Las novelas de Flannery O’connor

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por Cristóbal Carrasco*

Podría, a esta hora, a cualquier hora, estar tirada en su cama, o mirando a sus pavos reales desde su ventana. Podría haber estado escribiendo, pero no más que eso, porque Flannery O’connor, probablemente la mejor escritora estadounidense, hizo mucho para haber vivido tan poco (murió a los 39 años y postrada), pero, por instantes, nos parece que la tranquilidad de su vida reinó más en ella que en su obra.

Me explico: Flannery O’connor nació en el sur de los Estados Unidos pre-guerra. Estudió literatura creativa en Columbia y volvió a su tierra natal afectada por el lupus. En ese tiempo, y hasta su muerte, escribió cuatro libros de ficción, además de apuntar ensayos y dedicarse fervientemente a reseñar libros católicos. Eso es importante: Flannery era católica, era tan católica que hizo de esa fe intrincados laberintos morales, donde la violencia, la redención y la muerte siempre están presentes.

Hace unos años, la editorial Lumen se había arriesgado a traducir nuevamente los Cuentos Completos de O’Connor, que habían sido publicados póstumamente y que habían ganado el National Book Award en 1972. Y digo riesgo, porque el estilo de O’Connor, tan arraigado en el acento y habla sureño, obligaba a un tratamiento difícil de traducción. Y el riesgo vuelve a darse esta vez, pues la editorial Lumen traduce ahora sus dos novelas (Sangre Sabia y Los violentos lo arrebatan), y las une en un mismo libro que acaba de llegar a nuestras librerías.

Y en esas novelas, como decía Alan Pauls hace un par de semanas, puede observarse la misma fuerza, ese mismo matorral de tensiones morales que subyacen en sus celebrados cuentos. Dice Pauls que «El mundo religioso de Sangre sabia y Los violentos lo arrebatan es un mundo extraño, a la vez arcaico y anticipatorio, tribal y post religioso. Todo sucede a la intemperie, en un espacio público que ya no se distingue de un teatro de freaks-hows a escala pueblerina». y esa intensidad con la que Flannery plasma sus obsesiones, la hace quizás más adecuada para representar esa frase que la otra gran cuentista norteamericana sureña, Carson Mccullers, dijo sobre sí misma «Yo tengo más que decir que Hemingway, y Dios sabe que lo he dicho mejor que Faulkner».

*zancudo invitado

6 COMENTARIOS

  1. Puro american gothic, es una de las grandes cuentistas estadounidenses, al lado de Eudora Welty, Katherine Anne Porter y Carson McCullers. Qué bueno que ahora es más fácil conseguir sus libros y que se animaron a traducir lo que estaba inédito en español. 🙂 Habrá que leerlos!

  2. Muy bueno el post.
    Las novelas y los cuentos de Flannery O’Connor son muy recomendables.
    Lumen ha editado y publicado. La traducción es de Celia Filipetto.

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