Entrevista a Noel Gallagher

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Nicolás Castro de Radio Horizonte entrevistó a Noel Gallagher en su reciente visita a Chile. A continuación todo lo que le contó.

El domingo 13 de mayo de 2012 será un día que Noel Gallagher no olvidará jamás. Físicamente, al ex guitarrista y compositor de Oasis le tocó estar en Santiago de Chile, para dar uno de los tantos conciertos con los que está promocionando su debut como solista. Sin embargo, su alma y corazón estaban a miles de kilómetros, en su natal Manchester, para vivir de lejos un momento histórico del equipo de fútbol de sus amores. Los celestes del City necesitaban ganarle al Queens Park Rangers para obtener su primer título de liga en 44 años. De hecho, la última vez que habían festejado tamaño logro, Noel tenía apenas una semana de vida.

El día, con un clima típicamente inglés, comenzó muy temprano para Gallagher. Junto al resto de la banda que lo acompaña, partieron casi al alba a un bar de la capital, para vivir casi como si estuviesen allá. Conocer un poco de su vida hacía saber que del desenlace de esta historia dependería parte importante de su estado de ánimo para el concierto de la noche y también para esta conversación. Por eso resultó inevitable partir felicitándolo y preguntándole cómo había sido vivirlo tan lejos de casa. “Pasé de la tensión en el cero a cero a felicidad en el uno a cero. Después vuelta a la tensión en el uno a uno y luego, bueno, me cuesta describir la sensación que tuve cuando nos metieron el gol y luego lo empatamos y ganamos al final. Fue muy loco”.

Fue una forma de ganar muy típica del Manchester United, sus rivales eternos.

“¡Sí! Es irónico. El partido del United ya había terminado y lo habían ganado, así que pensé que se nos había escapado de las manos. El gol de Agüero fue increíble”.

¿Todo esto cambia en algo tu ánimo y forma de subirte al escenario a tocar aquí?
“No, no. Para nada. Tengo un concierto que hacer aquí y a la gente que va a estar en el público le da lo mismo lo que pase con el Manchester City, ¿sabes? Después celebraremos, tomaremos champaña y haremos unas llamadas a Manchester, pero tengo un concierto que hacer aquí”.

Antes de pasar a lo musical, me gustaría saber qué opinas de esta tendencia de billonarios entrando al negocio del fútbol, inyectando grandes sumas de dinero a los equipos como el City.
“Durante los días oscuros del equipo, cuando estábamos en la tercera división, fueron los fanáticos los que nos mantuvieron a flote. Ellos hicieron comercialmente viable que la ciudad nos dejara tener un nuevo estadio completamente gratis, porque podíamos llenarlo. Ese estadio atrajo al jeque para comprarlo, así que lo merecemos”.

O sea que estás agradecido del jeque…
“¡Absolutamente! No habríamos llegado a ningún lado si él no hubiese llegado con todo ese dinero. Hoy en día lo necesitas, porque si no equipos como Chelsea, el Man United, Barcelona o Real Madrid nos hubieran quitado jugadores jóvenes que estaban desde antes, como Joe Hart, Vincent Kompany o Micah Richards. Gracias a Dios que alguien tuvo la visión, porque apostaron fuertemente para que el City se convirtiera en un gran equipo. Ahora toda esa inversión está dando resultados. Es fantástico”.

Después de romper el hielo con fútbol, es momento de aprovechar su buen humor para empezar a hablar de música y su estado actual. Porque, a pesar de que ya ha pisado suelo chileno otras veces, ésta es la primera que lo hace solo y con su nombre, precedido de los buenos resultados y críticas de su debut como Noel Gallagher’s High Flying Birds, lanzado el año pasado.

Noel, ésta es la cuarta vez que vienes a Chile…
“¿En serio?”, interrumpe sorprendido.

Sí: tres veces con Oasis y ahora ésta.
“¡Wow! No me había dado cuenta de eso”.

Y cada una de ellas te ha pillado en momentos y lugares muy distintos. Por ejemplo, en la primera -a fines de los ’90- vinieron como una de las bandas más grandes del mundo. Y en la última, pocos meses antes de separarse. ¿En qué estado te encontramos en ésta?
“Jajaja, es cierto. Bueno, estoy muy feliz. No conocerían mi música si no estuviese feliz con ella. Todo lo que escuchen de aquí en adelante serán cosas que me dejen 100% conforme, porque cuando estás en una banda tienes que ceder más. ¿Dónde estoy ahora? Bueno, aún cuando éste es mi debut como solista, yo lo veo como mi octavo disco, porque yo escribía prácticamente todo en Oasis. No sé, trato de no analizar tanto las cosas. Cuando sea viejo voy a tener tiempo de sentarme y mirar para atrás para ver qué ha significado todo eso. Todo lo que sé es que lo disfruto muchísimo. Me encanta salir de gira, aunque echo de menos a mis hijos y mi señora. Pero lo disfruto”.

¿Qué tan distinto es lanzar música usando tu nombre, a pesar de que todo el mundo sabe que tú eras el principal compositor de Oasis? 
“Sí, es distinto, pero hago mi mejor esfuerzo por no pensar demasiado en eso. La gente a mi alrededor me ayuda a seguir adelante. Voy a ser muy honesto contigo al decirte que lamentablemente no tengo una buena historia. Definitivamente no pienso en eso. Al momento de tocar en vivo no paro a pensar que las luces están sobre mí y lo bueno que eso es. Sólo me preocupo de las letras y de cantar las siguiente canciones”.

¿No te parece que, después de tanto tiempo, mereces la atención propia?

“No, en lo absoluto. Me importa un carajo todo eso. Soy un compositor, eso es a lo que me dedico. Y soy un compositor que ha decidido dejar la banda en la que estaba por cosas que no tienen nada que ver con la música, ¿sabes? Fueron cosas muy personales. Y no quería formar otra banda. No quería buscar otro cantante. Yo puedo cantar. Y aquí estamos”.

¿Y qué pasa con Amorphous Androgynus, tu proyecto más experimental que vas a lanzar este año?
“Bueno, eso no está ni cerca de estar terminado. De hecho, no tengo idea si alguna vez va a completarse o no”.

¿Te interesa cubrir otro terreno musical con eso? 
“No sé. La verdad es que nunca estudié música. Nadie me enseñó a tocar la guitarra, así que sólo hago lo que soy capaz de hacer, ¿sabes? La música que hago es lo que está en mi alma. Y lo que sea que eso sea, no tengo idea. No soy como Damon Albarn, que puedo hacer de todo, desde ópera hasta hip-hop y reggae. Yo no puedo hacer eso. Por eso considero que él es un artista y yo sólo soy un tipo que trata de ganarse la vida haciendo canciones. Hago melodías que hacen que la gente se emocione, y la evidencia que tengo apunta a que eso es cierto. Prefiero pensar en que es así”.

En el último tiempo has dicho que la industria musical de ahora es muy distinta a la de antes. Muchas bandas desaparecen antes de madurar por la sobreexposición de la prensa. ¿Sientes que el rock y las guitarras están a la baja?
“Así es como funciona el mundo moderno. Con la llegada de Internet, todo el mundo quiere lo nuevo, lo fresco. Todo se mueve tan rápido estos días. Las bandas rara vez sobreviven más allá de su primer disco, ¿sabes? Franz Ferdinand, por ejemplo. Todo el mundo estaba loco con su primer disco. Ahora a nadie le importa lo que hagan. El mundo se mueve rápido y los sellos tratan de mantener al día, así que no tienen ni la paciencia, ni el dinero ni las ganas de quedarse con una banda y ver su evolución. Con Oasis empezamos eso, porque nuestros dos primeros discos fueron enormes. Por eso, la gente piensa que los primeros dos discos de todos deberían ser enormes, y si no, tienes que deshacerte de ellos”.

¿Y qué tan difícil es mantenerse vigente como un artista reconocido en ese contexto?
“No es díficil”.

Te lo pregunto porque a veces pasa que se descalifica muy fácil a los nombres grandes cuando sacan un nuevo disco por esta búsqueda de la novedad. Como le pasa a U2, por ejemplo.

“Jajaja, ¿en serio les pasa eso? Jajaja. Bueno, yo no puedo hablar por todo el resto, pero a mí me importa un carajo todo eso. Si a la gente no le gusta mi disco nuevo, es fácil: voy y hago otro. Es sólo música. El problema es que la gente se toma la música demasiado en serio, ¿me entiendes?”

¿Y tú no lo haces?
“¡Sí, lo hago! Pero saco este disco, por ejemplo. Y si todas las críticas hubiesen sido muy malas, no me habría ido a la casa a pegarle a mis hijos, divorciarme de mi señora y convertirme en adicto a la heroína. A mí me gusta y punto. Me importa un carajo qué piense el resto. Si este disco no hubiese vendido nada, voy y hago otro. Es sólo música. No estamos creando alguna medicina rara o algo así. Por ejemplo al final de este tour, en noviembre, la gente me preguntará qué voy a hacer después. Y no voy a hacer nada. Me voy a sentar en mi casa, voy a fumarme unos cigarros, voy a tomar té, voy a ver fútbol y voy a mirar por la ventana. La próxima vez que haga un disco, voy a revisar todas las canciones que he escrito entre éste y el siguiente y simplemente voy a elegir las mejores. Me da lo mismo el estilo, o para dónde va o de dónde viene. O sobre el disco que realmente deba hacer o que la gente espere que haga. Sólo voy a hacer el disco que sienta correcto para mí, ¿sabes?”.

¿Entonces no te preocupa volver a hacer algo tan grande como Oasis?
“Es que eso no puedo decidirlo yo. La gente será la que decida. Yo no tengo control sobre eso. No puedo hacer que la gente compre discos, lo que me parece una lástima. Con Oasis no decidimos que “Morning Glory” o “Wonderwall” serían las canciones más grandes de los ’90; la gente lo hizo. A ti sólo te queda ser feliz con lo que haces y esperar que a la gente le guste. Y si no, que se jodan”.

¿Te ves haciendo música hasta los 70-80 años?
“La verdad es que no lo sé, no tengo un plan maestro para eso. Como te dije antes, una vez que termine esta gira, el único plan que tengo es hacer nada. No tengo ganas de volver al estudio. Tampoco tengo ganas de no volver al estudio. Quizás un día me acueste sin pensar en la música y a la mañana siguiente me despierte con ganas de grabar algo. Sólo depende de lo que sienta en el minuto. Ahora soy un artista independiente y no tengo que preocuparme de lo que ellos quieran hacer o de lo que el sello quiera que haga. Por un lado eso es muy bueno, porque puedo hacer lo que me plazca; por el otro es una maldición, porque estoy a merced de mi propia flojera. Y vaya que puedo ponerme flojo si quiero. Muy flojo”.

¿Y cómo luchas contra eso?
“¿Con ser tan flojo?”.

Claro…
Es que amo la televisión. Me encanta. También amo los cigarros y el té. No hay nada mejor que eso”.

Eres muy inglés.
“Soy demasiado inglés. Me encanta sentarme a fumar cigarros, tomar té y ver televisión. Es como vivir el sueño para mí. La música sólo se interpone en ese sueño, jajaja”.

Muchas de las bandas que vinieron justo antes de Oasis, o incluso al mismo tiempo que ustedes, han empezado a reunirse en el último tiempo para revivir sus mejores momentos. Por ejemplo los Stone Roses, Happy Mondays, Blur, Suede, Pulp, etc. ¿Qué te parece toda esta ola de reuniones?
(Larga pausa) “La verdad es que no sé. Creo que, si les entusiasma hacerlo, deben hacerlo. No creo que debería existir una regla que diga que no puedes reunirte una vez que te separaste. Sólo porque los Clash no lo hayan hecho nunca, no quiere decir que no se pueda. En realidad no lo sé. Lo mejor sería preguntarle a ellos si les emociona la idea”.

¿Y a ti te emociona poder volver a ver los Stone Roses en vivo, por ejemplo?
“¡Definitivamente! No puedo esperar para hacerlo. Aunque me gustaría pararme al otro lado del escenario con mi polera del Manchester City, para poder levantarle el dedo a Mani, jajaja”.

¿Y tú te ves haciéndolo en el futuro?
“¿Con Oasis?”.

Sí…
“No. Creo que eso no va a pasar nunca. La verdad es que no. Si cierro mis ojos y miro al futuro, no puedo ver una razón lo suficientemente buena como para que volvamos a tocar juntos”.

¿Ni siquiera que el City gane un título después de 44 años?

“Jajaja, no, ni siquiera. Creo que Beady Eye se considera la mejor banda del mundo y eso es lo que tratan de hacer. Y Liam tiene su marca de ropa y todo eso. Les deseo buena suerte”.

Desde muy chico he leído muchas entrevistas que te han hecho y me llama mucho la atención cómo has ido moderando tus dichos. ¿Se puede decir que has madurado?
(Cara de sorpresa) “Jajaja. Sí, podríamos decir que sí. Además tengo el pelo gris para probarlo”.

Pareciera como que ya no te interesa meterte en problemas.
“No, ya no. Porque en los ’90 definitivamente estaba tratando de ganarme problemas. Vaya que sí”.

Incluso hace poco apareciste en una foto muy abrazado con Damon Albarn…
“¡Sí! Pero él me parece genial y la verdad es que siempre me cayó bien. Lo que pasa es que hubo una época, en los ’90, en la que todos estábamos consumiendo drogas y los periodistas constantemente hacían preguntas idiotas, entonces todo se salió de las manos. Pero lo cierto es que soy fanático de Gorillaz. Tengo todos sus discos. Y no me importa que él no sea fanático mío, me da lo mismo. Yo amo a Gorillaz, mis hijos también. Mi hijo de cuatro años particularmente ama Plastic Beach; le encanta ese disco. Pero eventualmente creces. Y no me malinterpretes: los ’90 fueron jodidamente fantásticos. Absolutamente brillantes. Imagínate lo que era andar merodeando por Londres con la mente perdida y totalmente drogado, hablando pestes de todo el resto. Era increíble. Hasta que llega el punto en el que no lo haces más, porque no es digno que alguien viejo esté haciendo esas cosas, ¿sabes?”.

Foto: Rosario Grez
*Este post fue publicado en Horizonte.cl

10 COMENTARIOS

  1. El concierto fue notable, grandes recuerdos se vinieron a mi mente con las hermosas canciones de Noel.

    Fue una noche mágica y feliz.

  2. perdón a las fanáticas, pero qué tipo más plano y fome, hasta tontorrón lo encontré…
    Fumar y ver futbol por tv, el mejor proyecto que se le ocurre???? WTF!!!

    • Yo encuentro tierno que sea tan famoso, tenga tantas lucas y aún así le interesan cosas muy simples,que en verdad todas disfrutamos después del trabajo/universidad. A todas nos encanta llegar a la casa y no hacer niuna cuestión, ver programas cero aporte (o alguna serie, película, o lo que sea) y descansar. Me imagino que una gira debe ser agotadora y tambien queris puro llegar a tu casa a hacer nada.

    • es que ya ha hecho muchas cosas! viene de vuelta es muy famoso en gran parte del mundo y se ha realizado como músico, me gusta que valore cosas simples y disfrute lo que tiene, no creo que este mal no ser ambicioso y sentarse a tomar té y ver tele si te hace feliz.

  3. ‎”No soy como Damon Albarn, que puede hacer de todo, desde ópera hasta hip-hop y reggae. Yo no puedo hacer eso. Por eso considero que él es un artista y yo sólo soy un tipo que trata de ganarse la vida haciendo canciones “

  4. IDOLO, Noel es tan autentico, se nota que sus respuestas son re espontaneas. Lamento demasiado no haber podido ir a su concierto 🙁

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