Dar vuelta un partido

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por Mariana y punto

Hoy se terminan los Juegos Olímpicos, y uno de los momentos más emocionantes que me tocó ver fue cuando esta mañana Rusia le arrebató la final del vóleibol masculino a Brasil. Brasil venía ganando 2 sets a 0, y tuvo dos puntos de partido al final del tercero. Pero los perdió.

Tal como cuando Nicolás Massú hizo famosa la frase “nada es imposible hueón, ni una hueá”, ésos son los momentos que encuentro más lindos y emocionantes del deporte (y a veces también de la vida). Cuando no se dan por vencidos aunque tengan todo en contra. Y aunque parecía que iban a perder, terminan reviviendo y ganando.

Hoy en la mañana todos daban por ganador seguro a Brasil, pero desde ese final del tercer set Rusia empezó a crecer, hasta que ganó también los dos sets siguientes y finalmente la medalla de oro olímpica.

También lo vivieron varias veces el año pasado los de la U, y lo seguirán viviendo los jugadores y seguidores de los equipos que tienen garra y son aperrados, sin importar el deporte que sea.

Así, sufridos, han sido mis mejores momentos como espectadora y como deportista.

Es cierto que hay ciertas disciplinas menos sorpresivas (no creo que alguien haya pensado que Bolt iba a perder, por ejemplo), pero la gracia es que, incluso en esos casos, nunca se sabe. Y hay que jugar siempre como si pudieras ganar, aunque no tengas ninguna posibilidad. Y seguir alentando cuando tu equipo pierde.

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3 COMENTARIOS

  1. Tambien Rusia dio vuelta el partido en basket ante Argentina quedando cmo 40 seg. iba 2 puntos abajo en el ultimo 4to y los sovieticos lo dieron vuelta ganando 81 a 77 y se quedaron con bronce.

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