Trama y urdimbre

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Tyupor Señorita

Bajo ese título Matías Celedón publica su primera novela. El autor es joven, chileno y no utiliza el recurso-vicio pop de llenar de referencias electrónicas ni urbanas las páginas de su novela.
Trama y urdimbre es anacrónica. No hay nombres de lugares ni de personajes. No se sabe la época. Todo es insinuado.

Matías Celedón juega con el lector. Tiene la prenda armada y sus letras de tijeras van cortando la historia en pedacitos. El lector es quien debe ir construyéndola nuevamente, como quien descifra un molde de coser. Todas las líneas, cicatrices, están ahí, cruzadas igual que un patrón de Burda.

En pocas páginas la historia es cruda pero sutil. Mezcla curiosa y peligrosa, pero muy bien lograda. Siempre de a pedacitos y con insinuaciones -sin espacio para rodeos-el conflicto queda expuesto.

La novela conquista primero por el formato, luego por la dulzura de algunas imágenes cotidianas y también por los gestos del protagonista.

Trama y urdimbre es, finalmente, como un bordado visto del revés.
La pluma del nuevo escritor, arrebatadora y precisa; preciosa.

Trama y urdimbre
Matías Celedón
Editorial Mondadori

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