Mis prendas más viejas

Publicado el Viernes 3 de septiembre de 2010 | 43 comentarios | Archivado en : MODA, PERSONAL


por Mariana y punto

Cuando algunos de mis mejores amigos que se fueron a vivir fuera de Chile este año pensaban en las despedidas, a unos se les ocurrió que para un carrete de despedida decir que todos fueran con su ropa más vieja.

Pese a que nunca hicieron la fiesta con ese llamado, me quedé pegada con la idea; aparte de encantarme la nostalgia, me hizo pensar en las propias prendas viejas que tengo, y que no tengo intención de dejar de usar:

-shorts Akira: los debo tener desde más o menos los 12 años porque fueron los primeros shorts que usé pra jugar volei, después de un breve periodo en que jugaba con patas. Los usé durante años para entrenar, fueron parte del uniforme oficial de los partidos. Después los usé para ir a aeróbica, para salir a trotar y ahora último para jugar fútbol. Siguen iguales que antes, son ultra cómodos y según yo están perfectos.

-pantys de colegio: tengo unas azules de esas de lana que cuando chica eran lo menos cool de la vida. No sé por qué nunca me deshice de ellas pero estoy feliz, porque ahora las uso en los días más helados (de hecho, hoy). Tienen papas pero no me importa.

-zapatillas: tengo dos pares, unas que son unas Nike que usaba en mis últimos años de volei, o sea como hace 12 años; las otras, unas New Balance rojas que compré cuando salí del colegio. Contra toda indicación, usé las dos hasta hace poco para jugar fútbol y para trotar, hasta que me compré zapatillas de futbolito para poder sacar bien en fútbol, y hasta que me cagué las rodillas por correr con las Nike. Pero ahí están.

-camisa de dormir: la más antigua que tengo era una enagua de mi nona, de esas que se usaban antiguamente debajo de los vestidos y que, en vez de ser de las de la cintura para abajo como las “actuales”, eran una especie de vestidito. O sea, la camisa de dormir perfecta.

-chalecos: este año me hice de uno muy clásico de mi mamá y que antes era de mi tía en los tiempos en que tejía (por las burlas que le hacen, hace mucho que no lo hace), porque si no serían puros chalecos de la ropa usada de la primera época universitaria, cosa que no considero auténticamente vieja porque no sé de su historia más de los alrededor de 10 años que los he tenido. Que, a estas alturas, parece poco.

Deja tu comentario