Comida y vida social

141


por Paty Leiva en Cocaví Horizonte*

“Cuándo nos juntamos a comer?” “Vamos por un cafecito?” “Traiganse algo para picar…” Compartir los alimentos debe ser uno de los más antiguos hábitos de la vida gregaria.

Cocinar y conversar. Eso es lo mejor, cuando el anfitrión tiene invitados y espacio disponible, o mejor aún, una cocina abierta –las cocinas americanas son un sueño–. Porque hay una gran diferencia entre encerrase en cuatro paredes a trabajar friendo y amasando apurada para servir al resto; a hacer lo mismo pero tomando y charlando con los mismos comensales que convidaste. No importa que no te ayuden –hay mucha gente a la que le carga que le metan mano a su preparación–, lo importante es la compañía.

Comidas de negocios. Compartir un almuerzo ayuda a romper el hielo como nada. Primero, porque no se puede escapar de un minuto a otro, es decir, en una renión uno puede amenazar o simplemente decir “lo siento, me tengo que ir porque tengo otra reunión en 15 minutos” y chao se acabó, pero dejar un almuerzo a medias es impensado. Entonces, como hay que tomarse su tiempo, igual hay que rellenar en algún momento, ya que salir a comer implica esperar –poco o mucho pero siempre hay que esperar–, por lo menos a que te tomen la orden y que te la traigan lista. Por lo mismo se traspasa una barrera de confianza y en algunos casos se puede llegar a descubrir a una persona y lograr una cercanía con impensado alcance.

Comer sin comer. Lo que es terrible es cuando uno participa pero no puede compartir lo que se come o se bebe. Por ejemplo, en el tiempo en que tuve problemas al colon y el viadil era mi copiloto, asistía a todas las reuniones de mi ex oficina, y como no tomaba alcohol, a la cuarta ronda de copete, los encontraba lateros y borrachos a todos. Yo era la única de los presentes que era real testigo de la mutación que iban sufriendo con el paso de las horas y los tragos. Me ponía mal genio y me aburría (no se si por intolerancia o por envidia). Seguro que si eso pasara ahora me daría lo mismo y me pondría a sacar fotos en la mesa y a twittear (otros vicios igual de útiles para combatir la ansiedad).

Pero lo peor fue cuando ad portas del ansiado baby shower de mi segundo embarazo, me diagnosticaron diabetes gestacional, y mientras mis amigas se deleitaban con todo tipo de quequitos, postres, panes y una larga lista de exquisiteses que habían preparado en mi honor, yo tuve que comer atún con espinaca llevados por mi misma en un tupper. Me deprimí demasiado, porque fue justo al comienzo de mi dieta, cuando seguía al pie de la letra las sugerencias básicas y la minuta de ejemplo que te sugieren para partir, por eso fue tan difícil, porque después me volví una ninja de la suma de hidratos de carbono y aunque logré bajar varios kilos de peso durante aún embarazada, al final ya no me mataba de hambre porque lograba hacer mejores combinaciones con la misma cantidad de calorías.

¿Qué haríamos si la comida no formara parte de nuestras reuniones sociales? ¿Qué mejor pretexto usaríamos para acompañar nuestras largas conversaciones con amigos?

*Todos los viernes estamos en @cocavihorizonte con Ina Groovie y Virginia Demaría, Cocaví se transmite de lunes a viernes de 1:30 a 2:30 pm en el 103.3, Radio Horizonte

21 COMENTARIOS

  1. Para mi comer es un placer, si yo NO cocino, más aún, en general me gusta cocinar COMIDA para mi y mi novio, y cosas dulces para los amigos (aunque no las como mucho, prefiero lo salado)
    Creo que la hora de comer es como un rito que viene de la prehistoria y le doy la importancia que merece: sentarse a comer en familia es una de las mejores cosas que recuerdo de mi infancia (sureña) y trato de mantener ahora en la capital y ojalá de continuarla a futuro con mis hijos.

    En la oficina soy feliz, porque la jefa dio la idea de hacer “desayunos” semana por medio con todo el equipo TODOS, somos 12 personas y nos vamos turnando, viernes por medio uno o dos de nosotros preparamos un desayuno power para todo el equipo, lo que genera un ambiente laboral súper positivo porque nos vamos conociendo los nos a los otros y tratamos de hablar de todo menos de pega. es genial. a la hora de almuerzo también comemos todos juntos en la sala de reuniones (que hace siempre de comedor) viendo las noticias y conversando, es súper agradable.

    Saludos.

    • Que buena onda tu jefa! la última que yo tuve por 6 años era del terror, cada vez que veía que estábamos en grupo creía que era para planear algo contra ella (ni que fuera tan importante).

  2. Yo recién estoy pasando de las “reuniones sociales” donde se comen choripanes y papas fritas con mayonesa (y chela), a picoteos más elaborados (y vino o cóctel) Y la verdad es que me encanta. Cuando somos los anfitriones con mi pololo, me encanta ir al súper y llenar el carro de cosas ricas. En ese sentido, me encanta la comida social, porque uno le pone empeño en que quede bien, o agradece cuando el otro se preocupó.

    Pero en el caso de la pega, la verdad es que prefiero comer sola. Sé que la estoy embarrando, porque es la forma de generar lazos con los compañeros de trabajo (y quizás buenas influencias), pero me siento muy incómoda. Soy la única mujer en la oficina y más encima estoy en la práctica, entonces son todos mucho mayores que yo. Siento que no tengo mucho tema de conversación con ellos o que voy a hacer que se cohiban o limiten con ciertos temas que probablemente hablarían en mi ausencia. Así que parto al comedor unos 20 minutitos antes y me ahorro la sensación de inmocodidad.

    • Creo que deberías intentalo igual, te sirve para conocer el mundo de los hombres xD , yo estuve con 12 hombres en una oficina, (en promedio 7 por día a la hora de almuerzo) y la verdad no es cosa que uff que disfrutaba hablar con ellos pero creo que fue una buena experiencia para amar aun mas a mi novio al ver como son los otros xD jajajaja, no pero hablando en serio, no creo que sea bueno que te aísles, no hay para que ser amigui de todos pero por lo menos hacer presencia.

    • Haha te estás perdiendo toda la diversión!! Es super entrete almorzar con hombres, a mi por mi trabajo me toca siempre almorzar con distintos hombres y que ni conozco pero es entretenido. Y cuando recién empecé a trabajar me tocó en una oficina con casi puros hombres y sabes que cuando te conocen y saben que estás empezando son super solidarios y buena onda. A mi me sacaban hasta las fotocopias hahaha. Así que aprovecha porque te estás perdiendo de harto.

    • te entiendo demasiado, me pasaba lo mismo en mis primeras pegas/prácticas. Me escapaba a una plaza a la hora de almuerzo para no andar ahí incómoda.
      Pero creo que eso pasa al principio, cuando uno está recien entrando al mundo laboral, ahora no me hago atado y almuerzo en la oficina, o salgo a almorzar afuera. Uno va creciendo y teniendo más tema en común con el resto del grupo, así que no te preocupes!

  3. Ah que es entretenido juntarse a con las amiguis a almorzar y ponerse al día con todo. En mi depto siempre que tengo tiempo cocino algo rico e invito a mis amigos a cenar o tomar once, es super entrete. Y cuando estoy en Chillán también hago siempre algo rico e invito a mi abuelita que ya la tengo mal enseñada porque dice que no va si no le cocino algo haha.

    Ay y también me pasa que cuando cocino no me gusta mucho que se metan, pero igual siempre depende de lo que esté cocinando. Si hago galletas no puede nadie comerse ninguna hasta que estén todas listas y las tenga todas contabilizadas haha, no se por qué pero es mi maña.

    • que tierno eso de tu abuelita! porque generalmente la historia es al reves, igual cuando yo estoy con ella trato de ayudarla lo mas posible en la cocina, ademas asi puedo aprender, de sus recetas y de sus historias de vida, porque siempre tiene algo nuevo que contar.

  4. Me encanta cocinar…! me gusta invitar gente y preparar cosas ricas aunque soy más bien dulcera. Mi familia es sureña por lo tanto bien aclanados y buenos para comer, cada vez que nos juntamos todo gira en torno a la comida, estamos terminando de almorzar y ya estamos pensando en que vamos a preparar para la once.
    A mi marido y las niñas los he mal acostumbrado, siempre me preguntan qué haré de rico, de hecho mi hija mayor me preguntó hace poco así que haré sopaipillas…! (ah! y las hago con los moldes de galletas, quedan lindas…)
    Cuando invitamos amigos es fijo que es para hacer un asadito rico, pero con las mujeres nos ponemos de acuerdo y cada una prepara y lleva algo rico (ensaladas y picoteo ) entonces nos dedicamos solo a comer y conversar.

  5. cada vez que mi mama tiene una comida importante en mi casa se pone histerica, por la comida por la casa por todo.

    Es tan gracioso, hace todo respirando por la boca , histerica,, !!!!

  6. Oigan antes q todo, hay un error con la página, no se ven todos los comentarios cuando me meto a los temas. En este por ej no veo ninguno y dice q hay 10, y me metí de varios navegadores, borré el caché y se sigue viendo igual, OJO.
    Respecto al tema, me ENCANTA juntarme a comer, diría que es lo que más me gusta hacer para relajarme, lejos. Aparte soy seca para comer y para hablar así que la hago de oro jaja, me gusta más que tomar o bailar incluso.
    Así que soy feliz con un picoteo, si es banquete mejor jaja, y su bueena y extendida conversa. Ya si tiene juego de salón, es el mejor día de mi vida jaja.
    PD: me encantó el post salvo el “ponerse a twittear”, ajajaa te me caíste ahí, noooo po que latero. Si el carrete está fome porque estoy sobrio me voy mejor o no?? me ponen idiota las personas que twittean en los carretes, lo siento.

    • A mí me ponen idiotas los que twittear cuando están acompañados, sea donde sea, sobretodo cuando uno les habla y ellos mueven la cabeza pero ni te pescan, y juran que uno les compra que prestan atención. Por eso no tengo smartphone.

      • Pero para eso no es tener o no smartphone! Sino que tener modales y respeto por el otro!!!

        Yo tngo smartphone y a lo mas tomo fotos… Y no me gusta usarlo cuando estoy con alguien mas…

        • jajajaja sí es verdad, pero la tecnología y yo a ese nivel no funcionamos, las pantallas touch me estresan junto con tanta función

  7. Comer es un placer y si le sumamos hacerlo con la familia y amigos, mucho mejor, porque para mí implica risas, conversaciones y más. Yo al menos no concibo una junta a pasarlo bien sin que haya algo rico.

    Me gusta tanto comer que cuando no me siento cómoda o estoy con gente que no me interesa prefiero ni comer.

  8. Comer es lo máximo y cocinar es aun mejor, yo soy la típica anfitriona que prepara todo y es feliz haciéndolo. Me encantan las reuniones sociales en torno a la comida, y por eso ahora que debo moderarme sufriré.
    Saludos

    ps: que lindo el lugar que aparece en la fotografía.

Dejar una respuesta