Entrevista a Carla Guelfenbein

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por lucy, fotografía: Pin Campaña

¿De dónde viene la inspiración para Nadar desnudas?
En todas mis novelas, lo primero que ha aparecido es una imagen muy vívida. En Nadar desnudas, justamente, lo primero que vi, fue a dos amigas que nadan en una piscina, desnudas por la noche. Vi el cielo, las estrellas bajas y luminosas, sus cuerpos jóvenes y ágiles deslizándose juntos en el agua. Era una amistad profunda y compleja, eso lo supe de inmediato, aunque no sabía qué es lo que se escondía tras ella. Poco a poco fueron apareciendo los motivos: la fragilidad de Sophie, la pasión inmediata que siente Morgana por el padre de su amiga, la consumación de ese amor imposible y destructivo y los dilemas que ambos amantes enfrentan. Poco a poco fue apareciendo una historia compleja, donde la Historia con H mayúscula, el mundo convulsionado de los años setenta, entra en sus vidas de una forma inesperada. Nadar desnudas habla de muchas cosas, del amor y de la fuerza de la pasión, de la memoria, de la traición y de la lealtad, de cómo la amistad puede perdurar incluso después de la muerte, habla del perdón. Pero nada de esto lo sabía cuando comencé a escribirla.

¿En qué momentos te gusta leer? ¿Qué tipo de literatura o autores te gusta leer a ti (que no necesariamente seas un referente para tu trabajo)?
¡Me gusta leer todo el tiempo! De hecho siempre llevo un libro en la cartera, y más de una vez me he encontrado leyendo en una luz roja o en uno de esos eternos tacos de las 7 de la tarde. Leo en el auto, en las salas de espera, en los cafés, en mi cama. Siempre leo.
Suelo también leer varios libros a la vez. Mezclo poesía con literatura. Ahora leo un libro maravilloso con la poesía de Patti Smith, la cantante rock de los años 80, y además, la última novela de Richard Ford, Canadá. Esta última la estoy leyendo en Kindle porque aun no sale en castellano.

¿Qué te parecen las nuevas tecnologías con soportes como el Kindle en vez del libro impreso?
Con respecto a los nuevos soportes tengo sentimientos encontrados. Reconozco que ir en contra de ellos es como intentar detener un maremoto con las manos: un acto inútil y sosamente heroico. Reconozco también que tiene ventajas, como la fácil accesibilidad a las lecturas que buscas, la posibilidad de tener en un solo soporte infinitos libros, etc, etc… pero a la vez, adoro el libro en sí, como objeto, su materialidad, el papel, sostenerlo entre mis manos y también guardarlo en mi biblioteca en el lugar que le corresponde, por abecedario. Todo eso tiene para mí un placer sensual que el libro electrónico me niega. También me preocupa la desaparición de las librerías. En EEUU, por ejemplo, han prácticamente desaparecido, y de verdad siento que la desaparición de las librerías sería una pérdida irreparable para el mundo.

Cuándo fue la primera vez que pensaste que podías escribir?
La lectura y la escritura me han acompañado toda mi vida. Desde niña (como todas las niñas de mi época al menos) tenía un diario de vida. Pero pronto estaba escribiendo cuentos, que según mi mamá ¡no eran nada de malos! Fue ella quien me mostró el placer de leer, guiándome en mis lecturas de una forma muy sabia. Por eso es que ahora insisto mucho en la importancia que tenemos nosotras como madres en el destino lector de nuestros hijos.
Pero el asunto es que la escritura y la lectura han sido siempre para mí un refugio, un lugar donde acudo a encontrar aquello que es me es difícil hallar afuera, en el mundanal ruido.

Fue un poco antes de cumplir los 40 años que decidí dedicarme de lleno a escribir. Trabajaba como diseñadora y directora de arte, pero en el fondo lo que había querido siempre hacer, era escribir. Abandoné mi trabajo y comencé El Revés del alma. Tuve una gran suerte. Cuando la terminé todas las editoriales la querían publicar y pude, ya en mi primera novela, publicar en una de las grandes editoriales de habla hispana.

¿Qué opinas de la denominación “literatura femenina”?
El término en sí no tiene nada de malo, el punto es que es usado por algunos de forma peyorativa, para denominar una literatura de baja calidad y sentimentaloide. Pero la literatura femenina no es eso. Y lo más interesante es que tampoco es patrimonio exclusivo de las mujeres. Podríamos por ejemplo decir que la literatura femenina habla del mundo íntimo de los seres humanos, de aquello que se esconde tras las apariencias, de los fondos, de los motivos emocionales y sentimentales que mueven al mundo, y hay innumerables ejemplos de grandes escritores masculinos que escriben y han escrito sobre eso. ¿Es acaso la literatura de Tolstoi femenina por haber entrado en el mundo interior de Ana Karenina?

10 COMENTARIOS

  1. cuanto pago la tercera para poner esto? todavia me acuerdo cuando esta mujer puso en su columna de los domingos que como la habian insultado cuando se metio en contra del transito en una calle, que el mundo estaba violento. jajajajja, lo minimo era darle un par de garabatos, medio accidente que podria haber causado. aunque la historia sea ficcion, su punto de vista y juicios de valor dejan atonitos a cualquier persona.

  2. ella es seca, las preguntas son un bostezo…puros lugares comunes, podrian haberle sacado partido si hubiesen leido algo de ella por ejemplo

  3. Leí la mujer de mi vida y me gustó muchísimo y hace unos días terminé de leer el revés del alma también me gustó, creo que me compraré el último, sus novelas se leen rapidísimo son ágiles y entretenidas, si quiero leer algo más denso o complejo, obvio que hay miles de autores para ello.

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