El taller de María José Prenafeta, una Obrera Gráfica

Publicado el Miércoles 17 de octubre de 2012 | 10 comentarios | Archivado en : CUESTIONARIO, DISEÑO


por Mariana y punto, fotos: Paty Leiva

María José Prenafeta estudió diseño gráfico, y fue ahí que conoció teóricamente lo que era la impresión tipográfica; un método que las imprentas chicas suelen tener, y que es más lento y caro y tiene limitaciones en el color que no existen en métodos más modernos e industriales.

Fue viviendo en Chicago que María José empezó a hacer cursos varios -no tenía visa para otra cosa- y entre la cerámica y la serigrafía se encontró con que el letterpress estaba de moda, rescatando el oficio de poner los tipos uno a uno, a mano, y empezó a aprender y desarrollar en la práctica eso que le habían mencionado en la universidad.

“Empecé a tomar cursos en un college dedicado a las artes de la comunicación, el Columbia College of Chicago, que tenía un centro dedicado a las artes del libro”. Ahí aprendió sobre papel, impresión y encuadernación, oficios que aparecen actualmente en su tarjeta de presentación. “Era un lugar increíble. Me hice voluntaria del centro, y una hora de voluntariado la pagaban con una hora de ocupar el taller. Ahí hice posters, tarjetas, armé un disco, cosas chicas para probar y experimentar. Y el 2008 empezaron un master en artes interdisciplinarias del libro, papel y encuadernación”.

Empezó a coleccionar tipos, los compraba por Ebay. “En Estados Unidos me compré colecciones completas, con mayúsculas y minúsculas. No es difícil encontrar, pero están cada vez más caras porque están de moda. La primera que compré era de madera, colecciones titulares (que son grandes, para hacer títulos). Sólo tengo una Ñ de las grandes”.

Volvió a Chile a fines del 2009, 4 años después de haberse ido. “Llegué decidida a dedicarme a esto. Me enamoré de todo: de tocar, soy fan del papel. Cuando miras la base, de dónde viene, te encanta mucho más”.

Se acordaba de que en las imprentas de calle San Diego debía haber máquinas, porque recordaba que su papá hacía folletos de Pan Am. Empezó a buscar a través de El Rastro, Mercado Libre y se asombró al ver que había varias cosas, y que las colecciones tipográficas las vendían por el metal, el plomo, y no por ser tipos.

Hasta que encontró a don Jorge en Independencia. Era un viejito de 80 años que en su casa tenía un taller, la máquina que ahora usa María José, un montón de tipos y el sueño de viajar a Buenos Aires. Así que le vendió la máquina (hicieron falta 6 personas para moverla del lugar), tipos, y le regaló los cajones en los que esta obrera gráfica guarda sus tipos hasta el día de hoy.

Además de la impresión tipográfica, Obrera Gráfica también hace libros en colaboración con artistas (con el Taller de Oficios del Libro), donde el libro “es la base, es como tu lienzo”. En los libros que hace todo está hecho por ella: el papel, la encuadernación a mano. Le gusta trabajar con los pop up, como lo que hizo al interpretar la canción “Aeon” de Antony and the Johnsons. Son objetos tan preciosos que los ha mostrado en exposiciones.

El nombre Obrera Gráfica viene de cuando todavía estaba en Estados Unidos donde, investigando, se topó con que el gremio de la gente que trabajaba en imprentas se les llamaba “obreros gráficos”, y que en los talleres gigantes había miles de máquinas como la que María José tiene en su taller, y los que trabajaban eran obreros. Y aunque ella trabaja sola en su taller, el oficio sigue siendo el mismo.

Obrera Gráfica trabaja por encargo, y también pueden encontrar objetos realizados por ella en la tienda Cubo Pixel del Barrio Italia.

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