Ch.ACO 2011 y el rol de las ferias de arte

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por Mariana y punto

Después de haber ido ayer a Ch.ACO, nuestra primera conclusión general con la amiga con la que fuimos fue que efectivamente esto se trata de una feria: un evento para que, tal como lo es la Feria del Libro en literatura, las galerías puedan darse a conocer y sobre todo vender. Eso hace que la feria como un todo carezca de concepto, y que las galerías no sean particularmente jugadas con los espacios (aunque me pareció que en la versión del año pasado lo fueron bastante más) ni con los formatos de las obras, y que el arte que se muestra ahí no se vea especialmente novedoso.

Si bien haber hecho Ch.ACO en Estación Mapocho me parece un gran avance, el desgano de stands como el Loewenthal Arte Contemporáneo (donde las obras no indicaban de qué artista eran y preguntárselo a la niña que atendía te hacía sentir como Julia Roberts en Mujer Bonita) poco aporta a que podamos aprender más sobre arte contemporáneo.

Eso pensaba hasta escuchar a Iria Candela, quien comentaba que le había sorprendido que a la feria Ch.ACO asiste mucho más público no entendido en arte que a la mayoría de las ferias internacionales, y que ésas sí están más evidentemente enfocadas en compra y venta de arte y son en todo sentido más inaccesibles.

A falta de eventos no comerciales como el proyecto de la Trienal de Chile de 2009, Ch.ACO es una de las pocas instancias (o la única) donde cualquier persona puede ver en un solo lugar qué está pasando en el mundo del arte en Chile, y pensando en eso uno puede aburrirse, comprar o simplemente disfrutar. Y lo que sigue es una selección de lo que más y bien personalmente disfruté:

• Siempre es una alegría ver algo de la Plop! Galería, y el stand que compartían junto a La Nueva Gráfica Chilena era justamente uno de los más sencillos pero alegres y con personalidad.

• La galería D21 era una de las pocas que entregaba información sobre los artistas que ahí exponían; así pude saber más sobre las fotografías de los Anti-monumentos de Oswaldo Ruiz y la carga y significado que da a las fotografías de espacios públicos desiertos en la noche e iluminados con un solitario foco.

• El Espacio XS con las obras de Paula Dittborn (plasticina sobre madera) y de Carlos Zúñiga (la cámara Canon dibujada en base a tachar partes de hojas de una guía teléfonica) fue de los que automática y naturalmente me encontré atractivos.

• Las fotos en Studio 488 también fueron de lo primero que me llamó la atención, y me encantó el simple detalle de que los nombres de los artistas estuvieran escritos con plumón a mano en la pared.

• Lotty Rosenfeld sigue siendo una de las más destacadas artistas nacionales, lo que demuestra en las fotografías expuestas en la galería Isabel Aninat, donde deja registro de una intervención urbana que con simplemente pegar una franja perpendicular a las líneas de la calle genera un cambio significativo.

Hoy martes 13 de septiembre es el último día de la feria Ch.ACO 2011; en Estación Mapocho (metro Cal y Canto) entre las 13 y las 21 horas. La entrada cuesta 5 mil pesos general, 2.500 estudiantes y tercera edad, 2×1 para Club La Tercera y tarjeta Corpbanca.

13 COMENTARIOS

  1. Este fin de semana fui a Ch.ACO y estoy de acuerdo con Mariana y punto, es una muy buena oportunidad para ver en qué están las galerias y muchos artistas chilenos, pero aunque hubo obras que de verdad me gustaron no me animé a preguntar precios ni nada… me dió la impresión que para mucha gente Ch.ACO es una exposición más que “una feria” a ver si después me animo a ir a las galerias que me gustaron

  2. Yo trabajé el viernes en Ch.ACO en el stand de Color Animal haciendo clases, y aproveché de recorrer en mis ratos libres. La verdad es que no entiendo para qué llevaron la feria a la Estación Mapocho en vista de que el objetivo principal es vender obras y no mostrarlas al público en general. Concuerdo con que la mayoría de los galeristas ni se esfuerzan en contar de qué se trata su proyecto; gran parte de ellos estaban sentados frente a sus Macs sin mirar o saludar a quienes entraban en los stand. No se sentía una preocupación por acoger al público, y en mi caso los únicos que fueron amables son los chicos de la galería LATEX.GKo Gallery, de España. El resto puros cara de nada, o de “tú no tienes billetera por lo tanto no te pienso contar”.
    Como artista chilena, siempre he tenido conflicto con las galerías de arte, y recién después de mucho años he podido realizar un proyecto en una (ausente en esta feria). Creo que son espacios que no conectan realmente el arte con la gente externa a su círculo, no es su intención y por lo tanto, deberían realizar sus ferias en lugares de ese estilo, y no en la Estación Mapocho que es donde uno espera que pasen más cosas, más interacciones, donde contraten gente amable y dispuesta a hablar con las personas sin importar de quién se trata.
    Es una pena que el mundo del arte en Chile proyecte esta atmósfera de pesados inalcanzables.

    Saludos!

    • me gusto lo que escribiste, yo disfruto del arte, me gusta el arte pero siendo franco dudo mucho que me gastaria 200 lukas (o 2 o 100 palos) en un cuadro, escultura, foto o cosas raras de arte moderno.
      ademas encuentro muy curioso eso de ferias de venta de arte ¿?, quizas en otros paises eso pasa mucho, la gente compra arte, la gente cacha de arte…. pero creo que el publico gral como yo no tiene ninguna idea y es dificil eso de ver algo y enamorarse y abrir la billetera de una.
      Ch.ACO habia escuchado harto de eso, vi unas piramides en las calles, vi harto material, pero ninguno decia claramente de que se trataba el asunto, y tengo la impresion que fueron curiosos, y gente ligada a ese mundo y en un exposicion masiva como esa dudo que sus intereses se concretaran.
      vivir de vender tu arte debe ser mas que complejo, porque no basta con que tengas habilidades plasticas, no basta con que tengas ideas y las sepas plasmar en X material, mas encima hacerse cargo de venderlo …ufff que complejo

    • Geraldine, totalmente de acuerdo contigo.
      Yo también soy artista visual, y también he tenido dificultades con las galerías de arte. Lamentablemente dentro de ese circulo esta lleno de gente soberbia y arrogate, con la cual es muy dificil dialogar, por que si no eres de una “elite” en particular o no estàs de moda… simplemente no te pescan, por muy bueno que sea tu trabajo. (peor aun si eres joven, pero sin experiencia con galeristas)
      Ojalá que eso al`´un día cambie y haya más integración entre gente que disfruta del arte, artistas, galeristas, y gente curiosa que quiera aprender y no se cope de gente petulante miradora en menos.

  3. Qué interesante. Fui el viernes al medio día y considero que el precio de la entrada es un filtro grande para muchas personas. La gente gastará cinco mil pesos en ir al cine y no tanto en ir a una feria de arte contemporáneo (las dos últimas palabras ya causan sospecha para un montón de gente).
    Ahora leo que la intención de una feria es vender y que es raro que la gente vaya para conocer más de arte. Hoy también leí en la tercera que la asistencia sin contar este último día ha sido de 40000 personas y son cifras alegres. Me encantaría tener el resultado de una encuesta que mostrara quienes son los que entraron: ¿estudiantes, trabajadores, nivel socio económico?
    Una semana atrás leí la entrevista a las organizadoras que consideraban que cambiando de ubicación querían acceder a más público. ¿A más público “general”, a más compradores de arte?
    ¿Pero cómo acercar a más gente?
    Si en otros lados las ferias desean vender, claramente en santiago esa dirección no está tan definida quizás porque justamente no hay tantos espacios para poder ver arte contemporáneo (de chile y el extranjero), sumado a que se puede ver variadisimas obras en un sólo lugar.

  4. Yo fui a la inauguración, quizás no soy muy objetiva, pq el ambiente que se vivio ahí era de mucha felicidad. mucho champagne y todos eran re simpáticos, estaban los artistas invitados que compartían con todo el público.Se veía mucho estudiante de arte, Galeristas, etc
    De hecho me alegre mucho por los organizadores…

  5. Igual hay que alegrarse por este tipo de instancias y/o eventos que vinculan a la gente con el acontecer del arte, sobretodo si es posible diversificar por el lugar donde se realiza, ya que, es claro que en esta oportunidad por lo menos yo logré visualizar a gente diversa: en su plenitud, la señora transeúnte, el niño escolar, el universitario junto a un posible coleccionista de piezas (dispuesto a pagar) mirando obras en un mismo espacio. No estoy agradecida, ni me siento cercana a un posible New York! pero en definitiva insisto en mi alegría de que esto va lento, pero va. Y en ese camino, considero que chACO fue bien solidario en mostrarse a un público que claramente no era comprador y que en ese contexto esta feria ofrecía la opción de “vitrina” para quienes no se interesaban, no estaban dispuestos o simplemente no tenían dinero, como yo: una estudiante de arte.
    Leia a la gente de arriba y me pregunto para que jactarse tanto de que si compran o no compran, de que si están en Vitacura o en Mapocho. El coleccionista y el que compra lo va a hacer aquí y en la quebrá del ají, en persa Biobio o en la última bienal de moda; Es claro que estas ferias, por lo general tienden a una doble función, se muestran muy accesibles, pero en el fondo son filtradoras de muchos factores. Aun así, yo sigo con mi alegría de que esto está en movimiento y tenemos que hacerlo girar a favor de nosotros los humanos y los humanos que quizás-talvez estamos más instruidos, instruir al que dudoso o curioso está, invitarnos. Somos latinos! Los del hemisferio sur ya bastante fríos son, para que más frialdad.. Nos va a dar mucho frío!

  6. encuentro que “chaco” es una buena instancia, precisamente porque no está enfocada en el arte mismo, sino en la visibilidad de las obra y su contacto con el público. toda intensión de acercar el acto de ir a una galería o ver arte siempre se agredece. ahora, no se que hasta qué punto es positivo eso porque uno ve que hay grandes tesoros, pero también hay cosas que no alcanzan siquiera a ser mediocres. por otro lado, es una lata sentir que la disposición de quienes están a cargo esté más abierta a vender que a interactuar con los espectadores…simplemente porque no saben lo que tienen al frente.
    hoy por hoy la galería se ha convertido más en un supermercado que en un espacio de reflexión. y en ese sentido “chaco” debe apreciarse como lo que es, un espacio de comercio y de trampolín para acercarse a otras obras o atreverse a seguir visitando más espacios de arte.

  7. Leí todos los comentarios anteriores ,en algunos me sentí idéntificada.Fué a las 2 fechas anteriores de Chaco, la primera me fascinó ,quizas por lo novedoso ,por ser la primera ,y por el modo de generar atraccíon en los asistentes ,de echo fuí 2 veces .En la primera el lugar quizas no era el adecuado,el piso tenía muchas irregularidades lo que hacia a veces peligroso meter el pie donde no correspondia ,.le no restó importancia a la muestra de las distintas galerias.Se entendia mucho la idea de cada una.En la 2° tambien me llamó la atención,lo original de algunas galerias,saque muchas fotos en ambas .El lugar ésta vez si fué adecuado.Casas de Lo Matta.En 3 ° versión definitivamente el lugar no me gustó.El calor era impresionante ( Domingo) el sol no dejaba ver bién las galerias,no había aire acondicionado,muchos niños coriendo.poca claridad en cuanto a la información y ni pensarlo preguntar a los galeristas que estaban en sus notebook metidos en Skype ..la verdad el calor, la falta de interés de algunos galeristas me afectó y rápidamente nos fuímos mas que nada por el calor,.y encontré más de lo mismo ..ninguna novedad con respecto a la anterior. Quedé con gusto a poco la verdad.Sin menospreciar la labor de los galeristas que si estuvieron haciendo bién su pega.

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