Mirar a la gente pasar

Publicado el Lunes 10 de junio de 2013 | 30 comentarios | Archivado en : PERSONAL

ventana
por Sapeque

De chica me quedaba pegada mirando por la ventana. Mi papá me preguntaba si quería salir y yo le decía que no. Lo estaba pasando bien ahí. No es que haya sido una niña muy sociable pero tampoco tan para adentro. Medianamente tímida diría yo. Hoy, que vivo en un lugar muy transitado y con vista a la calle, me fascino con el simple acto de estar sentada en mi escritorio frente a la ventana, y ver a la gente pasar. No puedo evitar imaginar cuál será el destino de esas personas que pasan, ¿irán apuradas al trabajo? ¿irán a buscar trabajo? ¿a buscar a sus hijos? ¿a comprar algo, a visitar a alguien? ¿son estudiante? ¿son papás? ¿andarán todo el día en la calle?

Son tonteras que imagino, porque nunca sabré realmente dónde van, pero que me entretienen demasiado; mirar por la ventana es mi Candy Crush, mi solitario, mi Sudoku…

La otra vez vi cómo una carabinera detenía a una niña para revisarla –porque habían cerrado la calle por aviso de bomba– y la chica se puso histérica, fue terrible porque entre más se alteraba más mal la trataban y creo que al final hasta la detuvieron. Veo a los que van al estadio, y así, pasan escenas que me entretienen cuando tengo tiempo de mirar.

Hay una vecina que me gana. Abre la puerta cada vez que escucha a alguien caminando en su piso –ni siquiera disimula!– y claro, están los señores o señoras que están pendientes de todo lo que haga el resto para reclamar si alguien se estaciona más tiempo del debido en el estacionamiento de visitas, si cargó mucho peso en el carro comunitario.

A fin de cuentas, el sapeo vecinal es directamente proporcional al tiempo libre que uno tenga. Como James Stewart en La Ventana Indiscreta, que jamás se habría involucrado en el caso de la mujer desaparecida de no ser porque estaba convaleciente en casa. Tampoco el protagonista de Doble de Cuerpo se habría enfrascado en un delito de no ser porque su ociosidad se lo permitía, como también le pasa a Shia LaBeouf en Disturbia.

Igual hay gente que vive años junto a otra y ni nota su existencia. Aparte del tiempo libre, ¿qué será lo que hace que uno sapee o no al prójimo?

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