La experiencia de escuchar y ver a Antony and the Johnsons

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por Petit Manzana*

Hace unos meses una amiga me comentó que Antony and the Johnsons se presentaría en enero en el Radio City Music Hall en Nueva York. La verdad es que la banda no me sonaba nada, pero sí sabía que la voz era la misma de la pegajosa “Blind” de Hercules and Love Affair y eso me llamó mucho la atención.

Comencé a escucharlo y la verdad es que me encantó de principio a fin. Debo decir que no me considero para nada entendido en música, y mi gusto es muy básico, siempre orientado a música que me provoca algo o me conmueve en algún sentido. Y ese es el caso de Antony and the Johnsons.

Primero por la particular voz de Antony Hegarty, compositor y pianista, que conmueve con su fuerza, pero al mismo tiempo delicadeza, para cantar sobre sus anhelos de alcanzar la femineidad como transgénero o sobre el amor, descrito por él mismo como un amor átipico en dramáticas historias que cuenta en sus letras.

Pero no es tan sólo su voz, sino además todo el conjunto de intrumentos los que ayudan a la creación de una atmósfera de absoluto “peak emocional”. Un estado sólo comparable a cuando vivimos una gran pena, o una gran alegría, o cuando en una película o historia los personajes que queremos entrañablemente al fin estarán juntos, o cuando el final no es feliz.

El concierto tenía todo para ser una experiencia memorable y así lo fue. Organizado por el MoMa y producido en colaboración con el artista Chris Levine, el diseño de iluminación de Paul Normandale, y el diseño de la escenografía de Carl Robertshaw todos trabajando de nuevo junto a Antony como continuación de “The Crying Light” en el Manchester Opera House. 

Esta vez presentaron una muy sencilla obra que simulaba una especie de cristales que colgaban y que se fueron descubriendo a medida que el concierto avanzaba. Todo acompañado con una acertiva iluminación que al principio se proyectaba en un fondo oscuro, para luego terminar en blanco creando monocromia con la preciosa túnica de Antony, diseñada por Alexa Adams de Ohne Titel.
Una oda a la simpleza que mantuvo a la audiencia commovida la hora y media de canciones como “You are my sister”, “For today I am a boy” y el clímax de la noche “I’m in love with a dead boy”. El momento divertido de la noche fue el cover de “Crazy in love” de Beyoncé, cantado por Antony con algunos mini pasos de baile, acompañado de la sinfónica.

En resumen: una experiencia de esas que te dejan medio emo pero con una rica sensación de absoluta conexión con las emociones. Para hacerse una idea, este video de “I’m in love with a dead boy” de una presentación anterior.

Y la entrevista del Director de MoMa PS1 Klaus Biesenbach y Antony sobre la inspiración del concierto:

Foto: Clive Osborne

*zancudo invitado

12 COMENTARIOS

  1. son buenisimos, son pare regular de mi soundtrack hace unos 5 años al menos, pero nunca supe de nadie que los conociera…asi que era un placer personal practicamente

  2. Según mi ex, que lo vio en el Primavera Sound en barcelona (mayo 2005), se paran los pelos al escuchar su voz… es magnético. Que lata haber tenido la oportunidad de ir y no haberlo hecho :S gila yo!

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