Poesía: Mil versos

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por Cristóbal Carrasco*

Hace una semana paseaba por la Feria del Libro y me topé, en el stand de Ediciones B, con la portada del libro Mil Versos, pero decidí no preguntar de qué trataba porque, principalmente, el libro no estaba ahí y porque siempre me ha dado vergüenza preguntar. Pero ese es otro tema. El asunto es que ahora Mil versos ya está en la Feria y, ante la escasez de presentaciones de este año, ésta parece ser una excepción.

Mil versos es una antología que realizaron los académicos Marcela Labraña y Felipe Cussen pero el libro, no obstante, no tiene nada de académico. La idea es, por el contrario, muy simple: Mil versos funciona, como dice la contratapa, como una recopilación de versos de poetas chilenos –desde Vicente Huidobro hasta Andrés Anwandter, pasando por Nicanor Parra y Enrique Lihn– que “ganan por knock out al primer asalto, fragmentos de poemas que no conseguimos olvidar, estrofas que funcionan como canciones pegajosas, versos que parecen un lema publicitario, un refrán, una frase para el bronce, un chiste rápido o una bagatela memorable.”

Y en ese sentido, la idea puede funcionar de maravilla. Tener a la mano una antología como ésta puede servir para un primer acercamiento a la poesía, o bien como una antología sui generis de Cussen y Labraña sobre la poesía chilena. O por último, como dicen sus autores, como un libro donde “uno pueda sacar su frase de bolsillo para impresionar a los amigos cuando la situación lo amerite.” O a los vendedores de la Feria, cuando sientan vergüenza de hablar. Pero ese sigue siendo otro tema.

Mil versos ya está a la venta en la Feria del Libro de Santiago, en el stand de Ediciones B, y de hecho se lanza hoy a las 19.30 horas, en la sala Nemesio Antunez. Presentan Paula Dittborn y Roka Valbuena.

9 COMENTARIOS

  1. aún sin leerlo me enteré por boca del poeta, colega y amigo, que salen publicados unos versos suyos, de Marcelo Arancibia, así que me pondré a la tarea de conseguir un ejemplar y disfrutar de sus versos ácidos, eternos, melancólicos, sabios, rescatistas de sueños volátiles…

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