Beelitz – Heilstätten: un ejemplo de abandono

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por Daniela Acosta*

Berlín está lleno de ruinas y lugares abandonados. Cruzando el camino que conduce hacia Beelitz (el pueblo de los espárragos blancos), menos de una hora al sudoeste de Berlín, repentinamente aparece un bosque. Solo a unos cuantos pasos, entre pinos, otros follajes y hierbas salvajes, se levanta un edificio rojo y grande, que hace preguntarse quién apareció primero ahí: ¿el bosque o él? El caso es que hoy ambos parecen convivir en una extraña armonía de humedad, luces, sombras y silencio.

El edificio rojo es sólo uno de los sesenta que constituían el que fuera uno de los más grandes centros hospitalarios de Alemania, entre principios del siglo XIX y hasta finales del XX. Hace sentido que un lugar destinado al tratamiento de la tuberculosis y otras enfermedades respiratorias, se encuentre en medio de un bosque. 

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Para eso fue construido el complejo de Beelitz-Heilstätten a fines de los ochocientos y que luego fue utilizado como hospital militar. Aquí se recuperó el entonces desconocido soldado Adolf Hitler, seguramente porque se mordió la lengua, se envenenó y casi muere de paro respiratorio. No se sabe con claridad. Después vino la división de Alemania, los hospitales quedaron en la parte Este, y los rusos tomaron el control del recinto, manteniendo su carácter militar. Aquí también se recuperó Erich Honecker después de la caída del Muro y el fin de la DDR. En su caso, se sospecha fue afección respiratoria luego de tanto llanto que le causaron los hechos del 89.

Tablas movedizas en una puerta clausurada permiten entrar bien encorvados. Se supone que no está permitido entrar. Pero igual se puede. Adentro, el frío es violento, la humedad se huele y los escombros parecen querer traspasar los zapatos que los pisan. Cinco pisos llenos de pasillos. Pasillos llenos de habitaciones. Habitaciones con uno que otro artefacto hospitalario oxidado. El ánimo se inquieta al caminar. La huella silenciosa de la muerte, marcada a pulso de grafitis y de los pasos de los visitantes, se muestra sin vergüenza y es la reina del lugar.

Las ventanas y los muros se abren a la vida del bosque. Hojas, ramas y  raíces se cuelan por los espacios, ya confundidos con el exterior.

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A pesar de las botellas vacías y unas cuantas casi petrificadas latas de cerveza tiradas aquí y allá, el lugar está limpio y lo único que se mueve en el suelo, aparte de los visitantes, son hojas secas.

Y uno piensa en la muerte, en que todo lo que un día se movió lleno de urgencias y sonidos palpitantes, está destinado, finalmente, a permanecer para siempre inmóvil y silencioso, con la certeza de volver a ser parte del mismo lugar del que vino.

Trivia: Escenas de películas como “El pianista” y “Operación Valkyria”, fueron rodadas en el lugar.
Cómo llegar? desde la estación central de Berlín “Haupt Bahnhof” tomar el tren RE 18725. Bajarse en la estación “Beelitz-Heilstätten”. El viaje es directo y dura 38 minutos.

*Si quieres escribir en Zancada, tienes que mandar tu texto con título y nombre con el que quieres firmar a contacto@zancada.com en un mail titulado COLABORACIÓN. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

26 COMENTARIOS

  1. Estos post si son interesantes! dignos de una pagina que se visita harto. No como ese del verano de ser independiente o el que te enseñaba a como demostrar que eras soltera mostrando las piernas entre otras cosas ¬¬

  2. sin necesidad de ir tan lejos, Chile tiene sus propias construcciones del mismo tipo… el Hospital Ochagavía que nunca llegó a terminarse y el Hospital para tuberculosos que se empina por un farellón alla por el cajón del maipo.

    Una pregunta me queda dando vuelta, dice que el hospital fue construido a fines de los ochocientos lo que lo haría una ruina medieval y por las fotos no parece tal ¿no sera a fines del mil ochocientos?

    • Estoy de acuerdo. El post es muy interesante, pero no es necesario mirar tan lejos. Acá hay cientos de rincones en las mismas condiciones y la poca valorización del patrimonio por parte tanto de la población como las autoridades mantiene construcciones como la Basílica del Salvador en estado de ruinas. En otros casos es peor y hasta las ruinas son arrasadas para levantar en el lugar una torre de deptos igual a miles.

  3. Excelente post, bien redactado, un gusto leerlo, felicitaciones a la autora!!!
    Me encanta conocer las historias que hay detrás de los lugares o personas

  4. Interesante. Pero la crítica es igual a una anterior, en santiago centro y estación central por ejemplo, tanto lugares abandonados como habitados, lucen casi de posguerra. Los alcaldes dando la hora como siempre, no se preocupan de hacer programas de pintado, organizar la recogida de basura – escombros, programas antigrafiti, recuperación de casas o industrias, etc etc. Para que no sea todo negro, un caso de éxito es la abandonada fábrica de Machasa en Santiago Centro, que será el próximo destino de los estudios de Chilevisión (que lamentablemente va a seguir transmitiendo SQP y Primer Plano, pero esa es otra historia).

    • Entiendo que las construcciones que han ido declaradas Patrimonio son protegidas por una ley tan “cacho” que impide que sea llegar y remodelar, y aparentemente es un corcho gestionar los arreglos lo que hace que al final sea mas barato y menos lio dejarlas botadas. Lo que es una verguenza…..

    • Cachupina,
      podrias visitar las ruinas que las otras chicas han mencionado en Santiago, escribes sobre ellas y lo mandas a Zancada.
      Yo vivo acà hace un año, me encontrè con esto y me pareciò interesante de compartir.
      Saludos!

  5. La raja, los lugares con historia y con misterios son los mejores, gracias por el dato y la idea, aca donde vivo hay bastantes lugares asi y seria bueno ir a visitar esos loqueros que estab abandonados.

  6. que buen post, no entiendo eso sí la critica en los comentarios de que aquí en Chile también hay ruinas, en el post en ninguna parte se dice que no las hay, solo habla sobre una ruina en especifico que queda en Alemania, contando una bonita historia.Al final del post queda abierta la invitación a enviar sus textos a zancada, asi que voy a esperar las columnas de las criticonas sobre las ruinas chilenas.

  7. Me gusto. Lo unico que no me gusto fue la poca precision ( más bien la ironía) acerca de las enfermedades de Hitler y de Honecker. Como que pierde la nota seria e interesante el post.

  8. Por fin un post interesante. Muy bien narrado, hubiera sido bueno que tuviera más fotos o un link para verlas 🙂
    Felicidades a la escritora.

  9. Que pena que la gente comente solo para dar aire a la boca. Muy buen articulo Daniela, gracias para empujar a la gente a visitar lugares historicos y olvidados y compartir este momento que viviste.

  10. yo fui! es sobrecogedor porque está bien mantenido, “dentro de”. Primero escuché hablar de las catacumbas en Paris – pero no la bajada turística legal, si no que por un hueco en un túnel de tren abandonado (hay que ir con botas y linterna). Investigando el cómo hacerla, encontré un foro donde posteaban lugares parecidos en otros países. También en Alemania me metí a un parque de juegos abandonado, como un “mundomágico” pero hundido en un bosque igual que este sanatorio…
    saludos!

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