Goldfrapp en Chile

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por Paty Leiva, foto: Rodrigo Ferrari

El concierto de Goldfrapp en La Cúpula estuvo redondito. En ningún momento sentí que estábamos esperando que pasara algo, que tocaran algo mejor, nada de eso. Tocaron canción tras canción con apenas una pausa casi al final. Todas hipnóticas, con muchas reminiscencias al entrañable pop de los 80s con sus característicos sintetizadores acompañados en ocasiones hasta por un violín eléctrico en manos de la multifacética y talentosa banda.

Alison Goldfrapp llenó el espacio. Con patas brillantes y una capa de cintas colgantes que me hacía pensar en cualquier momento se convertía cisne negro y salía volando. Un ventilador estaba encargado de manetener su look. Ese look al que nos tiene acostumbrados en fotos y portadas de discos, pero esta vez lo podíamos apreciar en vivo, de manera constante, perfecta, como un photoshopeo en vivo. Cuando la veo me acuerdo de Siouxy. Mi amiga Paloma piensa en Twiggy y mi amiga Fran en Róisín Murphy (Moloko). Como sea, la mujer tiene estilo, de eso no hay duda. A sus 45 años no puede ser más mina, una verdadera visión.

Según la Tercera en la Cúpula había mil personas. Ese mismo día tocaba Interpol en el Caupolicán así que el público se dividió. Y sobre eso, qué onda? Cuales son las posibilidades de que dos bandas extranjeras coincidan el mismo día y a la misma hora en un día de semana en Santiago de Chile? Fomísimo lo encuentro, porque seguramente muchos de los que fueron a ver a uno habrían ido también a ver al otro.

6 COMENTARIOS

  1. Estuvo buenísimo!!! Cuando tocaron train fue demasiado genial!!! y black cherry fue tan íntima. Además, en el público se notaba que habían muchos fanáticos… fue ultra cool =)

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