Si siempre tuviste ganas de tener una de esas scooter de diseño clásico pero te daba lata contaminar o simplemente odiabas su sonido de cortadora de pasto, llegó la opción moderna y ecológica: La empresa ETV ha fabricado estas nuevas escooters eléctricas, con diseño retro italiano, y este mes fueron lanzadas en Holanda. Para un viaje de 50 kms, hay que cargar la batería durante 4 horas en cualquier enchufe.
por Arturo Prat *
Como hace algunos años, tras la caída del muro de Berlín, el fin de la guerra fría y la final victoria del capitalismo como sistema económico, se dio pie a un nuevo actor social conocido como el New Rich o Nuevo Rico.
Hoy en día, producto de un sistema de transporte deficiente, surge el Nuevo Culto, que se distingue como el individuo que se va sentado en el asiento de lisiados, leyendo un libro sin alzar la vista por si alguien lo necesita, o también el sujeto armado de su celular polifónico deslumbra a todos los pasajeros con lo ultimo en Reggaeton.
Existe también la zona wi-fi de varias estaciones de la linea 1 del metro, en donde los usuarios, hacen total despliegue de las prestaciones de sus computadores portátiles, quedando sus rostros iluminados por el blanco fondo de sitios como Wikipedia o Zancada, siendo la audioteca nuevamente un invitado recurrente, y lógico!, no podemos olvidar al transeúnte que se detiene en su proceso de transbordo, para admirar a los interpretes líricos o dixieland del Paseo de las Palmas o Plaza Lyon.
Nuevas categorías para un nuevo orden capital, ¿he olvidado alguna?
Siempre me gustó Eurythmics pero esta canción me parecía demasiado melosa y nunca las pesqué. Hasta que una amiga que la amaba la puso una y otra vez cuando trabajábamos juntas, y terminé enamorándome de las altísimas notas de Annie Lennox y los coros dulzones. Además me fascina cantarla. Les dejo el celestial video con una Annie de pelo largo y un Dave Stewart de rey, claro que, como siempre, en segundo plano.
Llegué a susodicha empresa a principios de marzo como alumna en práctica y siendo bastante honesta fue como una terapia de shock… les contaré.
Lo primero que me empezó a deprimir fue lo mucho que se estaba pareciendo mi carrera a: secretariado + portero + cargador + telefonista de tiempo completo, que si bien son profesiones honorables, no tienen mucho que ver con la publicidad, que es lo que yo había estudiado. Ya levantarse todas las mañanas para ser todas estas cosas me desgastaba y todo cuanto haces se te hace eterno y tedioso, el humor te cambia y la tolerancia no existe en tu vocabulario.
El otro punto aterrador fue mi jefe, a quien había que dondonear siendo que tenía un par de años más que uno y contaba con buenos pulmones lo cual lo hacía saber cuando gritoneaba a quien se equivocaba.
Aún me da vuelta una pregunta: ¿todas las prácticas son así? ¿la mía es sólo una entre tantas que merecen terapia después de realizarla?
Dicen que es como la archienemiga de Los Simpsons, y que o prefieres la una o la otra casi como si fuera La Guerra de las Galaxias versus Star Trek. Se supone que como las dos son de un humor más bien sarcástico, monos animados para adultos y las dan en Fox son casi lo mismo. No quiero elegir un bando, pero las encuentro nada que ver: ya, el papá también es un idiota y se trata de una familia con tres hijos que vive en suburbios, pero los personajes de Family Guy son menos estereotipados (al menos Stewie y Brian), el humor mucho más elegante y recién va en su sexta temporada así que todavía no guatea.
Stewie es el mejor personaje ever, tal vez hasta mejor que George Costanza, Seth McFarlane (creador de la serie y además voz de Stewie, Brian, Peter y otros) es un ídolo sólo por inventar una guagua maquiavélica que odia a su mamá, habla como inglés, es medio gay y a la vez tiene cosas de guagua de verdad. Y más me agrada cuando leyendo por ahí me entero de que hasta actuó un par de veces en Gilmore Girls. Haciendo personajes distintos, obvio.
por Mariana y punto
No puedo evitarlo, pero gozo pelando. Puede ser un ejercicio inocente, claro que a la vez que muy malvado, pero si se hace entre gente de confianza no tiene nada de malo hallo yo. Y aunque me nace de manera natural, igual hay ciertas reglas no escritas del pelambre:
Si voy a empezar a pelar en una conversación con alguien no muy cercano, obvio que el pelambre trata temas totalmente superficiales y sin importancia, pero lo suficientemente divertidos para mantener una buena plática. Si, en cambio, el pelambre ocurre con una buena amiga, ahí la cosa se puede poner más densa, pero para eso está la confianza y el secreto pues.
En cuanto a los hombres, a los que he visto pelando son más víboras que las mujeres porque realmente destruyen a sus víctimas con desprecio, pero hay que reconocerles que a sus amigos los agarran pal hueveo en su cara no más, lo cual igual es divertido. Yo, eso sí, me quedo con el discreto pelambre.
El 27 de junio se llevará a cabo más un debate del ciclo “Enfoques Contemporaneos de la Gestión Cultural en Chile”. El tema será “Arte Crítico y Periodismo Cultural - Discursos, Intereses, Desafíos”, con los panelistas:
Carolina Lara, Periodista de la Universidad de Concepción, Licenciada en Estética UC y candidata al magíster en Teoría e Historia del Arte de la Universidad de Chile.
Néstor Olhagaray, Artista y Académico. Master en Comunicación de la Universidad de París III y Doctor en Filosofía, mención Estética y Teoría del Arte de la Universidad de Chile.
Carlos Ossa, Licenciado en Teoría e Historia del Arte y Comunicación Social. Magíster en Comunicación Social. Profesor e Investigador de la Universidad Arcis y de Chile.
Centro Cultural de España
Providencia 927
Miércoles, 27 de junio, 19:00 horas
Más Información: 795 97 00 - gestiondearte@gmail.com
Entrada liberada
por Maria Birkholz
Es difícil saber cuál es la medida exacta de celos en una relación. Ya he tenido pololos extremadamente celosos, y era una lata! porque al final me daba cuenta que eso era pura inseguridad. Por otro lado, he pasado momentos de celos infinitos, y confieso que lo pasé muy mal.
Pero, es curioso cuando una se ve en una relación donde su pareja simplemente no tiene ese sentimiento. No es inseguridad, no es falta de cariño, amor o atención. Es difícil asumir que puede ser simplemente una caracteristica personal, porque siempre imaginamos que todos sienten un mínimo de celos hacia su pareja, y para mi de hecho fue dificil aceptar ese rasgo en mi pololo. Buscaba explicaciones de las más variadas: no me quiere lo suficiente, está demasiado confiado, etc.
Pero tras muchas suposiciones y dudas uno se da cuenta que sí existen personas que sencillamente NO son celosas, y que si una relación se debe basar en la confianza, no hay porque estresarse por eso… Aunque reconozco, echo de menos aquellas pequeñas peleas a causa de una mirada de más, que mal que mal, aliñan un poco la relación…
por Mallory Knox
Leer y coleccionar revistas es fascinación de muchas y muchos, el problema que acá en Chile no hay una gran variedad que digamos, apenas sale una nueva revista dura un tiempo y el débil mercado las hace desaparecer, ejemplos como Picnic –aunque ahí hubieron también otros problemas–, nos hacen pensar lo poco interesados que estamos en ese rubro.
Pero, pese a esto, la idea de reunir todos esos temas culturales que nos interesan (mucho arte, moda, reflexiones sociales) en una revista, se puso en marcha y un grupo de jóvenes creó Ronda, que busca persistir ante la aparente indiferencia del público y perdurar con un concepto interesante y una estética muy cuidada. En ella encontramos entrevistas, tendencias
La idea es distribuirla gratuitamente en tiendas de ropa, galerías, museos y algunos restaurantes y cafés, para luego venderse a través de suscripción.
Ojalá esta vez no veamos desaparecer una buena idea y logremos aumentar nuestro stock de revistas, para que los kioscos argentinos me dejen de dar envidia.
Me carga encontrarme con gente semi conocida en la micro o en el metro. Eso del small talk no se me da para nada y tener que compartir un largo recorrido con silencios incómodos y el “en qué estai” forzados por el encuentro con el ex compañero de hace mil años, la amiga de tu amiga que viste un par de veces y ni siquiera sabes si se acuerda de ti o el conserje de tu edificio (o peor, tener que hacerlo cuando estaba en la universidad y necesitaba esos últimos minutos cruciales para estudiar para la prueba) no se comparan con el aburrimiento esperado, la música por escuchar o la revista o libro por leer que tenía planeados para el trayecto.
Así que muy descaradamente suelo optar por hacerme la hueona: evitar el contacto visual a toda costa, hacer como que cambio la radio en mi nuevo mp3 (mi personal se echó a perder, maldito), leer con la cabeza enterrada en lo que sea, poner cara de lateada que no quiere hablar o hacer como que miro el paisaje aunque sea en el metro.
Sé que soy una maleducada como decía nuestra Monica Geller, pero es que tengo buena memoria visual, siempre conozco gente que no me conoce a mí, y el tiempo compartido obligado de encontrarte en la micro o en el metro con alguien es muy distinto que encontrarte simplemente caminando en la calle (situación en la cual fuerzo el contacto visual a ver si percibo reconocimiento, luego de lo cual procedo a levantar cejas o saludar, según corresponda).
La única duda que tengo es si será muy notorio esto de hacerse el hueón o si a alguien le molestará, porque lo que es yo, o nunca me he dado cuenta, o no me ha molestado.