Tokio Blues, Norwegian Wood

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Tokio Bluespor Mariana y punto

Esta novela me costó empezarla. La compré en parte por su portada irresistible, leí con cueva una página en dos días, pero después casi doscientas al siguiente, hasta que al final me duró menos de una semana. Un poco en la onda de The Catcher in the Rye pero que a mí me gustó mil veces más con su protagonista parecido pero por algún motivo harto más gustable que el Holden Caulfield de Salinger: ermitaño, pero atractivo para la gente que repara en él, como su primer mejor amigo seco, el canchero compañero de residencia y las pocas y extrañas mujeres de su vida.

Después de mucho Tokio, caminatas, fideos de arroz, trenes ultra rápidos y universidades este libro me enganchó sin tener grandes sucesos descritos (casi como una buena película de conversaciones), sino más bien como un seguimiento a un momento de la vida de Watanabe, el protagonista, y una mirada a las truncadas vidas de quienes lo rodean. Y aunque me costó empezarla y no tengo mucha onda con los Beatles (con los que se hace una relación de título y contraportada con la que hasta el vendedor de la librería trató de engrupirme, pero que no es tan recurrente en el libro ni tan evidente para mí al menos), me encantó tanto que capaz que me aventure con otra novela de Haruki Murakami pronto, a pesar de que son bien caritas.

8 COMENTARIOS

  1. A mí este libro también me encantó, aunque es una pena que sea una traducción, pues siento que la riqueza del lenguaje se pierde un montón, lo que hace que a ratos las frases parezcan un poco falsas y forzadas. También recomiendo “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo”

  2. Imposible no enamorarse de los personajes femeninos de las novelas de Murakami.
    El resto de su obra es soberbia, maravillosa.

  3. Al igual que tu me costo empezarlo, y después en día me leí las últimas 300 páginas, cuando tenga plata me compro otra de Muramaki aunque acá son carísimas (como todos los libros claro ¬¬)

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