La música en vivo, la vida

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por Eleonora Aldea

No vengo a hablar de Lollapalooza, o de las bandas, o de la gente que va a Lollapalooza o de la gente que va a los conciertos de las bandas y cómo se comportan. Vengo a compartir una experiencia personal increíble que se repite cada vez que veo en vivo a una banda que me gusta mucho; una experiencia que es tan bella como inexplicable, y que como casi todas las cosas bellas, se termina demasiado rápido y queda dando vueltas para siempre.

El domingo pasado estuve en Lollapalooza trabajando como fotógrafa, sin embargo para este concierto sabía que tenía que dejar la cámara de lado, vaciar mis bolsillos, y tomarme el pelo muy apretado. Que iba a bailar, saltar y cantar y que para eso necesitaba las manos libres y el cuerpo liviano. Escucho a Friendly Fires desde su primer disco el año 2008, y desde ese momento había querido verlos en vivo, así que cuando supe que venían a Chile, supe que tenía que estar ahí… en primera fila. Así que llegué más de media hora antes, y me quedé ahí en primera fila, hablando con las que se sabían las canciones como yo, y las que aún no podían creerlo, como yo. Y cuando salió al escenario Ed Macfarlane y compañía, puntuales a las 14:30 hrs, no pude hacer nada más que gritar, y gritar.

Fue una hora completa gritando, cantando las canciones que millones de veces había escuchado sentada en la micro, haciendo mi cama, terminando trabajos en la madrugada, junto a muchas personas que chocaban conmigo y cantaban conmigo y bailaban conmigo. Porque eso es lo que pasa cuando vas a ver una banda que amas, estás ahí con miles de personas y tienen todas algo en común: ellos también escucharon esas canciones haciendo sus vidas, todas tan distintas, también se saben las letras y las usaron para decir cosas que no saben cómo decir de otra forma… ellos también aman a la banda, y por ese momento cortito e intenso, la banda también nos ama a nosotros, porque les cantamos a ellos, porque los apuntamos con nuestras manos en alto.

“As I hear your voice, it sets my heart on fire” dicen en “Blue Cassette“, la segunda canción que tocaron y representa exactamente lo que sentí durante todo el concierto, el corazón en fuego de escucharlos ahí, de verlos bailar conmigo, para mí, y cuando sonó “Paris” y la cosa ya se acababa no pude evitar llorar. Sé que suena exagerado y si no me entienden, está bien. Es música bailable y llorar suena ridículo, pero cuando mi hijo era pequeño yo le cantaba que algún día viviríamos en París, que se lo prometía, que estaba en eso. ¿Cómo no iba a llorar acordándome de eso, ahí con el tipo cantando a 10 metros mío?

La música no tiene sentido si no se vive, es divertida si sólo se escucha, pero cuando va unida a la vida, cuando no puede despegarse de la memoria, ahí realmente ocurre una magia extraña que tiene su clímax cuando la cosa es en vivo, y por lo mismo no me importan tanto los detalles con los que podemos analizar el festival, yo agradezco el haber podido vivir ese momento, y agradezco la posibilidad de vivir muchos muchos más.

23 COMENTARIOS

  1. Completa y absolutamente de acuerdo, cuando la música se vive, es parte de tu vida….me grafica completamente este relato…

  2. Algo que siempre me emociona hasta las lágrimas es asistir a conciertos de música clásica. Muy conmovedor, para quién nunca ha ido lo recomiendo totalmente. Generalmente las entradas al Municipal van desde los $2.000.

  3. siempre me pasa cuando voy a conciertos y despues algun amigo que no fue me pregunta “con que canción empezaron” o “con cual terminaron” , y no me acuerdo de nada, tengo q revisar youtube para ver las cosas como fueron, o finalmente VER el escenario ( cosa que nunca pasa por q siempre qedo muy atras) . es muy extraño ese momento del concierto por que como con la adrenalina despues no recuerdo nada, lo que mas atesoro es eso de cantar las canciones con un monton de gente que no conozco pero que sienten lo mismo que yo con esas canciones

  4. cuando se te ponen los pelos de puntas mientras cantas y estan ellos ahi delante, es la rajaaaaaaaaaaaaaaa!!!! de verdad uno vibra entera

  5. Me encanto el post 🙂 aun no he tenido la oportunidad de ir a un concierto, pero debe ser una de las mejores experiencias de la vida. Y es que al final la musica es un fiel compañero, y entiendo tu emocion de cuando termina el concierto. Ademas me gusto mucho como estaba redactado. Saludos zancadinas! 🙂

  6. Es exactamente mi punto de vista *.* la música me mueve, me motiva es algo grande en mi vida, como dices tu. Escuchamos bandas mientras vivimos momentos especiales o rutinarios y para mi no es cualquier cosa, también lloró en los conciertos cuando sé que están en la última canción o penúltima dependiendo, adoró ser una fanática por grupos musicales, he vivido experiencias inolvidables y espero algún día contarle a mis hijos.
    Ojalá todos vivieran la experiencia de ser fan de algo (pero en serio, no ser poser me refiero a the real fan)
    amo los post de zancada 🙂 Saludos a todos

  7. te entiendo tanto! te juro a mi también me gusta muchísimo friendly fires y cuando supe que estarían fue unos de los motivos de decidirme a ir. Fue la banda que más disfruté, cada canción tiene algo especial y también estuve al borde de las lágrimas varias veces, pese a lo bailable y alegres que son la mayoría de los temas. Es bacán tener la suerte de haber crecido respetando la música en sí, conozco gente que llama música a Prince Royce o cosas por el estilo, me da casi pena porque llego a pensar que nunca sentirán algo como esto <3. ( y no es por discriminar a la música cebolla-bachata flaite o lo que sea, cada cual con sus gustos xD)

  8. Una de las mejores cosas de la vida es ir a conciertos, sobretodo si son de grupos que has esperado años que vengan. La emoción es indescriptible, tal como lo explica el post de Eleonora. Los días anteriores al día X, pensarlo y emocionarte…esa sensación de adrenalina y emoción que pasa cuando se apagan las luces, todo el mundo grita, se te pone la piel de gallina y la garganta se rasga gritando, suenan los primeros acordes y no sabes si reir o llorar de emoción es impagable.

    Para mi también fue así con Friendly Fires el domingo, y me ha pasado con otros grupos también…y también con esa canción morí! Me trae muy lindos recuerdos <3

  9. De vez en cuando me pasa desde el otro lado. Desde el escenario. He tenido la fortuna de cantar varias veces con públicos de distinta magnitud (desde 50 personas a la Quinta Vergara casi completa). Las últimas veces fué un sinfonico y era vibrar cada vez. Me cuesta ser “profesional” y no emocinarme, no vibrar con la orquesta. No sé bien como decirlo. Es demasiado potente. Siento que podria quedarme por siempre ahí y elevarme un poco en cada acorde. Al cantar hay entrega, alegria, concentración, muchas cosas juntas, pero cuando vienen los aplausos me sorprendo y me da un poco de verguenza, siempre me pasa.

  10. maravilloso aporte de tu experiencia de vida. Exquisito leer a alguien que viva la música de esta manera. De la manera en que la vivo yo también. Que viva la música y la capacidad humana de disfrutar y emocionarse con las cosas sencillas de la vida.

  11. Te entiendo absolutamente. Recuerdo cuando fui al concierto de Radiohead, que estuve en trance como una semana, fue cuático lo que sentí, no lo podría explicar. Con cada banda me pasan cosas distintas, pero siempre hay emoción y felicidad. Realmente sin música la vida no tiene el mismo saborcito.

  12. Me senti mega identificada con tu texto y de verdad siento una pena enorme por la gente que no ha sido capaz de vivir esa sensacion

  13. Es una experiencia que no se olvida. He ido a muchos conciertos, y siempre en los más increíbles se me hace un tremendo nudo en la garganta, o sencillamente lloro a mares. Me pasa que alucino al darme cuenta de que esa persona, que está ahi al frente haciendo su trabajo, ha cambiado mi vida de alguna forma, me ha acompañado y a la gente que me rodea.
    A los Friendly Fires los habia escuchado poco, no los conocía mucho, pero fue uno de mis shows favoritos de Lollapalooza, de hecho lo que más me gustó el segundo día. Y mi pololo me dedicaba Paris, me abrazaba y me cantaba al oído lo mismo que tú a tu hija… bailé, me reí y salté. Me enamore de Friendly Fires!!

  14. si me paso muy parecido, también los cache desde el disco pasado y siempre me imaginaba el día, casi cliché, que estuviera bailando sus canciones en vivo viendo sus caras…..
    y no fui al lollapalooza pero fui al Amanda y fue de verdad increíble, me sentia en un show demasiado vip donde no tube que pelear por espacio (ideal par ami porque soy muy baja) y pude bailar y canta rmirandolos al estilo mas groupie y puta que me hicieron felices!!!

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