Como día lunes

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despertador
por la Javi*

El despertador del celular se reprograma cada 10 minutos. El sonido fuerte y alarmante se entromete en mi visita a los lugares paradisiacos y en las situaciones extraordinarias que solo suceden en los sueños. Con la vista puesta solo en un ojo se ve la hora: las 07:20. Rápidamente la cabeza empieza a hacer un resumen de lo que espera durante el día, y el siguiente… y el siguiente. Parecen todos iguales. Pasan dos minutos más (que en realidad fueron veinte), y el cuerpo salta de la cama impulsivamente. “Qué ganas de seguir soñando”, pienso sentada sobre la cama con los ojos ahora un poco más abiertos, pero no más despiertos. Hoy, es lunes y es uno de esos días que veo todo negro.

No es que deteste los lunes. Solo que no suena tan bonito como sí lo es el sábado. No es que no me guste mi empleo, solo que preferiría estar en otro lugar que no sea dentro de un cubículo, recibiendo órdenes de una persona que por esas cosas de la vida hoy es mi jefe.

Llego al metro Príncipe de Gales, estación más cercana de mi casa y entre la multitud, que desde mis 1,55 metros de altura se vuelven seres gigantes y desconocidos, pienso que me quedan 10 estaciones de metro más para llegar a Santa Lucía, donde se encuentra mi trabajo. Miro mi reflejo estampado en la puerta transparente del metro, mi pelo negro, los ojos cafés somnolientos, mis uñas mordidas. Solo pienso en lo que haré después de la jornada de trabajo: bailar.

Llámenle desmotivación, procesos de cambios, cansancio o crisis temporal. Hoy, a diferencia de otros días, no quiero trabajar. ¿Han sentido lo mismo? Esos momentos de cuestionamiento por lo que se hace, se preguntan si es que es esto lo que se quiere para el resto de la vida. Mal que mal, hoy estamos construyendo nuestro futuro. ¿Estamos perdiendo el tiempo?

“¿Cómo te encuentras hoy?”, le pregunta dentro del ascensor un hombre de traje negro y corbata a su compañero de trabajo. “Como día lunes” responde el otro hombre que parece su gemelo por la vestimenta, con una sonrisa algo tonta y conformista. Hoy, todo me recuerda que es lunes. Y que después de todo no soy tan libre como quisiera.

Pero no hay que echarse a morir ni ver todo negro. Después del día hagan lo que más les gusta: leer una novela, ver una película, bailar o simplemente relajarse. Eso sí, si sienten que están perdiendo el tiempo y quieren generar cambios, es mejor ponerse a pensar si es esto realmente lo que nos hace feliz y nos mueve el estómago. Creo que es un buen ejercicio para empezar a construir nuestro futuro.

*Si quieres escribir en Zancada, tienes que mandar tu texto con título y nombre con el que quieres firmar a contacto@zancada.com en un mail titulado COLABORACIÓN. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

20 COMENTARIOS

  1. hoy me siento igual que túuuu!!!
    más encima el día nublado motiva mucho menos a salir de la camita
    al menos es lunes 1 vez cada 7 días

  2. esa pregunta, es la constante que he tenido durante años y que ahora está siendo tratada con especialista :/

    Espero que hoy sea un buen lunes para todas! aunque sea lunes 😛

  3. A mi me gustan los lunes, me refresca volver a la rutina después del letargo del fin de semana.
    Levantarse temprano es rico, al menos a mi me gusta, y tener cosas que hacer, sentirme productiva, y avanzar con mis proyectos después del descanso lo encuentro bacán.
    Que tengan buen lunes! jajaja

  4. Hoy por la pega me tocó ir a un juzgado (civil) a primera hora… ahí me pude dar cuenta que mi lunes no era tan terriblemente malo como lo pensé: la señorita que me atendió tenía mas mala cara que yo y ella si que parecía odiar su trabajo.

    Saludos!!

  5. me recuerdan esos relatos adolescentes que tratan de darle un aire literario a un texto demasiado básico. aburrido.
    por cierto, otra vez temas repetidos en Zancada y abordados de la misma manera. sí, los lunes son difíciles, el contraste es demasiado evidente con las libertades del fin de semana, pero cuando llevas un camino que provoca más satisfacciones que malos ratos, no es tan terrible. actualmente siento los lunes como el principio de una carrera y no como un día de tortura.

  6. No todos los lunes son malos, por lo menos para mí hay veces que los deseo, si es que mi fin de semana ha sido aburrido, soy hiperactiva y el estar descansando en casa me pone ansiosa, siempre tratando de moverme y hacer infinad de cosas, pero en general el lunes es odiado, cuesta retomar el ritmo.
    Felicitaciones por la redacción muy buena.

  7. Me encanto tu relato, mas allá de que suena un poco pesismista, es reflejo de cuando no nos sentimos tan bien en el trabajo.
    Estoy justo en medio de una crisis de no se que hacer, porque me quiero cambiar de pega y aun no pasa nada… en todo caso ya tengo mi plan B, si es que no me llaman de aquí a fin de año me largo a New Zealand por la Work and Holiday a probar suerte aunque tenga que ir a limpiar WC…
    sólo para hacer algo diferente y darle en el gusto a mi “sueño” que es viajar.

    • Yo igual quiero hacer lo mismo, de hecho, el año pasado no alcancé porque colapsó todo, espero este año me vaya mejor. Suerte para ambas 🙂

  8. Si, harto pretencioso el texto. O dicho de otra forma, ponle colors.

    Cuando empecé a leer lo del despertador que lo despierta a uno en mitad de un sueño pensé que a mi lo que me saca de los sueños no es el despertador sino que las ganas de ir al baño, me despierto al menos una vez por noche al baño y es terrible especialmente en estos tiempos de frío. Hoy estaba soñando algo entretenido y las ganas de ir al baño me obligaron a despertar. Además que siempre que me despierto al baño miro la hora, a veces son las 5.40 y me quedan míseros 20 minutos de sueño, y otras veces son las 2 y es genial porque me quedan varias horas.

    Creo que este tema se debería conversar en zancada, haha.

  9. Yo estoy en Nueva Zelanda y te primeto que los lunes son iguales que en Chile, del terror!!! Es algo que traspasa fronteras jajaja

    Saludos Chile queridooooooo

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