Cómo podría ser la despedida de soltera ideal? Porque al menos yo, creo que el asunto del vedetto y todo es para reírse más que para “fresquear”, como es el caso de los hombres. Los hombres tienen mejor estómago para eso, les da lo mismo si la bailarina es más o menos mientras sea rica, además de que dicen que hay chiquillas de muy “buena presencia”, osea, hay más de donde elegir. En cambio, nunca he sabido de un vedetto que realmente le haya gustado a la novia.
Por eso, con una amiga se nos ocurrió que las despedidas de soltera deberían ser con todos los minos que te gustaron alguna vez en la vida. No se cual sería la fórmula para que esto no fuera mal visto, pero creo que eso sí sería “fresquear”. No creo que sea muy factible, pero fantaseando, creo que sería muy divertido salir a un lugar a bailar con las amigas y que por “casualidad” la novia se encontrara con aquel mino rico de la Universidad, por ejemplo. Just for fun.
Insisto, no tiene mucho sentido, de hecho podría sonar hasta medio cruel recordarle a la novia que ya nunca más a va a pinchar con nadie, además de echarla al agua, tendría que ser un pacto ultra secreto. Pero como está tan enamorada de su futuro marido sabría reírse de la situación, porque al fin y al cabo en ese momento, ella es la reina de la noche y su ego debe ser el bien más preciado y velado por las amigas, o no?
Escribí el título de este post antes de terminar de escuchar la primera canción del cd, que compré después de tratar de bajar (y no poder escuchar) Fingernail Moon, canción que recomendó una lectora en el post sobre la perfecta versión de Under Pressure. Es tan Annie Lennox, que me sentí como la primera vez que escuché Diva o Medusa (quizá demasiado, porque el orden de las canciones es muy Diva). Sé que lo escucharé miles de veces y no me aburrirá, y acabo de decidir como objetivo musical comprarme Bare y después ir juntando la abundante y más animosa discografía de Eurythmics también (no tengo ni uno, no puede ser!).
Angélica y Carla, diseñadora e historiadora respectivamente, se unieron para crear la marca La Kolombina que produce piezas de vestir basadas en la técnica del tejido a telar y que se inspira con la textilería tradicional de Chile.
Este invierno 2008, están presentando su tercera colección que busca afinar el cuerpo de las mujeres a través de la reinterpretación de prendas de nuestra cultura tradicional.
La marca cuenta con un blog y con una galería en Flickr donde se presentan las prendas y se dan las especificaciones de cada una.
Las Becas L’Oréal Chile – UNESCO son patrocinadas por Conicyt y premierán a tres mujeres que estén realizando estudios doctorales en Ciencias de la Vida o de la Materia. Este es el segundo año consecutivo que se entregan, y consisten en 5 millones de pesos para cada una de las elegidas, que pueden ser de cualquier parte del país y deben estar cursando su doctorado en disciplinas como por ejemplo biología, agronomía, ciencias forestales, veterinaria, acuicultura, bioquímica, biotecnología, astronomía, fisiología, geología, oceanografía, ecología, medicina, física y química, entre otras.
Las postulaciones están abiertas hasta el 23 de mayo de 2008.
Teleradio Donoso tiene nuevo video, se trata de “Un día te vas”, una de mis preferidas del disco Gran Santiago. Los chicos ya se encuentran grabando su próximo disco y este 2 y 3 de mayo tocan en el Bar Almendra de Concepción (Rengo 1624, valor entrada $5.000).
Hace tiempo que le tenía ganas a las casillas en Miami, pero nunca concreté hasta ahora que me ofrecieron probar el servicio Hot Express. A diferencia de la Paty Leiva que viene comprando por internet desde como el ‘98, yo jamás había hecho compras internacionales (de hecho apenas había ocupado mi tarjeta de crédito). Después de leerme toda la sección de ayuda de Hot Express y hacer lo mismo en Amazon.com (donde decidí hacer mi compra) empecé con el proceso:
Partamos con guitarras contentas, gorrito y bufanda. Son los newyorkinos Vampire Weekend, que con un presupuesto de unos 15 pesos deben haber grabado este video. Buenos (y un poco húmedos) días tengan todos ustedes.
De las últimas secuelas que se han sucedido el último tiempo (Rocky y Rambo) Indiana Jones and the kingdom of crysal skull es la única que me ha entusiasmado. En primer lugar, y lógicamente, tiene que ver con que nunca fui seguidora de las sagas protagonizadas por Silvester Stallone. Pero además ocurre que el reconocido personaje de Harrison Ford me cae especialmente bien. Su humor es la base de su gracia. El coraje, la ironía, su relación con las mujeres, su vestimenta que lo transforma en héroe, son razones de sobra para tenerlo alojado en mi memoria. Las tres historias anteriores encabezadas por el investigador, antropólogo, profesor y obviamente aventurero son parte de mi infancia. Hay escenas memorables, bichos asquerosos (incluidas las serpientes que Indy odiaba), peleas hechas y derechas, rollos familiares…
Indiana Jones, para mí, es sinónimo de película que se ve el domingo en la tarde adentro de la cama, pero esta vez iré gustosa al cine para recibir la nueva entrega de la dupla Spielberg-Lucas, que además incluye a Cate Blanchett en el reparto.
Nos juntamos con unas amigas a ver Becoming Jane. Por mi parte un poco porque ya no confío en que vayan a estrenar en el cine películas que quiero ver (tema para otro post) y me desespera esperar por nada, y por parte de todas porque Anne Hathaway es la nueva ídola pero como una, y porque una película sobre la vida de Jane Austen es un imperdible.
Me gustó harto y, aunque no sea tan buena ni producida como Orgullo y Prejuicio, ni James McAvoy salga tan mino como en Expiación, ni a Anne Hathaway le vengan tan bien las películas de época, Becoming Jane es linda y bien bien romántica. Con mis amigas gritamos, suspiramos, reímos y casi lloramos, qué más se puede pedir digo yo.
Haciendo zapping el fin de semana me encontré con Eli Stone, una nueva serie del Sony, y no podía creer el parecido insólito con Ally McBeal: Eli es abogado, y tiene alucinaciones con cantantes (!) y trenes dentro de la oficina, ve a personas diciendo cosas que en realidad él se imagina, obvio que queda como loco delante de todo el mundo y va a un terapeuta (al menos es acupunturista en vez de siquiatra) para ver qué significa su exceso de imaginación. A mí el exceso de parecido me parece too much, Eli jamás podría igualar a Ally (y eso que tiene el descaro de intentarlo!) y yo todavía estoy tratando de entender qué se metieron a hacer ahí actores como el doctor mamón de Everwood, el papá de Sydney de Alias, la rubia de Mi Vecino, el Asesino y la ex del chief de Grey’s Anatomy.