien común hoy en día tanto para hombres como para mujeres, por ej. en Cuba.

    Sólo un dato.

    slds!

Dejar una respuesta