Ayudar versus involucrarse demasiado

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por Lea

Hay cosas que me hacen feliz en la vida y ayudar a un amigo en cosas como encontrar trabajo, departamento… no diré a conseguir pareja porque soy realmente pésima celestina, pero hay algo en mi que realmente goza cuando puedo influír de manera positiva en sus vidas.

Pero ese mismo espíritu tiene un lado oscuro. Uno puede ser malinterpretado y quedar como metiche o manipuladora por tanto interés o el esfuerzo que pone una en el asunto. Eso en verdad no me pasa mucho, quizás porque se deja ver que el entusiasmo lleva la intención siempre es la de ayudar.

Pero lo que realmente odio, es cuando es cuando me siento más responsable de la cuenta. Me refiero a las veces en que paso demasiado rato preocupándome y peor aún, sintiendome responsable de la decisión final de mi amiga. Me siento mal si le recomendé una pega y resulta no ser tanbacán como ella la imaginaba, si el departamento salió complicado o si el mino finalmente la hizo sufrir. Una culposa yo.

Una lata para todas las partes. Por eso he tomado la –sabia, creo– decisión de remitirme a pasar datos o contactos pero no esmerarme más de la cuenta. Como si no tuviera mis propios problemas!

21 COMENTARIOS

  1. Depende de tantas cosas. Primero, de la amiga. hay gente que toma rebien las sugerencias y otra que definitivamente no. Segundo, el tema, porque hay cosas más complicadas en las que meterse (temas sentimentales, sobre todo) y otros no tanto (todo lo demás).

    En general, yo abro la boca cuando conozco el tema, si sé de qué estoy hablando entonces sé que puedo ayudar al menos exponiendo mi experiencia con el asunto. Si no, escucho y listo. Eso también ayuda.

    Pero sí,e s difícil ayudar a las amigas o a quien sea con temas complicados y no involucrarse. Requiere práctica, dejar la embarrada y arreglarla, experiencia. Ahí estoy.

    • Si yo también creo que depende de muchas cosas… y que hay que tener la habilidad de leerlas, si no uno mete las patas o queda como intrusa.
      Yo creo que lo primero que hay que “leer” es cuanta ayuda real necesita el otro. Por ejemplo hay personas que te cuentan mucho en lo que están y sus dramas, pero en el fondo solo necesitan que las escuchen y reafirmen, no que tomen decisiones por ellas. Pero también te puedes encontrar con gente que está emocionalmente muy mal para hacerse cargo de cosas más racionales como arrendar un deparatamento después de una separación, o hacer tramites después de la muerte de un familiar. No se si me puse muy dramatica, pero lo que quiero decir es con son las circunstancias las que an a determinar cuanta ayuda uno brinde… pero asi por así uno no puede andara metiendose en temas de otro.

      • Toda la razón. Además que hay gente que no importa cuánto ni cómo les digas las cosas, si no quieren escuchar o aceptar esa ayuda, estás frita. Puedes tener la mejor de las intenciones y actuar con el mayor tino, pero si ellas no hacen el esfuerzo por ayudarse e intentar salir de los problemas, da lo mismo lo que digas o hagas.

  2. Creo que siempre es bueno acompañar y escuchar, pero nunca voy más allá de eso. Nunca hago de intermediaria, menos en enredos de pareja y sólo doy consejos a personas muy cercanas

    • (mi gato me cortó el comentario) decía que me he llevado desagradables sorpresas, así es que ya no siento culpa por no ayudar con más entusiasmo…

  3. Yo igual me considero una mujer culposa en ese aspecto, sobre todo en lo que dices de recomendar algo y que eso no resulte o no sea tan fabuloso como yo se lo conté a otra persona. Y con ayudar, le pongo toda mi alma en lo que me pidan, pero me defraudo mucho si yo después pido ayuda y no hacen lo mismo. (Y eso que odio la frase “hoy por ti y mañana por mi).
    Saludos!

  4. Por algún motivo, razón o circunstancia la gente tiende a vomitarme sus problemas y a pedirme consejos respecto a éstos. Y obvio, no es algo que me moleste, sobre todo con amigos, porque siento que es una linda muestra de confianza (acabo de interrumpir el post como media hora porque una niña de la pega me estaba contando sus dramas con el esposo xD). Ahora, hay gente a la que uno le presta oreja, le da opiniones, pero resulta que después no te sueltan más D: y te terminan contagiando su mala onda/desánimo/loquesea… me pasó con un “amigo” de U. que es ultra depre y me empezó a contar sus dramas de vida y amorosos. Al final, terminó por ser el típico wn que se tira al suelo constantemente con la idea de que uno le diga “no, si no eres una mala persona”, así que me aburrí y le hablo lo justo y necesario. Cómo tanta mala onda dando vueltas, digo yo!

    • jaja que latero tu amigo, yo conozco varios así. Me pasa lo mismo, soy una buena “escuchadora” y consejera creo, la gente siempre se me acerca de esa forma y después simplemente se acostumbra a descargarse con una, si bien tiene que ver con la poca empatía o latero que se pone el otro, también creo que es cosa de uno poner los límites o simplemente no involucrarse, cuesta pero hay que hacerlo, por la propia salud mental, es difícil si….

  5. La culpa es del asco y decirlo así no lo hace más atractivo. Podríamos compararlo con el estrés, sensaciones inevitables y que no hacen más que estropear nuestras dichas al ayudar a otros: hay que intentar eludirlas de alguna forma.

  6. Igual este es un mal típico de nosotras las mujeres. Que tenemos ese “don” de creernos salvadoras del mundo y de querer ayudar en todo. Lo malo es que después uno termina pagando los platos rotos. No hay como la experiencia para aprender y darse cuenta hasta qué punto es bueno involucrarse. Como decían en otro post, depende del tema y del nivel de cercanía de quien pide nuestra ayuda. Ahora bien, también es importante verificar que “efectivamente” soliciten nuestra ayuda, pues pasa que muchas veces nos metemos sin que nos hayan pedido nada. Como en todo, hay que esperar retroalimentación. Ver qué tal son recibidos nuestros consejos, así como también ser consciente de cuál es el rol que le corresponde a nuestro amigo, amiga, en su proceso de cambio. Es como dicen, “hay que enseñar a pescar, más que dar el pescado”, o algo así. En todo caso, repito, no hay como la experiencia para aprender.

    • Yo adoro la independencia. Creo que hacia allá se dirige toda nuestra vida. Cuando nacemos somos completamente dependientes, pero poco a poco vamos soltando la teta, aprendemos a comer por si solos, a caminar, a hablar, a controlar esfinteres, a andar en bicicleta, a separarnos de nuestros padres, a hacer nuestros propios amigos, a defendernos, a andar solos por la calle, a ser responsables, a manejar dinero, a asumir las consecuencias de nuestros actos, a vivir solos, a administrar el dinero, etc, etc.
      En fin, defiendo mi autonmía y respeto la del otro. No se trata de no ayudar o no apoyar a otro que se encuentra en problema. Pero como dice el post de arriba “HAY QUE ENSEÑAR A PESCAR”, nada peor que ayudar para sentirse impresindible, nada peor que recibir ayuda porque nos sentimos incapaces, nada peor que basar la amistad o la relación de pareja en la dependencia.

  7. me pasa que a veces me preguntan “conoces algún lugar donde hagan tal cosa?” y al final casi que termino llamando para pedir hora por esa persona, lo fome es darse cuenta de que a veces, incluso haciendo todo lo posible por ayudar, las personas no ponen nada de su parte para lograr lo que querían

  8. Trato de escuchar no mas, opinar poco y cuando es sobre romance, solo escucho.. me he dado cuenta de que la gran mayoria solo queremos que nos escuchen cuando andamos con problemas del corazon.. igual si uno se va en mala con la pareja de la amigo o amiga, ellos vuelven y uno queda pesimo..

  9. Yo trato siempre de ayudar, escuchar y dar mi opinión, siempre teniendo muy en claro que es solo eso, mi opinión.
    Pero también me pasa un poco que, si “tanto ayudas” a alguien, esperas lo mismo de vuelta y me desilusiona algo cuando no es así. Pero tampoco ando por el ojo por ojo, si no mi teoría es que el mundo se va a acabar . (!)

  10. mmm yo me he puesto cada vez más egoísta en temas de estudio y pega. Siempre andaba preocupada de compartir datos, trabajos, me ofrecía a comprar los materiales, ayudando a los demás, pero al final nadie me pagaba, se hacían los tontos y nadie te ayuda cuando tú necesitas un favor. Así que simplemente ya no me preocupo a menos que me lo pidan (nunca tan cagaa), penosamente mi visión de la gente cae cada vez más.

  11. Para mi plantear un problema es querer buscar una solución y me empelota quienes hablan por hablar, sólo para aliviarse y seguir en la misma. Una (ex)amiga se demoró ¡Siete! años en dejar al pelotudo del marido. Al final aprendí yo que era su vida y sus decisiones y sus tiempos. Claro que mientras tanto tenía a la idiota de bastón: ayúdame con el informe, háceme unas tarjetas, acompáñame a una fiesta; ¡Y cuando me negué a ir de vacaciones con ella me dejó de hablar! También aprendí a ser más cuidadosa con las amigas dependientes y aprovechadoras. No hay que permitir que nos manipulen con sus desgracias, cada uno debe ser responsable de si misma y no endosar a los demás sus problemas.

  12. Esta triste historia sucedió algunos años atrás.
    M y P, eran las mejores amigas desde pequeñas, entraron a la misma carrera en la universidad. Eran inseparables. Hasta que apareció H, este chico un poco pajaroncito, que se enamoró de P, pero P seguía pegada con J, que la había dejado para volver con su ex. M se enamoró perdidamente de H y se lo contó a su amiga, ella sabía que el estaba enamorado de ella, pero no lo dijo puesto que a ella no le importaba. Hasta que cachó que empezaba a haber onda entre H y M, se metió y paf! le arrebató el mino. No le importó la amistad ni el que su amiga quedara hecho pebre. Me preguntó como se llama eso…una mariconada o amor???…hay que ser muy cruel para hacer eso?? o estaría de verdad enamorada del tipo y nunca se dió cuenta…uds que creen? harían algo así?? Vale la pena perder una amiga por un hombre?

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