Trucos para hacer los zapatos más cómodos

Publicado el Viernes 13 de enero de 2012 | 111 comentarios | Archivado en : BIENESTAR, MODA


por Mariana y punto

No sólo los zapatos nuevos significan heridas seguras y parches curitas que hay que andar trayendo en el bolso; a mí también me pasa al principio de cualquier temporada que tengo que readaptarme incluso a los zapatos que tengo desde hace años. Y hay otras veces en las que definitivamente el calzado no es perfecto (demasiado chico o grande y nunca se adaptó) y hay que acomodarlo.

Los siguientes son los datos a los que recurro en las distintas circunstancias en las que un zapato me incomoda:

-Plantilla blandita: puede servir para un zapato suelto (una plantilla normal lo achica más o menos un número), cuando la suela o la plantilla del zapato mismo es muy dura y una pretende usarlos para caminar harto sin terminar con ampollas en la planta del pie. También hay de estas plantillas blanditas pero sólo para ciertas zonas del pie, como los talones. Todas vienen con adhesivo que se pega al zapato.

-Mini tobilleras: no se llaman oficialmente así, pero son pequeñas y de gamuza y se pegan en la parte de atrás del zapato, en la parte baja del tendón de Aquiles. Con eso se supone que se evitan las heridas de esa zona, pero más que nada es lo mejor que encontré para achicar un número a unos zapatos deliberadamente grandes (pero bellos) que me compré. Y cuestan como luca.

-Compeed: este es el mejor producto que he usado para evitar heridas con el roce de zapatos nuevos, pero lo malo es que sólo lo encontré en España y no sé si acá exista algo similar. Se trata de una barrita (como desodorante, pero más cremosa) que te aplicas en las zonas donde sabes que se te harían heridas, y se hace una especie de capa que te protege. Me sonó mula cuando me lo vendieron, pero funciona. Quizás el efecto debe ser parecido al que se supone que se logra al frotar una vela a los bordes del zapato.

-Diario mojado: esto es una alternativa a llevar los zapatos a la horma, porque sirve para agrandar zapatos de cuero que queden chicos. Se les pone diario mojado bien apretado adentro, y en un día se alcanzan a estirar un poco.

En el post sobre acostumbrarse a los tacos, Monita del Monte comentaba que en la parte de adelante hacía una especie de almohadita con un protector diario cortado por la mitad… tienen más datos de ese tipo? O a qué recurren ustedes para evitar las heridas e incomodidades de algunos zapatos?

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