Entrevista a María Paz González, directora del documental “Hija”

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por Andrea Lagos

Aunque el día de la madre se haya convertido en una fecha sumamente comercial, yo lo celebro igual. Viajo a Talca, donde vive mi madre para pasar un rato juntas. Esta vez llevo un documental de María Paz González, que me emocionó desde la primera vez que lo vi en el cine: Hija. Se trata de un viaje que realiza una madre y una hija buscando a dos familiares que no conocen. La madre espera reunirse con su hermana y la hija quiere ver la cara de su verdadero padre. Son 2.000 kilómetros de carretera, recorridos sobre un escarabajo. En esta road movie la hija encuentra a su padre (que le pide plata a ella) y la madre a su hermana (a la que no le dice que es su hermana). Juntas, escarban en todas las mentiras con las que fueron construyendo su identidad. Una tremenda oportunidad para celebrar el día de la madre, en el cine.

Aquí, la realizadora explica su trabajo y los detalles de la historia.

¿Qué conversaciones íntimas tuvieron después del viaje con tu madre. ¿Qué piensa ella cuando ve la historia de ustedes en la pantalla?
Conversamos de todo. Fue como destapar una olla. En general hablamos mucho con mi mamá de la vida y de la muerte. A ella la entusiasma profundamente la idea de morir. Es como lo máximo que le podría pasar. Después de la peli aparecieron otras cosas. Repasamos episodios. Detalles en torno a mi nacimiento, a sus recuerdos. A la búsqueda de su hermana. Sobretodo eso. Esa parte sigue siendo muy importante para ella y aún no está cerrada. Para mi vieja ha sido un proceso intenso verse. Un proceso lleno de emociones. Una forma de revisar súper distina a la mía. Ella siente que es esta es Mi película. La de ella seguro sería distinta. Con otras escenas. A ella le faltan piezas en su historia, pero al mismo tiempo entiende que están las piezas que yo quería y necesitaba y le hace sentido. También ha aprendido a reírse de ella misma. Se encuentra divertida y se ríe de que le digan que actúa bien, cuando su gran objetivo fue ser lo más auténtica posible. Ha sido un proceso increíble y que todavía no termina.

A pesar de lo errónea de la madre que tienes. ¿Cómo pasaste de la rabia al amor hacia ella? ¿Cómo lo lograste?
No sé si calificaría a mi madre como “erronea”. En un comienzo ese fue mi reclamo, mi punto de partida. Habría estado de acuerdo con eso tal vez hace 5 años, cuando tenía una necesidad de reivindicar una especie de verdad. Una especie de derecho de verdad. De ese algo que ella me había negado. Ahora creo que entiendo que las relaciones, la brecha entre lo que deseamos con lo que podemos hacer se mide con otras huinchas. Siento una necesidad de reivincar los matices, los lados oscuros, los miedos, las mentiras, las fantasías. En ese lado siento que está una parte super importante de nuestras verdades más profundas. Ahí fluyen los deseos profundos. Entrar en ese pantano mirándolo de otra manera ha sido fascinante, todo un descubrimiento que quiero seguir explorando en otros trabajos.

¿Quiénes debieran ver esta pelìcula?
Que la vean los que tienen dudas sobre el pasado, los que tienen demasiadas certezas, los hijos, las madres, los padres que se viraron, los que han aperrado, los que les gusta guardar secretos familiares, los metirosos, los que se quieren reír un rato, los que quieren ver paisajes lindos de Chile, los amantes de los escarabajos, los que están enojados con su vieja… Creo que esta es una película bien chilena, con un humor, con tabúes y con emociones chilenas. Siento que es una instancia para conversar de dolores profundos desde un tono ligero. Viajar con mi vieja me permitió eso. Me quedo con la sensación de que a pesar de ser una historia personal, nos ofrece una entrada universal a diversos conflictos. Que cada cual la agarre desde donde le llegue.

¿Cuánta terapia fue necesaria para re construir tu identidad real?
Cinco sesiones no más. Fui a terapia cuando entré en una trampa un poco mortal. Sentía que no podía terminar la película. Que me daba miedo enfrentar algunas escenas. Algunas tramas de la peli, sobretodo las relacionadas con la historia del padre. Pero rápidamente en la terapia empezamos a mirar lo que estaba versus lo que faltaba, y ese universo resultaba ser tan evidentemente grande y poderoso que no había mucha más vuelta que darte. Esa parte la aprendí rápido, aunque la terapia igual se dio frente al computador durante más de dos años de darme contra la computadora intentando editar la peli. Es un proceso en que seleccionas lo que está, lo que te parece, lo que te interesa decirle a otros también. Es muy extraño verte y reverte mil veces. Psycho. Pero también deja cosas profundas, aprendizajes de largo aliento.

¿Por qué crees que en Chile la figura masculina pesa menos que un paquete de cabritas? ¿Desde cuándo y cómo afecta este en la personalidad del chileno?
Es algo que como bien dice mi mamá en la peli, viene desde O’Higgins. Creo que tal vez nace de complejos profundos que tenemos como país. De no atrevernos a decir lo que nos pasa, lo que nos duele. De no aceptarnos a nosotros mismos con lo que tenemos. No sé si los hombres pesan menos que un paquete de cabritas, pero en general ante un conflicto les resulta más natural virarse. Está como asumido socialmente que es una posibilidad. En general siento que las mujeres tienen una manera diferente de asumir los complejos. Hacer frente a lo que venga en silencio y mirando para adelante. Creo que es algo de la naturaleza. Se me viene la imagen de una gallina entre asustada y enojada cubriendo a sus pollitos.

¿Qué responsabilidad tenemos las mujeres en esto?
En general las madres repiten el modelo aprendido y crían hijos bien mamones. Eso se ve. Eso es algo que atraviesa la historia y que creo que marca nuestra identidad también. Hay harta responsabilidad en la forma en que tenemos de ver al otro. Por suerte cada vez es posible hablar de más temas, de picar más fino lo que pasa al interior de la familia, de sus conflictos. Esa posibilidad de revisar, de conversar creo que nos ayuda a ir reduciendo nuestros complejos, nos ayuda a ir aceptándonos a querernos, a mirarnos cara a cara.

¿Te cambiarías apellido? ¿Cuál?
Jamás! Orgullosísima de ser González de ninguna parte.
Somos los más populares de Chile además! Eso tiene mucha identidad.

Hija está en cartelera en los cines Cine Pavillion de Gran Avenida, Movieland Florida Center y La Dehesa, el Cine BF Huérfanos, el Cine Arte Alameda y algunas salas de Valparaíso y La Serena.

9 COMENTARIOS

  1. “Ahora creo que entiendo que las relaciones, la brecha entre lo que deseamos con lo que podemos hacer se mide con otras huinchas. Siento una necesidad de reivincar los matices, los lados oscuros, los miedos, las mentiras, las fantasías. En ese lado siento que está una parte super importante de nuestras verdades más profundas. Ahí fluyen los deseos profundos.”
    Precioso esto que dice. No hacemos más que aspirar en nuestras relaciones (de pareja, con los padres, los amigos, etc.) a un ideal engañoso cuando deberíamos hacer lo contrario; indagar en lo particular, reivindicar lo subjetivo y crear algo a partir de ahí, un espacio donde sentirnos cómodos.

  2. Muy bueno el documental. Y tambien la entrevista, definitivamente es una oportunidad de madres e hijas a acercarse y resolver conflictos. Personalmente me senti identificada con la historia y me ayudo a mi y mi madre a conversar temas pendientes.
    Imperdible

  3. tengo ene ganas de verla, pero creo que en la distribución dejaron en el aire todo el segmento providencia, ñuñoa, la reina, vitacura, que supongo es un segmento ampliamente cinéfilo… en la práctica, tener que ir al cine Alameda (que no tiene estacionamiento) o pegarse el pique a la Dehesa (que ni sé donde está ese cine) me resulta super a trasmano… buuuuuu

    • Marcela, gracias por tu comentario. Lamentablemente no lo dejamos en el aire, nos hubiera encantado poder contar con salas en Providencia, La Reina y Ñuñoa, el tema es que tanto Cinemark como Hoyts no la quisieron.

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